El Santo Sudario

Eusebio omite toda mención de un sudario. El historiador del siglo IV, Nicéforo Calixto, registra que la emperatriz Pulquería (399-453) recuperó ciertos lienzos sagrados que estaban en poder de la emperadora Eudocia y los colocó en la nueva basílica de Santa María de Blackernae en Constantinopla. El obispo francés Aroulf y San Juan Damasceno se refieren a lienzos llamados sudarium en Constantinopla, en los siglos VII y VIII.

Varias referencias igualmente inciertas sugieren la existencia de un sudario o sudarios en Constantinopla en los siglos XII y XIII. Un peregrino inglés afirma que vio tal lienzo entre los tesoros imperiales en 1150. Cinco años más tarde el abate Benedicto Soermudarson atestiguó su presencia en la catedral de Santa Sofía. Una referencia más definida procede de Guillermo de Tiro, quien afirma que el emperador Manuel Commenus le mostró al rey Amalrico I de Jerusalén y a él el sudario de Jesús, conservado en el tesoro imperial. Otro visitante, Nicolás Mesarítes, menciona haber visto en una iglesia de la ciudad «los lienzos funerarios de Cristo; son de lino y aún están fragantes de los untos; desafiaron la corrupción y han envuelto al cuerpo desnudo y cubierto de mirra».

Robert de Clari, el cronista de la Cuarta Cruzada, que tomó Constantinopla, afirma que en 1203 vio el sudario en la Iglesia Blackernae, donde se lo exhibía todos los viernes. La figura de Cristo se podía discernir fácilmente. Dice que el sudario desapareció de la iglesia durante el saqueo de la ciudad por parte de los cruzados y nadie sabía qué se había hecho del lienzo.

La afirmación de Robert de Clari de que la «figura de Cristo se podía discernir fácilmente» es la única relación entre el lienzo que parece haberse exhibido en Constantinopla antes de 1204 y el que presenta la imagen de Chisto que habría aparecido en Francia después del regreso de los Cruzados.

El emperador Balduino, en una carta de junio de 1247 a san Luis, rey de Francia, se refiere a «una porción de la tela funeraria» como llegada a Francia.

Richard de Cluny afirma que el sudario fue llevado a Compiégne.

Existen des versiones de la llegada del sudario a Francia. En una, el sudario le correspondió como botín de Constantinopla a Otto de la Roche, capitán de los soldados del marqués de Montferrat.

El capitán se lo envió a su padre, quien en 1206 lo entregó a Amaedus, obispo de Besangon, en cuya catedral se lo exhibía todos los domingos hasta 1349, cuando un incendio destruyó el templo. En la otra versión, el sudario fue entregado a los señores de Charny por el obispo Garnier. Un documento conservado en la Biblioteca de París dice: «Geoffrey de Charny, Caballero y Conde de Charny, Señor de Lirey, obtuvo del Rey Philip de Valois por sus servicios el Santo Sudario de Nuestro Señor (y otras reliquias) para que las guardara en la iglesia que él deseara construir en honor de la Virgen María». Ese obsequio tuvo lugar probablemente en 1349, porque Felipe VI, para quien Geoffrey de Charny se desempeñó como jefe político, murió en 1350. Geoffrey mismo fue muerto por los ingleses en la batalla de Poitiers de 1356.

Un sudario parece haber existido en la iglesia de Lirey, en. Champagne, en 1350. Se han hecho algunos esfuerzos por vincular ese sudario de Lirey con el que se suponía que debió haber estado en la catedral de Besangon antes de 1349. En el incendio de la primavera de ese año desaparecieron la mayoría de las reliquias de la catedral, incluido el sudario. Tres años más tarde se halló una copia pintada en la catedral reconstruida. Esa copia se conservó en BesanCon hasta 1749, cuando se ordenó que se la quemara, pero no antes de que se realizaran varias copias. Se afirma que el sudario original fue sacado de la catedral en el momento del incendio por Geoffrey de Charny quien, para ocultar su sacrilegio, pretendió haberlo traído personalmente de Constantinopla.

La historia posiblemente verídica del sudario que ahora se conserva en la catedral de Turín comienza en 1355. Ese año, el obispo Henri de Poitiers prohibió a los clérigos de Lirey la exhibición del sudario para su veneración pública. Cuando el sudario se volvió a exponer en 1389, esa acción de los clérigos suscitó la ira de Pierre D’Arcis, el obispo de Troyes, a cuya diócesis pertenecía Lirey. Su intervención llevó a una indecorosa reyerta. La causa tal vez haya sido la indignación del obispo ante la veneración de una reliquia espuria o quizá sus celos por el hecho de que los clérigos poseyeran un elemento tan lucrativo. Parece ser que en 1353 Geoffrey de Charny eludió al obispo y trató directamente con el Papa sismático en Aviñón, quien dio su aprobación para que se construyera en Lirey una iglesia que albergaría el sudario.

Cuando en 1389 D’Arcis amenazó con la excomunión a los clérigos de Lirey si no retiraban el sudario de la exposición, éstos y Geoffrey II de Charny solicitaron la intervención del rey de Francia y del legado papal, Pierre de Thury. Ambos hombres dieron su permiso para la exposición. Cuando el obispo protestó, el Papa sostuvo la validez de la aprobación del legado y le impuso a D’Arcis «silencio eterno» al respecto.

Entonces D’Arcis le dirigió una nota al Papa. Acusaba a los clérigos de obtener permiso papal por medios poco claros. Los tildaba de avaros traidores y declaraba que el sudario era una pintura, un fraude descubierto treinta y cuatro años antes por Henri de Poitiers, quien había realizado una investigación. Los clérigos, decía, habían ocultado el lienzo cuando él intentó asegurarlo.

Las palabras de Pierre d’Arcis acerca de la supuesta impostura por parte de los clérigos de Lirey son de considerable importancia con respecto a la historia del sudario de Turín. Él dice: «Y finalmente, después de concienzudo estudio y exploración de este asunto, él [Henri de Poitiers] descubrió el engaño y el modo en que la tela había sido pintada artificialmente, hecho confirmado por el mismo hombre que la había pintado; que esa era la obra de un ser humano y no había sido hecha ni concedida milagrosamente». Existe cierta duda acerca del sentido exacto de D’Arcis aquí. El verbo latino depingere pudo haber significado «pintar» o «pintar de», es decir, hacer una copia, y se afirma que las palabras «el mismo hombre que la había pintado» podía significar «que había realizado una copia de él». Es posible que el sudario original y la copia que supuestamente se pintó en Besanron se hayan confundido.

Como resultado de esta objeción, el 4 de agosto de 1389 el rey de Francia retiró su permiso para la exposición del sudario, pero los clérigos siguieron venerándolo. Apelaron al Papa Clemente VII, quien les ordenó que en cada exposición aclararan que el lienzo de ningún modo era el sudario verdadero, sino sólo una copia. Ensalzó la piedad de los clérigos y se abstuvo de considerarlos charlatanes. Pocos meses más tarde, en junio de 1390, Clemente se refirió al lienzo en, términos de encomio en una lista de indulgencias y puso a prueba al obispo de Troyes al pedirle que removiera todos los obstáculos a la exposición del lienzo, bajo pena de excomunión. Una vez más se ordenó a los clérigos que aclararan que el lienzo sólo era una copia del verdadero sudario.

Así, parece ser que en opinión de sus propietarios medievales y de su celoso opositor, la imagen del sudario era una pintura, una figure, como se llamaba entonces a esas obras, un cuadro «no realizado con las manos», la inspirada obra de un artista que lo había pintado a partir del verdadero sudario o quien, con la guía divina, había retratado fielmente la pasión de Cristo en un lienzo. Pierre D’Arcis continuó sosteniendo que la imagen había sido falsificada por un artista del siglo XIV. Los partidarios de la autenticidad del sudario afirman que los propietarios medievales y los dignatarios eclesiásticos estaban equivocados. La imagen del sudario, sólo revelada por completo mediante fotografía en 1898 y 1931, no es una pintura. Es la impresión del cuerpo de un hombre que había sido crucificado, un hombre particular.

La historia del sudario después de 1390 es más clara. Durante la Guerra de los Cien Años fue llevado de un lugar seguro a otro. Los clérigos de Lirey lo dieron en 1418 al conde Humbert de Roche, cuya viuda se negó a devolverlo en 1443, con otras reliquias. Algunos años más tarde fue legado por el último miembro de la familia de Charny a la esposa de Luis I, duque de Saboya, en propiedad de cuya familia ha permanecido desde entonces. El Papa Sixto IV autorizó a Luis a construir una capilla en Chambéry para guardarlo. En 1516 el sudario parece haber estado en Lierre, Bélgica, porque el artista Alberto Durero realizó una copia. Su cuadro tiene algún peso en la cuestión de la autenticidad del sudario.

El sudario fue devuelto a Chambéry donde, en la noche del 4 de diciembre de 1532, fue dañado por el incendio que arrasó la capilla. El historiador Pingonius dice que fue retirado por cuatro hombres que abrieron el cofre de plata que lo contenía, pero cuando ya había sido marcado por ocho quemaduras simétricas ocasionadas por la plata derretida y el agua que se utilizó para enfriar el cofre. Fue remendado por monjas y trasladado a Turín en 1572.

La confusa historia de ese sudario de Turín carece de corroboración. Los antiguos registros indican sólo que un número de telas sagradas se veneraban en Constantinopla, quizá también en Jerusalén, como el Santo Sudario. La única relación con el que parece haber conseguido llegar a Francia en el siglo XIII es la antigua referencia a una imagen desnuda, la peculiaridad del sudario de Turín. El sudario francés parece haber desaparecido en 1349 y reaparecido en Lirey, si los sudarios de Besangon y Lirey son idénticos. La carencia de una historia definida del sudario anterior a 1355 no sorprende. Sería notable que tal reliquia hubiese sido documentada y atestiguada en toda su historia.

Según sus partidarios, la autenticidad no depende, ni en verdad puede depender de la historia. La evidencia circunstancial y científica es tan sólida, dicen, que supera las lagunas históricas. Hasta 1898 el sudario era aceptado como una pintura sobre lienzo, de antiguo y milagroso origen, un retrato. Luego, un sorprendente descubrimiento le dio un color totalmente distinto al asunto.

EL SUDARIO FRENTE A LA TECNOLOGÍA

Durante una exposición del sudario un fotógrafo aficionado, Secondo Pia, recibió autorización para tomar una fotografía a la luz del día. El resultado fue casi increíble. Para explicarlo debemos avanzar hasta 1931, cuando el sudario volvió a ser fotografiado, en condiciones mucho más favorables, por el fotógrafo profesional Giuseppe Enrie. Cuando las fotografías fueron reveladas e impresas, se descubrió la figura completa de un hombre, pero en imagen negativa.

El negativo fotográfico poseía todas las características de un positivo y la im­presión todas las de un negativo. Se demostró que la imagen del lienzo era como un negativo. Los valores de la luz estaban invertidos. Las zonas de relieve, las más expuestas a la luz, como la frente, la nariz y el pecho, eran oscuras, mientras que las zonas deprimidas, como las cuencas de los ojos y el cuello, eran claras. Sólo las manchas de sangre eran naturales: en el lienzo se veían de un color carmín oscuro y en la placa fotográfica aparecían claras. Esas fotografías ponen en duda la teoría largamente aceptada de que la imagen había sido pintada. ¿Qué artista antiguo o medieval, se preguntaba, pudo haber concebido y ejecutado una imagen negativa, una pintura invertida que se ajustara exactamente a los detalles anatómicos?  

Tomadas uz artificial, las fotografías de Enrie muestran los menores detalles. Representan la imagen de un hombre de semblante majestuoso, de 1,80 metros de altura, de cabellos largos, barbado, de rostro angosto, y completamente desnudo. Las marcas del cuerpo prueban que el hombre había muerto por crucifixión, la forma romana de ejecución abolida en el año 337. El cuerpo presenta laceraciones, contusiones, tumefacciones, punciones, perforaciones, incisiones profundas, manchas que demuestran que la sangre ha corrido y se ha coagulado, y marcas de clavos que atravesaron las muñecas y los pies. Aun más notables son los pequeños ríos de sangre coagulada en la frente y la profunda herida en el costado, significativa corroboración, se afirma, de que el cuerpo que el sudario envolvió era el de Cristo, el hombre que lució una corona de espinas y fue herido en el costado con una lanza.

El sudario, cuando se lo extiende en toda su longitud de 4,30 metros, muestra la imagen frontal y dorsal de un hombre, tal como si lo hubiesen colocado sobre una mitad y hubieran pasado el lienzo sobre su cabeza para extenderlo hasta los pies. Cuando se retiró el cuerpo, la imagen quedó impresa en la tela.

El lienzo parece ser muy antiguo. Es de punto espigado, similar a las antiguas telas sirias que se caracterizan por el mismo método de tejido en diagonal.

Los científicos que han examinado las fotografías ampliadas afirman que no hay rastros de pigmento ni marcas de pincel en la tela, cuyas hebras se hubiesen adherido si la imagen se hubiera pintado. La probabilidad de que el lienzo sea antiguo naturalmente no es prueba de la autenticidad de la imagen, porque un artista medieval habría podido obtener una vieja pieza de lienzo. Pero las objeciones a esta teoría son igualmente convincentes. Ningún falsificador medieval se habría dado cuenta de que su fraude requería una antigua pieza de, lienzo, porque en esa época ningún crítico habría cuestionado el detalle. Ningún falsificador medieval se habría atrevido a pintar a Cristo desnudo.

EL RESULTADO

Los exámenes realizados para explorar la muerte por crucifixión sugieren que ningún artista habría podido registrar tan fielmente las características peculiares de ese olvidado método de ejecución. Habría resultado igualmente imposible que un artista antiguo o medieval creara un cuerpo que representara con tanta fidelidad la estructura anatómica. Por ejemplo, la circulación de la sangre se desconoció hasta el descubrimiento de Harvey en 1628.

El cuerpo está tendido de espaldas con las manos cruzadas al frente, con la mano izquierda sobre la muñeca derecha y los pies cruzados, el izquierdo sobre el derecho. Los pequeños ríos de sangre han corrido por la frente, como hubiese corrido en vida si las espinas hubiesen lacerado esa región. Hay lastimaduras en el rostro y tanto la parte delantera como dorsal del cuerpo están muy marcadas por pequeños coágulos oscuros, como los que podrían haber dejado un azotamiento con látigos de cuero con punta de metal. Estos parecen haber’ sido empuñados por dos hombres que golpeaban desde la base de la espalda hacia arriba.

La herida de la mano no está en la palma. Se halla en la muñeca, en el lugar exacto donde emergería un clavo aplicado desde el lado interior. Los hilos de sangre fluyen hacia arriba por el antebrazo, como corresponde en el caso de un hombre crucificado con los brazos extendidos por encima de la cabeza, con un ángulo de sesenta y cinco grados, y se habrían coagulado durante la vida. La ubicación de la herida en la muñeca antes que en la palma es extraordinaria, pero del todo realista. Es el único lugar donde los clavos podrían haber soportado el cuerpo. El peso habría arrancado las manos si los clavos hubiesen atravesado las palmas, el detalle tradicional en las pinturas de la crucifixión.

Ningún artista pudo haber estado enterado de lo que sabían los romanos: que la muñeca era el lugar correcto para el clavo. Otra extraña característica surge del examen de las manos. No se ven los pulgares. Los experimentos han demostrado que cuando se atraviesa ese punto con un clavo, este corta el nervio y hace que el pulgar se incline hacia el interior de la mano. Este es otro detalle que un artista no pudo haber conocido. Las heridas de los pies no se ajustan menos a la realidad. Un experimento realizado en el pie de luz cadáver demostró que el clavo había sido colocado en el lugar preciso para que diera un apoyo perfecto. El desplazamiento del muslo y la rodilla demuestra que los pies estaban clavados juntos.

Se afirma que la herida en el costado concuerda exactamente con el lanzazo aplicado después de la muerte y que se describe en el evangelio de Juan. Aparece en el lado izquierdo de la imagen que, dado que está invertida, indica que hirió el lado derecho, como siempre se lo representa en el arte cristiano. Hay un abundante flujo de sangre y suero, que concuerda con la aseveración de Juan de que fluyó sangre y agua de la herida. Cada detalle corresponde a los relatos evangélicos. La lanza entró con ligera inclinación hacia arriba, se deslizó sobre la sexta costilla y el quinto espacio intercostal, detrás del cual está la línea del corazón. Penetró ese órgano por la aurícula derecha, que casi siempre está llena de sangre después de la muerte, y por el saco que la rodea, que contiene fluido pericardial, produciendo así la mezcla de sangre y agua. Estos elementos formaron las manchas características en el lienzo. La herida del costado que aparece en el lienzo, se afirma, concuerda exactamente con la forma de hoja de la lancea que portaban los auxiliares romanos.

Las heridas, las manchas y los hilos de sangre parecen corresponder a la muerte por crucifixión y a la crucifixión de una persona particular, los detalles de cuya muerte están registrados en los evangelios. Si bien la mayoría de las heridas son típicas de la muerte por crucifixión de cualquier persona, un grupo particular, las marcas de la frente causadas por la corona de espinas, identifican a esa persona como Jesús, en opinión de los partidarios del sudario.

Se ha llegado a saber bastante acerca de la crucifixión como pena de muerte. Había dos métodos: la muerte lenta y la rápida.

La víctima era asegurada a la viga transversal mediante cuerdas o clavos. Ese madero (el patibulum) era levantado y asegurado al poste vertical (el stipes), fijo al suelo. La altura habitual de la viga transversal era de unos 3 metros, de modo que los pies de la víctima quedaban a unos 60 centímetros sobre el suelo. Los pies eran clavados al poste vertical para darle apoyo al cuerpo: A veces se agregaban dos métodos extras de apoyo cuando se deseaba prolongar la agonía. Con ellos, la víctima podía mantenerse viva por días. El sedile proporcionaba un asiento y el suppedaneum, o apoyo para los pies, brindaba un soporte adicional al clavo. Como lo han demostrado los experimentos llevados a cabo en los campos de concentración nazis, sin el sedile la muerte se producía entre tres y seis horas después de la crucifixión.

Así, la muerte podía ser rápida o lenta, pero en todos los casos la agonía era horrible. Con los brazos extendidos por encima de la cabeza, la posición acalambrante producía una aguda falta de aliento y la víctima se debatía continuamente para incorporarse y dejarse caer. Su cuerpo se aflojaba y quedaba suspendido de las muñecas traspasadas o se incorporaba sobre los pies perforados. Ese continuo esfuerzo por incorporarse y dejarse caer llevaba al agotamiento agudo y a la muerte. Si se deseaba liquidar a la víctima, se le quebraban las piernas, de modo que se le quitaba el apoyo de los pies y se aumentaba el peso que debían soportar los brazos, con los consiguientes problemas respiratorios y circulatorios. El golpe de lanza en el corazón se daba como piadoso coup de gráce. Según los evangelios, a Jesús se le concedió la muerte rápida, porque se ha registrado que Pilato se sorprendió de que hubiese muerto después de sólo tres horas de tortura.

Existen considerables argumentos acerca de la causa real de la muerte por crucifixión. Hay dos teorías: la asfixia y el paro circulatorio. Eso se probó mediante experimentos en los que se colgó por las muñecas a estudiantes de medicina, de quienes se midió la respiración y la circulación. Suspendidos sin apoyo, perdieron el conocimiento entre seis y doce minutos debido a la acumulación de la sangre en las extremidades inferiores. La muerte se hubiese producido porque no llegaba sangre suficiente al corazón y al cerebro. Si se les permitía apoyar los pies por períodos de veinte segundos, la circulación se normalizaba. El esfuerzo continuado habría conducido finalmente al agotamiento total y a la muerte.

¿Cómo pudo pasar al lienzo la imagen del cuerpo crucificado? De acuerdo con una teoría, se produjo por vapores amoniacales que tomaron contacto con los áloes del sudario de lienzo. No fue posible obtener una imagen negativa embadurnando un busto de plástico con tintura de áloes, al que luego se oprimió contra un lienzo.

El contacto directo con un cuerpo que transpira es una teoría más probable. Pero no explica la falta de distorsión de la imagen. Eso se habría logrado sólo si el sudario hubiese sido colocado sobre el cuerpo, no alrededor de este, como era la costumbre funeraria. Esta falta de distorsión está en favor de la autenticidad del sudario. A Jesús se le dio un sepelio sólo temporal para acatar la costumbre ritual judía. Así, el sudario puede haber sido colocado sólo sobre el cuerpo.

La imagen no presenta señales de descomposición o podredumbre. Eso sugiere que el cuerpo fue retirado del lienzo antes * de que hubiese comenzado esa etapa. Sin embargo, la imagen impresa presenta todas las señales del rigor mortís, que aún no había pasado antes de que el cuerpo fuera retirado del lienzo. De haber pasado, la imagen habría perdido su claridad y precisión, ya que los pliegues del lienzo se ajustaban a la forma del cuerpo.

Las objeciones a la autenticidad del sudario incluyen la afirmación de que el carácter negativo de la imagen, que parece pesar tanto en su favor, se debe al hecho de que las monjas que repararon el lienzo después del incendio de 1532 lo invirtieron por error. Pero el cuadro de Durero tomado de la imagen del sudario, realizado dieciséis años antes del incendio, también la presenta como un negativo. Otra objeción sugiere que un artista del siglo XIV embadurnó una estatua de Cristo con materia colorante y sobre ella presionó el lienzo. Esta teoría supone la existencia de una estatua de Cristo de tamaño natural y desnudo, desconocida e inconcebible en la historia del arte medieval, cuando no existía la interpretación realista de la forma humana. La posibilidad de que el falsificador utilizara un cadáver se niega sobre la base de que tal engaño era demasiado astuto para un artista del siglo XIV.

Otra objeción interpreta el carácter negativo de la imagen como el resultado de los cambios en el color causados por el tiempo. Esta teoría se ve apoyada por el cuadro pintado por Paleolto a partir de la imagen, en 1598. Presenta la imagen en dos colores, amarillo pálido y rojo. La gente a la que se permitió que viera el sudario en los siglos XV y XVI habla de la imagen como algo tan vívido que la sangre parecía recién derramada. Ahora la imagen se ve oscura y no muy fácilmente reconocible, salvo por fotografía. ¿Por qué debía el sudario conservar su brillo por quince siglos y tornarse casi invisible en cuatro? Eso es exactamente lo que esperaríamos de una fabricación del siglo XIV. (material extraído de www.losenigmas.com.ar)

¿Cuál es la respuesta al problema que plantea el sudario de Turín? ¿Puede ser ese el verdadero sudario de Cristo, milagrosamente conservado por diecinueve siglos? La evidencia científica parece desechar la teoría de que la imagen sea una pintura. Se trata de un negativo demasiado preciso, demasiado exacto. Ningún artista habría podido reproducir el cuerpo humano con tal fidelidad como para asombrar a los médicos modernos. La imagen parece estar impresa en el lienzo por el cuerpo de un hombre crucificado. ¿Pero quién? La evidencia circunstancial señala el cuerpo de Cristo. Los evangelios dicen que fue envuelto en un lienzo y colocado en una tumba de roca, de la que Cristo salió al tercer día, presumiblemente dejando el sudario.

Existe una objeción fatal a la preservación y la existencia de un sudario de Cristo. No había ninguna tumba vacía. Al tercer día las mujeres fueron a la tumba equivocada, una de las muchas que ocupan el rocoso acantilado.

El evangelio de Marcos, el más antiguo, narra la historia probable. Los otros la mejoraron y le hicieron agregados para adecuarla al desarrollo de la leyenda de la resurrección de Jesús. Según Marcos, tres mujeres observan el sepelio. Ellas vuelven al amanecer del tercer día para untar el cuerpo. Ven a un hombre joven sentado junto a la puerta de una tumba. Puede haber sido un sepulturero que excavaba una nueva tumba. Al reconocerlas como seguidoras de Jesús, les dice: «El no está aquí. Vean allí su tumba», mientras señalaba otra tumba. Las mujeres no entran a ninguna tumba. Atemorizadas por el hecho de que se las reconociera como amigas de un hombre que había sido ejecutado por los romanos por traición, por haberse presentado a sí mismo como rey usurpador, las mujeres huyen, temblorosas y sorprendidas. Ellas «no dijeron nada a ningún hombre porque temieron».

¿Hubiesen guardado silencio las mujeres si hubieran creído que la tumba estaba vacía, que el cuerpo había desaparecido? Cuando hablaron con los discípulos, éstos no les creyeron. Finalmente, cuando los discípulos llegaron a creer que Jesús se les había aparecido a algunos de ellos, las dos historias se mezclaron para crear la historia de la resurrección.

En abril de 1973 se anunció que el lienzo que se guarda en la catedral de Turín sería sometido a estudios científicos. La autorización para el examen de la tela fue dada en forma conjunta por el Papa Paulo VI, el cardenal Pellegrino y la Casa de Saboya. Esos estudios pueden establecer si la imagen es o no es una pintura y la fecha aproximada en que creció el lino con el que se fabricó el lienzo. Pero no pueden convencer a los escépticos de que ese sea el Santo Sudario de Cristo. Entre los años 6 y 70 de nuestra era, los romanos crucificaron a miles de judíos, incluidos varios aspirantes a Mesías.

¿EL VERDADERO ROSTRO DE CRISTO?

Gracias a la tecnología digital mediante sistemas computados se ha  logrado reconstruir artísticamente el rostro del hombre impreso en la sábana. Este proceso se realizó con un programa llamado «morphing», que mejora la imagen tridimensional. Lo más asombrosos fue que el resultado arrojado es muy similar a los rostros de Jesús de las pinturas medievales.

SÍNTESIS FINAL

Reuniendo toda la información de los análisis efectuados al Santo Sudario, elaboramos este informe final con las distintas hipótesis de cada investigación.

BARBA

Verdadero: Así se veía según la tradición hebrea.

Falso: Los Discípulos de Jesús afeitaron pelo y barba de su maestro.

SIGNOS DE CRUCIFIXIÓN

Verdadero: Marcas tales como los clavos en las muñecas serían desconocidos en la Edad Media.

Falso: Los crucificados no eran clavados en las muñecas, sino por el comienzo del ante brazo, en el espacio entre el radio y el cúbico.

CORONA DE ESPINAS

Verdadero: La frente muestra más de 50 pequeñas y profundas heridas.

Falso: Los rastros de sangre forman hileras perfectas, sin coagularse, no presentan atributos de sangre autentica.

OJOS

Verdadero: él teólogo Francis Filas afirmó descubrir allí huellas de monedas, como las acuñadas en el 29 d.C.

Falso: Davis Sox, otro especialista, advirtió que esa practica no es propia de los judíos.

RESTOS DE POLEN

Verdadero: Max Frei detectó granos de Polen de 30 especies propias de Oriente.

Falso: La presencia de Polen se puede atribuir a contaminación.

SANGRE

Verdadero: El grupo Sturp encontró proteínas Fe 2º3 y HgS, atribuyéndolas a sangre tipo AB.

Falso: Estas proteínas también constituyen otros materiales orgánicos. Walter McCrone halló residuos de pintura ocre roja de uso común de los artistas.

Fuente: www.losenigmas.com.ar

Recordando al Padre Fantino Falco

Este 4 de julio del 2008 se cumplieron 69 años del fallecimiento de Francisco Fantino y Falco ( el padre Fantino), ocurrida un 4 de julio del 1939, a la una de la mañana en el Hospital San Antonio, de la ciudad de San Pedro de Macorís, a donde fue llevado por razón de su deplorable estado de salud

Ese martes, se durmió en el regazo del Señor aquel que jamás se cansó de servirle, quien fue por amor a Jesucristo, fidelísimo sacerdote de la caridad y la verdad

Duerme en beatífico sueño profundos e inescrutables secretos de la Providencia, en el lugar que le ofreció albergue al llegar a nuestras playas. es ese mismo fue a buscar refugio a la hora de la muerte.

Con tal motivo hemos querido rendir un homenaje de recordación a un esclarecido sacerdote, educador y filántropo quién tanto deben, La Vega, el Cibao y la República Dominicana, un tributo de admiración a su sacrosanta figura

El padre Fantino, llego a la República Dominicana, desde la Isla de Curazao, el 8 de noviembre del 1899, en la goleta Holandesa, Leonor.

Según relata, François F. Sevez, en su obra Bosquejo Biográfico del Padre Fantino, (imprenta el Progreso, la Vega, 1941), la noticia conmovió de uno a otro lado la República. Los padres Capuchinos de SPM, ofrecieron una misa de cuerpo presente y luego su cadáver fue conducido a la ciudad Trujillo ( hoy Santo Domingo) una ambulancia del ejercito Nacional.

Una vez allí, frente a la Basílica Santa María la menor, le fue oficiado responso por el Arzobispo Monseñor Luís A. de Mena, con la presencia de una gran concurrencia.

La llegada de su cadáver a La Vega.

El comercio cerró su puerta, las campanas de todas las iglesias de la ciudad doblaban cada media hora, una gran desolación se extendía por toda la ciudad, el ayuntamiento decreto duelo municipal, una multitud desafiando un candente sol conformada por representantes

De todas las clases sociales de esta localidad aguardaban en la Avenida García Godoy, sumida en un profundo dolor la llegada de aquel que por mucho años había despartido bendiciones a este pueblo.

Una multitud de miles de personas esperaban al maestro, sus discípulos de Santiago, Moca, Salcedo, San Francisco de Macorís, la Capital de la República, y otras localidades del País, junto a las autoridades, los desamparados, los pobres de solemnidad, los que no tienen nada, los humildes, en fin la gente del pueblo, de los campos, lloraban, un pueblo entero acudió a recibir el cuerpo examine del apóstol

A las tres de la tarde hizo su entrada la ambulancia que conducía los restos mortales de FANTINO, con ella una comisión nombrada por Mons. Pittini, Arzobispo de Santo Domingo, integrada por. M.R.P. provincial de Los Capuchinos, M.P.R. rector del seminario, el Lic. Aníbal Sosa Ortiz, vicepresidente de la Junta Nacional de Acción Católica, y lic. Leonte Guzmán Sánchez, alumno que había sido del Colegio San Sebastián,

Frente a la Escuela Normal, el Lic. Ramón S. Cosme, antiguo discípulo de Fantino alzó su verbo emocionado para exaltar las glorias del inolvidable filántropo y maestro, traduciendo fielmente el dolor de La Vega, por tan irreparable perdida

El cadáver fue llevado en hombro a la Sala Capitular del honorable ayuntamiento, y allí en un silencio general en capilla ardiente por unos breves momentos, frente al inanimado cuerpo del apóstol, que parecía dormido con el sueño de los justos y con incontenible emoción pronuncio una sentida oración el Dr. Rafael Castro Valentín, presidente de esa corporación edilicia.

La muchedumbre se aglomeraba alrededor del féretro, tocándolo con las manos, con un rosario, con una flor un pañuelo, con algo para conservar un recuerdo. Cubierto en su totalidad por flores, de todas las escuelas, colegios, instituciones privadas y públicas se dejaron sentir con ofrenda florales

Desde el ayuntamiento fue transportado en hombros hasta iglesia

Parroquial donde el Vicario General Mons. Eliseo Pérez Sánchez acompañado por el Vicario Foráneo Mons. Felipe Sanabia celebraron solemnes oficios religiosos

Al caer la tarde se emprendió el camino hacia su última morada fiel a su voluntad que debía dársele cristiana sepultura a su cuerpo en este lugar a quien tanto amo

Al frente de la enorme caravana la ambulancia con el cuerpo del maestro, seguido de una enorme caravana de vehículos y personas el más grande sepelio que hasta ese momento se había registrado en todos los anales del pueblo vegano,. El féretro fue llevado en hombros hasta el santuario por sus seguidores que quisieron darle el último adiós

Bajo la bóveda del Santuario resonó.. La voz del padre Fr. Joaquín de Andujar,

Para celebrar los rituales del ilustre levita muerto, entonado el responso final entre impresionante paroxismo de dolor de todo un pueblo, descendió al seno de la tierra, en la misma casa del Señor, a la sombra de la Cruz, emblema de tantos corazones por él ganado para Cristo,. Duerme el bienaventurado Apóstol su eterno sueño de beatitud y gloria

¡Descubramos reverentemente ante la venerada memoria del Padre Fantino !!

Gracias a Ubaldo Solís.

La Vega, un Pueblo donde se Extingue su Historia

Los activos más valiosos de los pueblos son sus gentes, que en su momento han realizados hechos trascendentales, con los cuales se conforman la historia de de la naciones, a través de documentaciones orales recogidas por acuciosos escritores, impresos, documentales que son recopiladas y archivadas para el conocimiento de las futuras generaciones, donde estas resaltan las glorias y los momentos memorables que los valiosos e heroicos antepasados escribieron en la pagina de la historia

La Vega, ciudad de primicias, fundada por el mismo descubridor de América Cristóbal Colon, quien maravillado por la belleza aclamó «la tierra más bella, que ojos humanos haya visto», prebendado de su belleza, dijo que sus restos fueran depositados en la iglesia del Santo Cerro, este pedido jamás se cumplió.

Pueblo con un historial de laboriosidad, cultura, heroísmo y aportando muchos de sus hijos a la causa de la libertad dentro y fuera del país, en diferente época de nuestra historia. Galardonada con un pasado de hospitalidad, llamada también Ciudad Olímpica, cuando sus atletas escribieron paginas memorables en el deporte nacional en la justa deportiva del 1938, Culta, por aquellas peñas literarias encabezada por Don Federico García Godoy, debajo del centenario y legendario Tamarindo del Parque Duarte, testigo mudo de tantos acontecimientos de un pasado glorioso.

Con grandes aportes de sus mejores hijos a la causa de la libertad, desde los inicios de la República, hasta la decapitación de la tiranía trujillista. Fue aquí, donde por primera vez bajo el cielo azul del Cibao, ondeo azotada por la suave brisa de los pinares veganos, nuestra ensaña tricolor, bordada por las heroicas hermanas Villa del Orbe

fue en La Vega, la gran resistencia contra el opresor ejercito haitiano, contra la anexión a España, no meno fue en todo lo, militar, cívico y literario la oposición a la ocupación Norteamericana, donde se produjo uno de los hechos mas fatídico de la ocupación, la quema del libro DERRUMBE, y posterior la quema de la biblioteca, de Federico García Godoy, una pluma

Esa historia, los relatos, las documentaciones que avalen ese pasado, ¿donde están?

 ¿Que ha pasado con ellas?

 ¿Quienes la tienen? Y la mejor de las interrogantes,

¿En que lugar se van a conservar?, no hay repuesta, y la razón es, no tenemos un Archivo Historio, donde pueden estar estas documentaciones, La Vega, carece de él. Y es lamentable que un pueblo como este no cuente con un instrumento de conocimiento de sus costumbres, sus personajes más relevantes, su cultura, su folklore, sus gustos.

Es por ellos que se hace imperiosa la creación del un ARCHIVO HISTÓRICO DE LA CIUDAD DE LA VEGA,

Estas documentaciones, se encuentran esparcidas por toda la geografía nacional y en otros países,, este es el momento que las autoridades de común acuerdos con estudiosos de la historia de La Vega, unifiquen sus esfuerzos y le den a este pueblo lo que siempre han deseado.

La negativa a está voluntad dejaría a las futura generaciones sin las herramientas necesaria para conocer la real historia de esta provincia, principalmente al Municipio de la Concepción de La Vega, y por consecuencia perderíamos nuestra identidad como pueblo, » los pueblos cuando pierden o destruyen su historia, pierden la identidad como tal, ya que desconocen su pasado y no pueden edificar el porvenir sin tener las bases de su cultura»

Es urgente, trascendental, inexcusable, obligatorio, imperativo, imperioso, apremiante, dotar a esta población de un Archivo Histórico, no se puede llamar ciudad, un conglomerado de personas, edificios y casas, cuando éste carece de un archivo donde se puedan constatar su pasado y las de los que habitan en él

Y volvemos con los interrogantes;

¿Porqué no hay un Archivo Histórico en La Vega?

¿Cuales son las causas que han impedidos su creación?

¿Quienes se apenen a ello?

¿Porqué las autoridades que hemos tenidos desde hace mucho tiempo y la actuales que dirigen los destinos de esta ciudad, municipales y provinciales no se han ocupado de dotarla de este instrumento del conocimiento de su costumbres?

¿A qué se debe que las autoridades, municipales, oficiales, y las instituciones sociales privadas no han diligenciados con el Estado, la construcción de una edificación para alojar el Archivo Histórico de La Vega? No hay repuesta positiva para las mismas, todo queda en el silencio cómplice. Lo que se puede afirmar es que no ha habido ni la hay en la actualidad una voluntad política para ello, por una sencilla razón. La cultura y el conocimiento como tal no producen votos, según la mayoría de los políticos, y como las cosas para realizarse tienen que tener un componente de proselitismo, esto no le es factible.

Pero también la negativa de crear en La Vega, un Archivo Histórico, tiene dos situaciones que se conjugan; la dejadez característica del Estado Dominicano y la otra en los munícipes veganos, hay una especie de egoísmo no quieren transmitirle a los demás los conocimientos y las pruebas documentales hacia los demás.

Aquí hay que hacer un paréntesis, salvos algunos prestantes ciudadanos con muchos conocimientos de nuestros devenir histórico, cultural, deportivo, y social, que siempre han estado en la disposición de brindar informaciones relacionadas con La Vega,

Estas personas no podemos obviar sus nombres ellas son; Cesar Arturo Abreu Fernández, Hugo Máximo Estrella Guzmán, Alfredo Rafael Hernández Figueroa, la Sra. Nini Julia vda. Sánchez, Francisco Torres Petitón, Ariosto Montesano, han sido el soporte para nuestra juventud, han sido la fuente donde se va a buscar,

Hemos retrocedido culturalmente, el acervo cultural de La Vega, en las décadas de los años 20, 30, 40 y principios de los 50, del pasado siglo, ha desaparecido,.

Y, decimos, ¿donde esta, la biblioteca de Don Manuel Ubaldo Gómez?

¿Los archivos de Don Carlos María Sánchez?

¿Los trabajos que hizo sobre la histografia y escultura taina, en la Guacara de Comedero?

¿Los planos originales de Villa Rosa?

¿Los trazos arquitectónicos trazado por Alfredo Scoraina?

¿Donde se encuentran los boletines municipales, de final del siglo XIX y los dos primeros tercio del siglo XX.

Y otros más que se encuentran en las bibliotecas particulares o quizás en baúles como recuerdo, la mayorías de estas personas que tienen documentaciones sobre la historia de la Vega, están en la mejor disposición de ser entregada a una institución, pero a quien se le entregan si no hay tal institución

Publicaciones como;

Los Archivos del Liceo Don Pepe Álvarez de comienzo Del siglo XX

Las actas de inscripción desde los inicio del siglo XX

Fotografías de diferentes actividades de La Vega, desde 1920 hasta nuestro día

Los archivos de la Cámara de Comercio desde su fundación

Las copias de los archivos eclesiásticos, que desposan valiosas correspondencias de ilustres veganos y de las parroquias donde se habla de la festividad de la paloma del Espíritu Santo

Las documentaciones y planos de la construcción del Santuario del Santo Cerro

La documentación de la manutención de ancianos, enfermos y paralíticos, en el Santo Cerro, con las limosnas que daban los feligreses.

La historia de la Concepción de La Vega, escrita.

La documentación real del Escudo de La Ciudad de La Concepción de La Vega.

La defensa de Francisco del Rosario Sánchez, hecha por un prominente vegano.

La Vega con más de 500 años de historia, no es justo que no cuente con un archivo histórico. Desde hace mucho tiempo, un grupo de ciudadanos preocupado por esta situación han estado diligenciando con las diferentes autoridades para la inhalación del mismo, pero todo ha sido en vano.

La situación es tan grave, cuando estudiantes de otras localidades vienen a esta ciudad a buscar datos de la historia de La Vega, tienen que recurrir a ciudadanos particulares, por no encontrar un lugar especifico.

Es necesario que se tome en cuenta de parte de las autoridades el reclamo de una gran parte de la población que reclama por un archivo histórico, no es justo que un pueblo con una rica historia, cultura y arte no tenga un lugar donde enseñar lo que hemos tenido.

Ubaldo Solís/ La Vega, Rep. Dominicana

Comadronas, Nodrizas y algo mas

Hoy desempolvaremos de nuevo las paginas amarillentas del tiempo y nos transportaremos a un pasado no tan lejano, que reposa vivamente en las mentes de muchos de nuestros ancianos padres y abuelos. Niños del ayer que hoy nos traen a colación dentro de sus pacienzudas platicas a las nodrizas, comadronas y otros tantos etcétera que envolvían el cuidado del lactante de aquellos tiempos ya pasados.

Lo primero que vamos a tratar es sobre las comadronas y las parteras, mujeres estas que efectuaban casi la totalidad de los partos que se hacían en el País. Estas tanto podían poseer títulos académicos que le avalaran para tal fin o solo poseer como la gran mayoría, conocimientos empíricos que pasaban de generación en generación y de boca en boca los cuales contenían el fruto de las experiencias adquiridas por la simple vivencia y observación.

En los campos donde las parteras en su totalidad eran empíricas vemos que se daban interesantes peculiaridades como lo eran las de viajar estas a pie toda la distancia que le separara de la parturienta, sin importar las condiciones del terreno ni la distancia. Sobre este aspecto una vieja partera de Villa González nos asevero que hacían esto para evitar todo tipo de contacto con burros o caballos, a los cuales de manera muy lógica relacionaban con el » pasmo» (tétanos) ya que para esos tiempos no existía la vacuna contra esta mortal enfermedad.

Otras de las creencias en cuanto a la asepsia se refiere, era el de la partera fumar cigarros y «regar» el ambiente con el humo de este por toda la habitación y sobre todo donde se encontraba la parturienta, para «DESINFECTAR» toda el área.

En cuanto al recién nacido (en los campos), después que se le cortaba el ombligo, se procedía a ponérsele sobre el mismo un emplasto de tabaco confeccionado con mascaduras -con saliva- o aceite de palo para curarle el ombligo y de paso supuestamente evitar infecciones.

En las ciudades existían las comadronas las cuales podían ser tanto empíricas como graduadas. En el caso de Santiago de los Caballeros, en los primeros decenios del siglo XX existían tres legendarias mujeres las cuales se graduaron para tales fines en la Universidad de Santo Domingo, ciudad a la cual viajaban a caballo de manera periódica en un recorrido que duraba unos tres días durmiendo generalmente a la intemperie. Los nombres de dichas damas eran Doña Melania Pichardo de Saleta, Dolores N. Díaz y Ana Flores.

Estas comadronas profesionales en caso de solicitárseles daban cuidados prenatales, dándole seguimiento así a todo el embarazo. En caso de existir complicaciones pre o post-natales estas recurrían inmediatamente a un medico, para superar los imprevistos que tuvieran fuera de su alcance.

Después de efectuado el parto, venia el periodo de «los 40 días de riesgo», el cual era muy semejante en los campos y la ciudad. Durante el precitado lapso la mujer se aislaba totalmente en una habitación cerrada durante nueve días , pasado esto podía sentarse en una acojinada mecedora para volver de nuevo a la habitación. Otra peculiaridad era de tapárseles los oídos con algodones por razones desconocidas y no podía esta tampoco lavarse la cabeza hasta salir del riesgo para evitar el «pasmo»

En cuanto a la alimentación de la recién parida, vemos que cada día del riesgo se le daba de comer un espeso caldo confeccionado con una gallina entera, dándosele lo que sobrase de carne a comer en la noche. Con esto se trataba de asegurar una buena ingesta de proteínas, necesarias para producir abundante leche materna.

En los casos que la madre tuviera muy poca o ninguna leche se recurría generalmente al auxilio de una nodriza, la cual era también una recién parida con abundante producción láctea con la que alimentaba a su crío y al niño de la madre que no poseía leche. En los campos y algunos barrios periféricos de Santiago, se efectuaba a nivel de comadreo y amistad, en esos casos la nodriza era llamada «Mama de leche» y los críos que compartían la alimentación «hermanos de leche».

En la ciudad era muy común el pago de dichos servicios, el cual era ofrecido por mujeres conocidas y sin enfermedades visibles. El proceso de amamantamiento era supervisado por la madre del recién nacido, ya que era un requisito inviolable la rigurosa desinfección del seno de la nodriza con jabón de cuaba y alcohol.

Existían dos formas en las cuales las nodrizas prestaban sus servicios, uno de ellos era la visita a domicilio a la casa de los interesados cada 2 o 3 horas para amamantar al neonato, y la otra manera era mudar la nodriza a la casa de la también recién parida junto con su hijo, para que alimentara el niño de la casa.

Además de la leche humana, existían otros recursos alimentarios como era el de aguar leche condensada o la famosa leche de burra, procediéndose a amarrar dicho animal que era comprado o alquilado para tales fines, y de esta manera ser periódicamente ordeñado.

Otros recursos muy utilizados, aunque no eran precisamente alimentarios lo era el de las tisanas, las cuales eran utilizadas cuando el niño despertaba de madrugada. Estas eran de hojas de «ferogoza», «Juana la Blanca», «Toronjil» «hierba buena» etc. Estas tisanas se dejaban preparadas en una mesita donde estaba el biberón y una lampara de gas kerosene encendida sobre la cual se montaba mediante un simple adaptador encima del tubo de cristal, la pozuela donde estaba la tisana la cual de esta manera se mantenía tibia durante toda la noche….

Fuentes: Archivo Histórico de Santiago.

Terremoto del 1761

Santo Domingo (OF).-Un día como hoy (18/10/1751) una proporción considerable de nuestra isla fue sacudida por un terrible terremoto, el cual arrojó cuantiosas pérdidas en vidas humanas y propiedades.

La catástrofe provocó la destrucción completa de  la ciudad de Azua, mientras dejaba ruinas en El Seibo, daños en Santo Domingo, en Puerto Príncipe y en Croix-des-Bouquets, Haití. El fenómeno trajo consigo  un maremoto posterior, pero esta derivación del sismo sólo afectó el sur de la isla.

A pesar de la temprana época en que se produjo, el cataclismo no es el primero que recogen nuestros sismólogos, pues antes y después del mismo la isla ha sido impactada por varias sacudidas similares.

Que sepamos:

En 1562 Santiago y La Vega fueron destruidos por un fuerte temblor, mientras que Puerto Plata sufría serios daños. De ese terremoto quedan rastros visibles en la ciudad de La Vega, donde aún se pueden ver, casi a ras de tierra, indicios de edificaciones que sucumbieron y quedaron semienterradas. Estas vistas se pueden verificar en la llamada Vega Real.

En 1614, por otra parte, se produjo otro fenómeno de gran magnitud en Santo Domingo. Este ocasionó serios daños a las edificaciones coloniales. De acuerdo a los especialistas que estudiaron la gran sacudida, hubo réplicas del mismo por los 42 días posteriores a la primera conmoción.

También en 1673  se produjo otro fuerte temblor de tierra en Santo Domingo, donde perecieron 24 personas. En ese entonces hubo réplicas por 40 días.

El siguiente se produjo en 1691 y provocó daños en Santo Domingo y Azua. Este fue menos violento, pero de todas maneras ocasionó un pánico terrible en la población.

En 1761, diez años después del que recordamos hoy, Azua fue destruida de nuevo por un tremendo cataclismo. En ese entonces sufrieron daños también las ciudades de Neyba, San Juan de la Maguana, La Vega, Santiago y Cotuí. Entre todos los que hemos sufrido, este se lleva las palmas en lo que a capacidad de abarcar territorio se trata.

En 1842 hubo una catástrofe tremenda en toda la isla y un maremoto en la costa norte. En Haití se produjeron de 5 mil a 6 mil muertos y fueron destruidas las ciudades de Santiago, Cabo Haitiano y Mole de Saint-Nicolás. En Santo Domingo se  derrumbaron varios edificios.

En el 1897 continuaron los cataclismos en el país. En esa ocasión se  verificaron daños en Santiago de los Caballeros, Guayubín, Guanábano Abajo, Altamira, Navarrete y la catedral y el palacio de gobierno en la capital. Además, se agregaron la rotura del cable submarino en Puerto Plata y deslizamientos en montañas en Santiago.

El 4 de agosto de 1946, un sismo de la magnitud 8.1, con el epicentro en el nordeste del país, produjo daños en todo el país. Provocó además maremoto en la provincia de Nagua, borrando de la geografía local la población pesquera de Matancita. Este fue uno de los mayores sismos del siglo XX.

Datos sismológicos

De acuerdo a los datos aportados por el ingeniero Héctor O’ Reilly Pérez, Presidente de SODOSÍSMICA, consultor sísmico estructural y profesor de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, UASD, la isla de la Hispaniola, sobre la cual se encuentra la República Dominicana,  se encuentra ubicada en la placa tectónica del Caribe.

La misma presenta un movimiento de traslación como cuerpo rígido de 20 (más o menos) 2 mm al año en dirección suroeste-noreste (70 grados). Sus bordes contactan, al norte con la placa de Norte América, al sur con Sudamérica, al oeste con la de Nazca y al oeste con el fondo oceánico del Atlántico.

Al este –sigue señalando– se introduce por la placa del Caribe, lo que genera zonas de subducción, que a la vez son las que producen  el vulcanismo de las costas de América Central en el arco de isla de las Antillas Menores. Las enormes temperaturas –continúa O’ Reilly—reinantes provocan su fundición y las altas presiones que actúan sobre ella eventualmente provocan su salida en forma de lava volcánica.

Fruto de esa situación existen en la isla varios sistemas de fallas principales, que son:

La falla de la Hispaniola, dentro del mar, que es donde está ubicada la Trinchera de Puerto Rico (Fosa de Millwakee) y la falla Septentrional, borde de placa activo en el norte que penetra a la isla por la bahía de Manzanillo y continúa en la parte sur de la cordillera Septentrional, saliendo por la bahía de Samaná. Esta falla tiene una longitud superior a los 300 kms  y es similar a la de San Francisco de California, Estados Unidos de Norteamérica.

El otro sistema está situado el sur de la isla, el cual penetra por el sur de Haití, continuando por San Juan, Puerto Rico,  y San José de Ocoa, llegando al mar Caribe hasta la Fosa de los Muertos, al sur de Santo Domingo, San Pedro de Macorís y La Romana.

 Además de estos importantes sistemas de fallas existen otras fallas internas, como son las de Bonao, Hatillo, etc., que tienen capacidad de producir eventos menores, pero que localmente pueden producir daños importantes.

¿Es posible entonces que ocurra un terremoto catastrófico en la República Dominicana?

A juicio de O’ Reilly dónde y cuándo ocurrirá no se puede establecer con certeza. Lo que sí saben los profesionales de esta áreas es que INEVITABLEMENTE OCURRIRÁ UN SISMO MUY IMPORTANTE en los años por venir y dependerá de nosotros evitar que los daños materiales y pérdidas de vidas sean cuantiosos o no.

Fuentes: www.opcionfinal.com

La Vega Vieja Sigue Bajo Tierra

Al lado de la columna que quedó de la iglesia hay una letrina. (Fotos: César Sánchez).
Al lado de la columna que quedó de la iglesia hay una letrina. (Fotos: César Sánchez).

Hipólito Abreu muestra hasta dónde estaba cubierta la ruina.

Desde aquí disparaban los españoles contra los indígenas.

Germán Marte
LA VEGA VIEJA.- Para agosto de 2011 está previsto que el papa Benedicto XVI venga a República Dominicana y se da por descontado que durante su estadía en el país visite este histórico lugar, por ser aquí donde se erigió una de las dos primeras diócesis de América.

Sin embargo, lo que se conoce como La Vega Vieja dista mucho de ser el sitio adecuado para recibir al Sumo Pontífice, a menos que se habilite el lugar para que pueda dar cabida a decenas de miles de feligreses dominicanos y turistas interesados en verle de cerca.

El lugar bautizado como Parque Histórico La Vega Vieja es apenas un solar donde no se pueden recibir simultáneamente más que algunos cientos de personas y no una multitud, como la que se supone se aglomeraría para ver al jefe de la iglesia Católica.

Importancia histórica
La Vega Vieja fue el lugar escogido por Cristóbal Colón para construir uno de los primeros asentamientos para afianzar la presencia de los españoles en la isla.

“Por aquí comenzó la historia nuestra”, resalta Hipólito Abreu Ramos, administrador del proyecto La Vega Vieja.
El Almirante se interesó en el lugar tras comprobar que en estos predios, en el río Verde, encontraron oro. Además, en el lugar abundaba la madera preciosa y había muchos indios jóvenes.

Fortaleza de la Concepción
Lo primero que mandó a construir el almirante en 1494 fue el Fuerte de la Concepción, la edificación hecha de ladrillos se concluyó ocho años más tarde.

El fuerte estaba ubicado en un lugar estratégico y ofrecía una vista panorámica de la zona.

Se componía de dos plantas físicas. Además de su uso militar, servía también de casa de administración. La casa de guardia estaba arriba. Abajo la casa de administración.

Alrededor de esta fortaleza se levantó entonces una villa llamada también de La Concepción y que más tarde se conoció como La Vega.

En el lugar se levantó también una iglesia y unas 48 casas de cantería, en base a piedras, ladrillos y argamasa. Además se construyeron alrededor de 300 casas menores, de madera y cana.

En La Vega se instaló el primer trapiche, la primera casa de alfarería, una de las primeras catedrales, la primera casa de fundición de metal y la primera casa de acuñar monedas. Pero todo eso quedó bajo tierra.

Hacia 1508 ya la Villa de la Concepción era reconocida por la corona española como tal y se le otorgó un escudo.

La ciudad alcanzó su clímax de prosperidad en 1516. Entre los años 1521 y 1525 se registró una mortandad que acabó con gran parte de los indios.
A partir de 1543 se inició una decadencia progresiva de la ciudad.

Terremoto histórico
El dos de diciembre de 1562 un fuerte terremoto destruyó casi por completo la ciudad, por lo que los colonizadores decidieron levantar otra villa en el lugar donde hoy se encuentra la ciudad de La Vega, a siete kilómetros de aquí.

Tras el sismo, lo único que quedó en pie fue una parte de la fortaleza, que aún hoy se puede observar.

De la catedral apenas quedó en pie una columna y parte de los cimientos.
De hecho, los españoles usaron parte de los ladrillos de la vieja iglesia y del fortín para levantar la nueva ciudad de La Vega.

En los últimos 20 años del siglo XVI la ciudad ya estaba totalmente despoblada.

Con el paso del tiempo las ruinas de la ciudad fueron quedando bajo tierra. Esto hizo que muchos pensaran que la histórica ciudad se había hundido tras el terremoto. Esta hipótesis, sin embargo, ha sido descartada por los investigadores, como también se ha enterrado el mito de que la Virgen de las Mercedes intercedió a favor de los españoles en la batalla del Santo Cerro.

El rescate
En 1976 empezó el rescate de La Vega Vieja.
Cuando los arquitectos Pedro Gamundy Colón y José González Hernández iniciaron los estudios para el rescate de La Vega Vieja encontraron que todo estaba soterrado.

“Lo único que estaba sobre la superficie era parte de la fortaleza, todo lo demás estaba bajo tierra”, explicó Abreu Ramos.

Dijo que tan pronto comenzaron las excavaciones se dieron cuenta que allí nunca se produjo hundimiento.

Todo paralizado
Según los datos históricos, La Vega Vieja ocupaba unos cuatro kilómetros cuadrados. De hecho, los arqueólogos tenían previsto procesar unas 82 tareas, donde suponen hay restos de la vieja ciudad.

Y aunque hace 32 años que comenzaron las excavaciones apenas han trabajado en unas 13 tareas, porque el Gobierno no les ha comprado a las personas que ocupan el lugar y que cuentan con títulos de propiedad. Es por esto que cuando el visitante viene a ver las ruinas de La Vega Vieja apenas puede ver los restos de la fortaleza, nada más.

Los terrenos alrededor son propiedad privada.
A unos 300 metros del fortín está lo único que quedó de la antigua catedral: una columna y parte de los cimientos.

Inicialmente, el proyecto de La Vega Vieja conllevaba un presupuesto de RD$36 millones, hoy se habla de más de RD$300 millones. La falta de recursos y de interés por estas reliquias mantienen paralizados los trabajos de rescate del primer asentamiento cristiano de América.

Sorpresa papal
En caso de que Benedicto XVI, como se espera, opte por llegar hasta este primer asentamiento cristiano del Nuevo Mundo para ver el lugar donde estuvo la iglesia, podría llevarse una desagradable sorpresa, a menos que de aquí a agosto de 2011 las autoridades no decidan aportar los recursos necesarios para ampliar los trabajos de excavación y rescate de las históricas ruinas.

A menos de cinco metros de la única columna de la catedral que queda en pie está una letrina. La columna está entre dos humildes viviendas. Al lado también se ve parte de los cimientos de la iglesia en medio de un platanal.
Yubelkis Suárez, quien vive precisamente en el solar donde está la ruina, deplora que las autoridades no le den el valor que merece esta reliquia.
“Si le dieran valor eso no estuviera así de abandonado”, expresó.

Para recibir al Papa
Para recibir al Papa en La Vega Vieja definitivamente el lugar tendría que acondicionarse muy bien, tal como afirma Hipólito Abreu, administrador del parque histórico.

En primer lugar, es imprescindible que el Estado adquiera unas 69 tareas que ameritan ser procesadas, pues se supone que enterrados allí hay restos de la ciudad. Además, habría que habilitar una explanada para dar acogida a cientos de personas, cosa que hoy no existe.

Fundacion de la Vega Vieja

Concepción de la Vega: La Ciudad Olvidada de Colón


La fortaleza de la Concepción de la Vega (ca. 1512)

En 1495 Colón construyó una pequeña fortaleza cerca de la presente ciudad de La Vega en la parte central de la República Dominicana. Su propósito era cuidar la ruta a los depósitos de oro en el interior del Valle del Cibao. Un poblado español con el nombre de Concepción de la Vega surgió alrededor de la fortaleza, y después del 1508, cuando se encontró grandes cantidades de oro en sus inmediaciones, se convirtió en la primera ciudad de rápida y gran prosperidad (boomtown) de las Américas. Para el 1510 era una de las ciudades europeas más grandes e importantes en el hemisferio. La ciudad fue destruida y sepultada por un terremoto en 1562, y los sobrevivientes se mudaron al lugar de la actual ciudad de La Vega. El yacimiento de la ruinas de la ciudad fue tierra de cultivo hasta el 1975, cuando el Gobierno Dominicano compró una pequeña porción, y en 1976 lo nombró el Parque Nacional de la Concepción de la Vega.

Pared de la Catedral
Se realizaron excavaciones en el yacimiento bajo los auspicios de la Dirección Nacional de Parques entre 1976 y 1995. Este trabajo desenterró los restos de varios edificios de piedra en el centro del yacimiento, incluyendo una fortaleza magnífica con una torre intacta. Los cimientos de otros edificios de piedra, un sistema de acueducto y varios pozos de agua también fueron excavados. La ruinas del monasterio de San Francisco, construido en 1502, y el lugar donde se ordenó Bartolomé de las Casas, también fueron excavados. Estos lugares, junto con las ruinas en el centro del Parque se interpretan para los turistas y visitantes al Parque.

En 1994 los arqueólogos históricos del Florida Museum of Natural History comenzaron a colaborar con la Dirección Nacional de Parques para realizar dos metas principales para la conservación e interpretación del yacimiento. La primera de estas era hacer una sonda y un mapa del yacimiento para. documentar el tamaño y la ubicación original de la ciudad del Siglo 16, al igual que identificar las ubicaciones de las

El Aljibe (cisterna de agua) se llenaba con los riachuelos de la montaña y era la fuente del agua del acueducto de la Concepción de la Vega. Los residentes todavía lo usan hoy en día.

diferentes actividades realizadas dentro de los límites de la ciudad. La segunda meta era catalogar y curar los más de 200,000 artefactos que se habían encontrado durante los años de excavaciones en la Concepción de la Vega.

Una sonda sistemática del sub-suelo de la región fue realizada entre 1996 y 1998 por los arqueólogos Alfred Woods, Jeremy Cohen, Maurice Williams y Terry Weik, trabajando con un equipo de 25 residentes del lugar. El resultado de 1,625 calas de prueba (cada una de 25 cm X 25cm y un metro de profundidad) mostró que la ciudad del Siglo 16 medía aproximadamente 400 metros de norte a sur y 640 metros de este a oeste. Con un área de más de 250,000 metros cuadrados, hubiera sido la ciudad española más grande del Nuevo Mundo hasta los 1520s.

Realizando la sonda del sub-suelo de la ciudad del Siglo 16

El análisis de laboratorio, que se llevó a cabo al mismo tiempo que la sonda, documentó los más de 220,000 artefactos excavados el el yacimiento antes del 1995. La Concepción de la Vega tiene la colección de cultura material más diversa y abundante de todos los yacimientos españoles del Siglo 16 excavados hasta la fecha. Esto esta relacionado innegablemente a las riquezas traídas a la ciudad por el oro. Artículos de lujo, tales como ropas y adornos, cristal veneciano, artículos de mueblería ornamentados, equipo para cabalgar y los libros son más frecuentes aquí que en otros yacimientos.

De particular interés son aquellas cerámicas de origen indígena denominadas «cerámicas Indo-Hispánicas.» Estas son únicas en las Américas, mostrando combinaciones de elementos caribeños, centroamericanos, suramericanos y europeos. Estas cerámicas son un recuerdo conmovedor de la terrible suerte de los indígenas caribeños, los cuales fueron esclavizados, y eventualmente murieron, a cambio de la producción del oro que fue la base de la prosperidad de esta ciudad española.

Fuentes: Florida Museum of Natural History

Pueblo Viejo La Vega

 

 

 

 

El mismo día que vayamos a La Vega Vieja podemos subir al Santo Cerro y se hace el viaje más intenso. Allí está el templo dedicado a la Virgen de Las Mercedes, levantado con ladrillos de las ruinas de La Vega.

 Solangel Valdez/EL SIGLO

Fue la tierra de la cual se enamoró el almirante europeo, conquistador del siglo XV, quien escribió en su diario que nunca había visto cosa igual, exuberante en su naturaleza y cálida en su corazón.

La villa de La Vega fue fundada entre los siglos XV y XVI y en ella se estableció el Fuerte de la Concepción, que defendía el sitio de cualquier ataque terrestre.

Tras las violentas y poco agradables experiencias vividas por los hombres de Cristóbal Colón en La Navidad y La Isabela, territorios que como toda la isla eran el hogar de los taínos, los que quedaron de ellos se refugiaron tierra adentro, con la intención también de explotar el oro recién descubierto por esos lares.

El esplendor de esta ciudad medieval se debió sobre todo a ese oro y las maderas preciosas que crecían silvestres en las campiñas y que eran exportadas hacia España por las huestes coloniales.

Hay en el lugar restos de lo que fuera la fortaleza, el acueducto, la catedral y una que otra casa de los nobles, que eran de mampostería y según las crónicas de la época eran 105 viviendas de este tipo.

Los plebeyos vivían un poco más retirados y sus casas eran de madera y tejamaní con techos de cana. La Dirección Nacional de Parques, con el apoyo de la Universidad de Gainsville, Miami, ha iniciado un proceso de rescate de toda el área que era esta villa, además de poner en valor los restos hasta ahora descubiertos de la Villa de La Vega, donde estuvo la primera casa de acuñación de monedas en las tierras recién conquistadas. La Comisión para la Puesta en Valor de La Vega Vieja está integrada además de la Dirección Nacional de Parques, por la Universidad Tecnológica de Santiago, el padre Benito Angeles, Francisco Torres Petitón, el Consejo Presidencial de Cultura, los museos Nacional del Hombre Dominicano y de Historia y Geografía, así como la Comisión de Rescate Submarino.

Están al descubierto los cimientos del caserío, una torre de la fortaleza, los albañales y el polvorín, restos que ocupan 84 tareas de terreno. Justo al lado del museo, en parte del conuco de una casa y el patio de otra, se levantan muros de la que fuera la primera Catedral europea, según dice Fabio Pimentel Fernández, administrador del parque.

Este centro de esparcimiento cultural tendrá pronto un nuevo museo arqueológico-histórico, en el cual se exhibirán cerca de seis millones de piezas producto de las excavaciones realizadas en la plaza. Son fragmentos cerámicos, metálicos, de vidrio y de piedra.

Para llegar a La Vega Vieja desde la capital, se toma un autobús de Metro que sale a las 7:00 de la mañana y a la 1:04 de la tarde. Cuesta RD$150.00; Caribe Tours tiene esta ruta al mismo precio, con autobuses que salen cada media hora o cada una hora, desde las 6:00 de la mañana; también viajan allí Transporte Espinal y de Transporte del Cibao.

Es justo frente a este último que, si usted no va en su carro, tomará un servicio público que le llevará a Pueblo Viejo por RD$30.00 pesos.

Para apaciguar el hambre hay allí varias cafeterías y colmados a la orilla de la carretera, además de un comedor. Muy cerca también hay un consultorio médico. La entrada a este parque cuesta RD$50.00 pesos; si son estudiantes pagan RD$25.00 y si son turistas cuesta RD$50.00 por persona. Está abierto de lunes a viernes desde las 8:00 de la mañana hasta las 3:00 de la tarde y los sábado y domingo desde las 9:00 de la mañana hasta las 4:00 de la tarde. Lamentablemente en esta ciudad no hay hoteles para turistas. Si decide quedarse por esos predios deberá ir hasta Bonao o Santiago a pernoctar.

 

Ubicación Geográfica

 

El municipio de La Vega limita al norte y el oeste con la provincia de Santiago, al sur con la provincia Duarte y al este y sureste con la provincia Sánchez Ramírez.



Historia

 

La ciudad de La Concepción de La Vega se inició con la fundación de la fortaleza La Concepción (donde surge parte de su nombre) mandada a construir por el almirante Don Cristóbal Colón en 1945. Las Casas expresa que Colón, maravillado por la belleza del lugar le puso por nombre «La Vega Real». Su desarrollo económico inicial se había de cimentar en la fundición de oro y en el cultivo y procesamiento de la caña de azúcar.

Allí se acuñó la primera moneda y se establecieron los primeros comerciantes. En 1508 se le dió título de ciudad y en 1512 se erigió como sede del primer obispado establecido en la isla, siendo su único titular el Doctor Pedro de Deza. Por ella transitaron Fray Bartolomé de Las Casas y Fray Pedro de Córdoba, defensores de los indígenas.

En la Concepción de La Vega fue donde se produjo el primer reparto de indios, a cargo de Rodrigo de Alburquerque y donde se estableció el convento de la Orden de las Mercedes, el cual se asoció legendariamente con la cruz plantada por Colón en el Santo Cerro, dando lugar al nacimiento del culto de dicha advocación mariana en nuestro país. Esta cruz llegaría a alcanzar una notable fama con el nombre de la Vera Cruz.

Cuenta la tradición que en una de las batallas entre españoles e indígenas, en este lugar, se apareció la Virgen de Las Mercedes, en medio de los dos bandos en lucha, quien hizo el milagro de devolver las flechas que los indígenas le lanzaban a los españoles, beneficiando la victoria de los éstos. Un cuadro artístico detalla esta leyenda, de tradición hispanófila, el cual se conserva en la Iglesia de Las Mercedes, en el Santo Cerro.

El 2 de diciembre de 1562 la ciudad fue destruída por un terremoto, siendo trasladada a la orilla meridional del río Camú. Para 1598 sólo existían dieciséis casas de paja y no había plaza ni calles. Al tiempo de Antonio Osorio se registraron cuarenta vecinos, entre ellos un zapatero, un sastre y un tratante, y se contaron quince estancias de yuca y maíz.

La fecha de la fundación de la nueva Concepción de La Vega se ignora, los historiadores refieren que después del terremoto, los vecinos, despavoridos, resolvieron fundar la nueva población a una distancia de dos leguas, en la margen meridional del río Camú, donde había una ermita dedicada a San Sebastián. La tradición dice que los terrenos fueron donados por una viuda rica.

En las primeras décadas del siglo XVIII La Vega tenía una población que se aproximaba a las 3,000 personas, que vivían en forma muy pobre. De ellos, 450 eran hombres de armas.

Con el establecimiento del libre comercio La Vega cobró nueva vida, que trajo como consecuencia favorable la creación de Monte Cristi como puerto neutral y la repoblación de Puerto Plata. El prebístero Francisco Amézquita y Lara fue el primer historiador que tuvo La Vega.

A principios del Siglo XIX la población de La Vega fue incendiada, al igual que otros poblados del Cibao, por las tropas de Dessalines que regresaban en desbandada de la ciudad de Santo Domingo. Cuenta Guido Despradel en su Historia de La Vega que «Solamente la Iglesia y dos casas más de mampostería se libraron de la furia destructora del incendio a que sometiera a esta, y en aquel entonces risueña villa de Concepción de La Vega, el analfabeto Jean Jacques Dessalines. Y tal fue el terror que se apoderó de sus vecinos ante la irascible y brutal acometida de las huestes negras en derrota, que huyeron despavoridos a la montaña y a la espesura de los bosques, procurándose un seguro refugio del cual solamente los hizo salir, para volver a fundar vivienda sobre las cenizas de sus hogares un animoso religioso de la orden de San Agustín, expresamente enviado para realizar tan útil y necesaria labor de confianza y acercamiento».

De dicha época a la de la ocupación haitiana, su progreso fue lento y escaso en la obtención de beneficios materiales. Pero durante la intervención haitiana, La Vega contó con un gobernante muy progresista llamado Placide Le Brun, quien ordenó empedrar las primeras calles, a las que dió nombre. Se construyeron puentes y se estimuló la agricultura.

 

Historia

 

El 7 de mayo de 1842 la ciudad fue una vez más abatida por un terremoto, que destruyó las principales construcciones con que contaba, como el Palacio de Gobierno y la Iglesia. La Vega tomó entonces el triste aspecto que conservó por muchos años.

En los días de la Independencia Nacional la ciudad de La Vega se integró a la causa de la libertad, sirviendo de enlace el cura párroco prebístero José Eugenio Espinosa y Azcona. El 4 de marzo de 1844 La Vega formalizó su pronunciamiento en favor de la independencia, y ese mismo día se convirtió en el primer pueblo del país que izó el pabellón tricolor, confeccionado por las señoritas Villa.

El Comercio la agricultura y la industria, adquieren nuevo impulso con las inmigraciones provenientes de Santo Domingo, Santiago, Moca y otros lugares. El historiador Manuel Ubaldo Gómez señala que para esa época la instrucción pública sólo alcanzaba a las personas pudientes.

En ese se funda la Logia Masónica Concordia, primera instalada en el Cibao. Un grupo de jóvenes veganos funda la sociedad La Progresista, que había de contribuir de manera notable al engrandecimiento cultural de La Vega. También se construyó el primer teatro del país, que lleva ese mismo nombre.

Un hecho que vino a fortalecer de manera decisiva el desarrollo económico de la zona fue la inauguración del ferrocarril entre el puerto de Las Cañitas (Sánchez) y la ciudad de La Vega, producto del esfuerzo del benemérito Gregorio Rivas. En efecto, el transporte por ese medio de frutos y mercancías propició nuevas condiciones de vida a la sociedad vegana.

En 1915 la ciudad recibe el nombre de ciudad culta, por su dedicación al arte y la cultura. En el lugar de las ruinas de la primera ciudad, existe un parque arqueológico y un pequeño museo. Con el correr de los años ha surgido un poblado llamado Pueblo Viejo, en honor al primer lugar donde existió la ciudad.

Hacen parte del patrimonio cultural de La Vega el Convento de la Orden de la Merced, las ruinas del Monasterio de San Francisco y del Fuerte de La Concepción, los restos de la antigua ciudad de La Vega y el Santo Cerro, especie de una iglesia fortaleza construída en lo alto de un cerro con piedras que fueron sacadas de la ciudad abatida por el terremoto.

También forman parte de su patrimonio edificaciones más recientes como el Hospital de la Caridad, la Logia Concordia, el Palacio de Don Zoilo, el Teatro La Progresista, el Hospital La Humanitaria, el Royal Palace y el Casino Central.

Las fiestas patronales de La Vega se celebran en honor a La Virgen de la Antigua y finalizan el 16 de Agosto de cada año, con fiestas en las calles, desfiles de diablos cojuelos y la elección de una reina de los festejos. Igualmente se celebran las fiestas de la Virgen de Las Mercedes, cuyo santuario nacional se encuentra en el Santo Cerro, todos los 24 de septiembre de cada año. El carnaval vegano es uno de los más famosos del país, por su riqueza artística y se celebra en febrero y agosto de cada año.

Fuente: a) Síntesis del Plan Decenal de Educación de la Regional de La Vega
Plan Decenal de Educación
SEEBAC/ ADP/ EDUCA/ PLAN EDUCATIVO/ PNUD
Editora de Colores. Sto. Dgo., 1995.
Historia de la Concepción de La Vega
Guido Despradel y Batista
Segunda Edición Patrocinada por el Club Rotario de La Vega Real
Editora Nivar. Sto. Dgo., 1978.
La Concepción de La Vega, Relación Histórica
Mario Concepción
Sociedad Dominicana de Geografía. Vol. XVI
Editora Taller. Sto. Dgo., 1981.
Síntesis de Ciudades, Pueblos e Islas del País
M. M. Pouerié Cordero
Impresora Mary. Sto. Dgo., 1997.

 

Hitos Historia

 

-1494, empieza la erección de la ciudad Concepción de La Vega. El papa Julio III crea la Diócesis de La Vega mediante la bula Romanus Pontiex.

-1512, el arzobispo de Sevilla, a cuyo cargo estaba la diócesis vegana, manda erigir la catedral.

-1514, guerra entre españoles e indios. Surge el culto a la Virgen de Las Mercedes.

-1562, un terremoto destruye la vieja ciudad, hoy llamada La Vega Vieja.

-1805, la ciudad es incendiada por las tropas haitianas al mando del general Dessalines.

-1887, inauguran el ferrocarril La Vega-Sánchez.

-1910, inauguración del teatro La Progresista

-1959, expedición de Constanza, Maimón y Estero Hondo.

-1961, monseñor Panal hace que Trujillo se arrodilló en la vieja catedral a pedir perdón por sus ofensas a las iglesias católica.

-1964, nace Radio Santa María, modelo de emisora cultural y comunitaria en el Caribe.

-1965, se forma el Comando de La Vega durante la guerra patriótica de abril de este año.

 

Producción


La ciudad de La Vega cuenta con una gran actividad comercial. Entre los comercios existentes se cuentan almacenes, supermercados, colmados, tiendas de tejidos, mueblerías, negocios de electrodomésticos, de repuestos, agencias de vehículos, farmacias, estaciones de gasolina y una zona franca en la que operan varias empresas.

Igualmente cuenta con varias instituciones financieras, restaurantes y discotecas. Factorías de arroz, una fábrica de cervezas y maltas y una fábrica de productos metálicos, como machetes y cubiertos de mesa.

Entre los productos del agro de mayor producción local se encuentran el arroz, café y tabaco, plátanos, yuca, habichuelas, guandules, maíz, frutos menores y otros rubros. Igualmente se produce ganado vacuno y porcino. Existen varias granjas avícolas, que producen huevos y carne de pollo.

La Concepción de La Vega cuenta con 5,824 servidores públicos.

Fuente: a) Síntesis del Plan Decenal de Educación de la Regional de La Vega
Plan Decenal de Educación
SEEBAC/ ADP/ EDUCA/ PLAN EDUCATIVO/ PNUD
Editora de Colores. Sto. Dgo., 1995.
Censo Nacional de Servidores Públicos
Datos Preliminares.
ONE. Marzo de 1998.