CACICATO DE MAGUA

Recopilación de Ubaldo Solís,
Tomado como fuente, la obra, “APUNTES PARA LA HISTORIA DE QUISQUELLA” del Dr. Narciso Alberti y Bosch, ilustrada, 1er TOMO (Geología y parte descriptiva,) imprenta El Progreso La Vega, Rep. Dominicana, año 1912, Pág. 37 al 40

Si Santo Domingo es < El Jardín de las Antillas> La Vega es el Jardín de Santo Domingo, y no hay tierras en el mundo más ricas ni más provechosas para sitios de labranzas, que las bellas comarcas situada en el Valle de La Vega. W.M. GABB

El Dr. Alberti Bosch, inicia su segundo capitulo de su obra “APUNTES PARA LA HISTORIA DE QUISQUELLA”, ilustrada, 1er TOMO (Geología y parte descriptiva) de 1912.

La nombrada Vega Real es una intensísima llanura con muy poca elevación sobre el nivel del mar. Comprendía esta Vega una gran parte del antiguo cacicato de Maguá, que según dice el historiador Antonio del Monte y Tejada, quiere significar la llanura donde hay agua y cuya traducción del lenguaje tahino es la verdadera, pues la palabra Maguá está compuesta de dos palabras tahinas mai, palabra hebrea, en caldeo maya agua, agua del océano y gua, palabra hebrea que significa medio centro, por lo que la etimología es de En medio de las aguas

El padre Bartolomé de las Casas aseguraba que corrían por el valle más de tres mil ríos, entre los cuales había doce tan ancho como el Ebro y el Guadalquivir.

Tal teoría ha sido criticadas por historiadores contemporáneos, los cuales han techado de hiperbólica la descripción del padre Las Casas. Considero según el escritor Dr., Alberti Bosch, que unos y otros tienen razón; que los últimos narradores no se han dado cuenta de lo sucedido.

Señalando en su consideraciones el prestigioso galeno y antropólogo. A medida que ha sido emergiendo la isla por ascensiones bruscas e interminable, fue aumentándose el declive del nivel de los ríos, siendo hoy en día mucho mayor su corriente de lo que era anteriormente, lo que ha dado por resultado la disminución de sus cauces, por se sus corrientes más rápidas

Es tan cierto, que muchos veganos me han asegurado, ser el Río Camú, hoy en día menos caudaloso de cuando eran niños y basta fijarse en los antiguos lechos del río y compararlo con los que ahora tiene, para comprender la verdad de lo que dicen mis amigos.

El cambio habido en la topografía, climatología y flora de esta isla durante los más de cuatrocientos años del descubrimiento hasta la fecha (1912), hado como resultado, que los visitadores contemporáneos le haya sorprendidos el contraste entre los visto por ellos y las descripciones de los cronistas del tiempo de la conquista (1)

Y estas transmutaciones topográficas, climatológicas estriba la explicación de muchos acontecimientos históricos y prehistóricos que en la actualidad parecen sobrenaturales e increíbles.

Si esta comarca estaba surcada por tantos ríos. Si lo que es hoy Península de Samaná era antiguamente una isla. Si esta bahía llego con el tiempo hasta lo que es en la actualidad la población de Moca ¿tendría nada de sobrenatural que a esta región se le llamasen el centro o lugar de las aguas?

Me parece, dice, el antropólogo radicado en La Vega, que la etimología de la palabra Maguá, ya sea por llanura donde hay agua, que le da Antonio Marٌía del Monte y Tejada o bien centro de las aguas, que le doy yo. Es la más acertada, que la traducción de la palabra tahina por el idioma hebreo es una de las tantas prueba del origen semítico de los indios quisquíllanos

Cuatro puntos principales hay en el mapa de esta comarca sobre de los cuales debe de fijarse el la atención y son; SANTIAGO, LA VEGA, MACORIS Y EL COMEDERO, los cuales según mi opinión y la de mi amigo el ingeniero Don Zoilo Hemógenes García, fueron puerto del antiguo mar, que ocupaba este valle, la actual Vega

Esta opinión está confirmada por la narración que me hizo el ingeniero de la compañía del ferrocarril de Samaná a Santiago M.W.B. Russlle. Dijote este señor < con el propósito de hacer un puente sobre el Río Camú a cuatro kilómetros de la ciudad de La Vega, y a noventa de la costa, practico varios sondeos a cada lado del Río y a cien pies de profundidad solo encontró légamo habiendo encontrado una capa de ostiones a ochenta pies >
También me dijo este señor que durante diez años fue empleados del ferrocarril, que sobre la cordillera que corre en la parte sur de la bahía de Samaná, se encontraban ostiones y caracoles de mar, lo que es una de las tantas pruebas de que la isla ha ido emergiendo.

De Matanzas a la desembocadura del Río Yuna hay dos canales, a los cuales se le llama Los Esteros, el Grande y el Pequeño, que aún mantienen a la península separada del resto de Isla .

Estos canales son navegables en gran extensión por embarcaciones de cien toneladas, y se dice que el filibustero Cofresí los utilizaba para pasar, en poco tiempo desde el Mar de las Antillas hasta el centro de la isla.

Aún existe entre los Esteros y la desembocadura del Río Yuna, separando la Península de Samaná del resto de la Isla, una ciénega que tiene trece kilómetros de extensión , terreno que va emergiendo y secando, en los cuales se van fomentando potreros.

Existe así mismo al final del valle de La Vega y detrás del Santo Cerro, otra ciénega que ya se ha secado, a la cual llamaban las Tembladeras. (2) < Voy a explicar que son las Tembladeras, lugar situado detrás del Santo Cerro, más allá del Arroyo Colorado y de donde fue fundada la antigua ciudad de La Vega Real.

Parece que al ir emergiendo la Isla y retirándose la bahía de Samaná, quedo una ciénega en el mismo lugar que hoy se llama la Tembladeras
Esta ciénega aislada, formó una laguna, que fue secándose y sobre la cual habían extendidos los árboles sus raíces; haciendo una especies de piso falso encima del agua.

Si una persona percutía allí, sobre de aquel falso piso, se movían y se cimbreaban los árboles del alrededor como sucede con los muebles de una habitación cuando se va andando sobre de un piso que no estas bien afirmado.

La vegetación, el légamo, las conchas, los animales acuáticos, los detritus de todo ese mundo pequeño habitado y la elevación del terreno, todo ha sido secando el lugar y las Tembladeras se han convertidos en tierra de labor donde los campesinos (lugareños) hicieron conucos

Pero le ha sucedido, que al ir a darle fuego a una empalizada o a una tumba, ha ardido todo terreno a consecuencia de haberse formado una turbera (primer periodo del carbón de piedra) en esos terrenos pantanosos y de poco fondo, por el crecimiento y construcción de las plantas y la acumulación de los animales, que viven y mueren en el lugar.

No hay que decir de la fantástica leyenda, que los habitantes de esa comarca han hecho de todos esos fenómenos naturales por que ellos no se los explican.

Toda la extensión que hoy ocupa La Vega Real, fue en un tiempo inmensisima bahía que ido desapareciendo a medida que la Isla ha ido emergiendo, trabajo que no ha terminado, y al irse retirando las aguas fueron cambiando de lugar los puertos y secándose la bahía convirtiéndose en sabanas la que ante ocupaba el agua de mar. La Sabana de Ponton.

Angelina, lugar situado sobre la margen del Río Camú, donde hoy existen ruinas de murallas de piedra seca, (paredes en seco como se hacen en Europa), fue unos de los antiguos puntos de embarque y desembarque, que pusieron en comunicación el Cibao con la bahía de Samaná por el intermedio de los Río Yuna y Camú.

En el diagrama de corte longitudinal del ferrocarril que va desde Sánchez a La Vega, y que para mi lo hizo el ingeniero Zoilo Hemógenes García, podrá verse la elevación sucesiva que va teniendo el terreno a medida que va emergiendo; y en otro diagrama, tomado del mapa de la Isla hecho por el Sr. Robert Schom Burgk, podrá darse una idea de la poquísima elevación que tiene el valle sobre el nivel del mar.

Si a la mayor profundidad que en tiempos anteriores tenían los ríos que surcaban este valle, se agrega el pequeñísimo calado de las embarcaciones de los indígenas (canoas), se comprenderá que la vía fluvial debido ser un gran recurso para la comunicación entre a aquel laberinto de islas y canales.

Los distintos terremotos que asolaron la comarca, las rocas madrepóricas que existen al confín del valle y unos volcanes de bodoque hay junto al lugar llamado las Tembladeras, todo asegura que sigue el proceso de emersión y que el perímetro del valle se va agrandando.

La inmensisima Vega Real es efectivamente un terreno ganado al Mar, rodeado de rocas que aún conserva la impresión del oleaje. Llenando con detritus madrepóricos, arenas, y restos de vegetales que arrastraron los ríos cuyo cauce se va agotando con agotaron el oro de sus riberas los implacables conquistadores.

Hace más de tres mil años que marinos de Tiro y Sidón amarraron sus naves juntos a esas rocas que ahora están dentro de la Isla de Santo Domingo
Este tema será tratado en otro trabajo

Batalla de la Vega Real

La batalla de la Vega Real, también llamada batalla del Santo Cerro o batalla de Jáquimo, tuvo lugar el 27 de marzo de 1495 en la isla de La Española entre una alianza aborigen y las fuerzas castellanas, comandadas por Cristóbal Colón, Bartolomé Colón y Alonso de Ojeda, con la ayuda de aborígenes de Guacanagarix.

En su primer viaje a lo que hoy se conoce como América, Colón descubre La Española en 1492 y ordena instalar la Villa Navidad, que es aparentemente arrasado por el cacique de Maguana, Caonabo, en 1493.

En el contexto de su segundo viaje a América, Cristóbal Colón desembarca en La Española con un contingente militar. Tras un viaje de exploración por Cuba y otras islas, regresa el 29 de septiembre de 1494 a La Española en bastante mal estado de salud.

En el puerto de Villa Isabela se encuentra con su hermano Bartolomé, navegante y militar al que Colón había nombrado adelantado y gobernador de las Indias para que le ayudase en la complicada gestión de una isla en rebeldía de aborígenes o de su propia expedición.

Caonabo, cacique de Maguana, del que los castellanos sospechaban que había arrasado la Villa Navidad, intentó acabar con el Fuerte Santo Tomás, que fue defendido por Alonso de Ojeda.

Tras esto, Caonabo hizo un llamamiento a los principales caciques para crear una alianza y atacar Villa Isabela, pero no consiguió el apoyo del cacique del Marién, Guacanagarix.

Guacanagarix se reunió con Colón y le prometió que él y sus tribus habían permanecido fieles a los castellanos, diciéndole que todos los soldados cristianos que estaban en su región estaban perfectamente atendidos y de salud y le informó sobre la coalición de los otros 4 caciques de la isla para atacarles.

Por el chivatazo y su lealtad a los castellanos, el cacique Bohechío mató a una de sus mujeres y Caonabo secuestró a otra. Tras esto, Guacanagarix se unió a los castellanos para vencer a la coalición aborigen. Alonso de Ojeda partió con una comitiva para capturar a Caonabo.

Ideó un plan que sería utilizado por conquistadores posteriores de manera muy exitosa: internarse en el corazón del territorio enemigo, ganarse su confianza y en un momento de descuido capturarlo.

De esta forma, Caonabo fue hecho prisionero, enviado a la Villa Isabela y presentado a Colón, que decidió enviarlo ante los Reyes Católicos, donde sería tratado como un jefe militar enemigo y no como un simple prisionero.

Sin embargo, Caonabo nunca llegaría a la península ibérica, posiblemente por un naufragio de la nave en el océano Atlántico o porque muriera y fuera tirado al mar.

Al saber de la captura de Caonabo, el resto de caciques decidió atacar la Villa Isabela. El puesto de Caonabo fue ocupado por su hermano, Manicatex.

Al saber del ataque, Colón decide no esperar a que vengan, sino combatir fuera. Para ello, sale de la Villa Isabela con doscientos infantes y con los hombres de Guacanagarix, que le otorga varios cientos de aborígenes.

El ejército contaba además con veinte caballos y otros tantos perros de presa. El lugar de la batalla será la Vega Real, cercana a la actual ciudad de Concepción de La Vega el 27 de marzo de 1495.

El ejército de la alianza aborigen era muy superior en número, pero sería una batalla breve. Bartolomé ordenó que las fuerzas se separasen en dos grupos para atacar a la alianza aborigen por dos flancos, para dar así la impresión de ser muchos más.

Además, Alonso de Ojeda iría con un ataque frontal. Los primeros disparos de los arcabuces, las descargas de ballestas, la visión de los caballos y de los perros de presa, además de la organización del ataque, provocó que los de la alianza indígena huyeran aterrorizados. Manicatex fue capturado.

La mujer de Caonabo, Anacaona, huyó al cacicazgo de su hermano en Xaragua, en el extremo occidental de la isla.

Tras esta batalla, todos los caciques de La Española fueron pacificados por los castellanos, al menos de momento.

Al estar pacificada la Isla en el interior, Colón se adentró en la zona de la Vega Real y fundó Concepción de la Vega, en origen como una fortaleza llamada La Concepción, y que se convertirá en la mina de oro más rica del Caribe.

Fuentes: https://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_la_Vega_Real

Jovino Espínola

Aparte de algunos veganos de edad, muy pocos dominicanos saben hoy quién fue Jovino Espínola. Los que lo conocimos recordamos de él su apasionado entusiasmo por la historia de su pueblo y su rica memoria llena de recuerdos y anécdotas de La Vega.

Jovino A. Espínola Reyes se ganaba la vida como dentista, pero su verdadera vocación era ser historiador. Nació en 1892 y murió en 1979. Se graduó de odontólogo, junto a su hermano Max, en febrero de 1918, pero desde temprano se dedicó a recoger las memorias de su pueblo natal y, andando el tiempo, comenzó a publicar esos recuerdos en periódicos locales y en algunos diarios nacionales.

Uno de sus hermanos, Pío Espínola, fue escultor. Otro fue el músico Juan Bautista Espínola, muy famoso en su tiempo, quien compuso de más de cien danzas, danzones, valses y merengues, y aunque murió muy joven alcanzó a grabar varias de sus canciones en discos de la RCA Victor en los años 1920s. De la mayoría de esas canciones se conservan sus partituras que esperan ser publicadas y grabadas, aunque ya existe una muestra de su producción en un disco compacto (CD) grabado hace pocos años por una orquesta local dirigida por el progresista Dr. Reynaldo Pérez Stefan.

La obra de Jovino Espínola estuvo dispersa durante más de cuarenta años pues nunca fue recogida por su autor ni por ningún editor. Hace cinco años los jóvenes intelectuales Alejandro Arvelo y Pedro Antonio Valdez decidieron agruparla y publicarla con el patrocinio de la Secretaría de Estado de Cultura que dirige hoy el conocido escritor José Rafael Lantigua.

Arvelo y Valdez entregaron los artículos de Espínola al conocido editor cubano José M. Fernández Pequeño, y en el año 2005 sorprendieron al país con un primer volumen titulado «La Vega Histórica», de 274 páginas y 56 capítulos llenos de novedades y curiosidades que muy pocos veganos recuerdan hoy.

Hace apenas tres meses, durante la Feria Provincial de Libro celebrada en La Vega, los mismos editores, bajo los mismos auspicios institucionales (Ferilibro y Secretaría de Estado de Cultura) pusieron a circular un segundo volumen, más grueso que el primero, con 417 páginas y 95 capítulos, con muchas más historias locales.

A diferencia de la mayoría de las historias de pueblos publicadas en la República Dominicana, que se caracterizan por ser meros ficheros de anécdotas incidentales, simples cronologías, o pobres micro-retratos de personajes, esta obra de Jovino Espínola, cuando se lee en su conjunto, resulta en una verdadera historia social local.

Jovino Espínola probablemente nunca supo que estaba escribiendo una historia social de su pueblo pues su mayor interés estaba centrado en recoger las singularidades del acontecer cotidiano de su ciudad natal.

Muchas de esas singularidades se refieren a la introducción en La Vega de lo que hoy llamaríamos «objetos de civilización» producidos por sociedades industrializadas en el norte del planeta que terminaron difundiéndose por todo el mundo y que al llegar a las sociedades tradicionales o preindustriales produjeron asombro y admiración, y terminaron impactándolas arrastrándolas hacia la modernización y, eventualmente, la globalización.

Espínola sabía que esos objetos habían contribuido a modernizar su pueblo o terminarían modernizándolo. Él los percibía como signos del progreso y por eso en su obra una perspectiva que se repite continuamente es la llegada de los primeros objetos, las «primeras fechas», o los inicios de ciertos procesos tecnológicos, económicos o sociales que quedarían implantados para siempre.

Veamos algunos, como ejemplo: la primera bicicleta que llegó a La Vega; los primeros automóviles; los primeros revólveres; la primera máquina de coser; la introducción de la pluma de fuente o estilográfica; los primeros pianos que llegaron al pueblo; la primera factoría arrocera; el primer refrigerador; la introducción del acordeón; la llegada de la caja registradora y la máquina de calcular; los primeros capotes o impermeables; la instalación de los primeros televisores; la primera fábrica de mosaicos; la fábrica de salchichón; el hipódromo; el primer cinematógrafo y la llegada, años después, del cinemascope; la primera instalación sanitaria. Todo esto solamente en el primer volumen, aparte de muchos otros artículos.

En el segundo volumen, los artículos de Espínola siguen registrando la introducción de esos objetos de civilización o de progreso, así como el inicio de algunos procesos de modernización.

Aquí encontramos la descripción de la experiencia social y colectiva cuando llegó el primer fonógrafo; cuando llegó el ferrocarril por primera vez; cuando llegó el primer aeroplano; cuando llegaron los primeros tipos de alumbrado de las calles; cuando llegó la máquina de escribir; cuando fueron introducidos los primeros fósforos; cuando se instalaron las primeras fábricas de hielo y los primeros aserraderos; cuando se levantaron los primeros molinos de viento; cuando se empezaron a utilizar las gafas o espejuelos; cuando se organizó la primera banda de música y llegaron los primeros instrumentos musicales modernos; cuando rodó la primera carreta; cuando se jugó béisbol por primera vez; cuando el pueblo quedó conectado con el telégrafo y el cable; cuando llegó el primer equipo de aire acondicionado; cuando se instaló la primera imprenta; cuando se exhibió la primera caja de música; y cuando se fabricó la primera bandera nacional que ondeó en el Cibao.

Cada uno de estos hechos está descrito dentro de su propio contexto social, y en este respecto el libro de Espínola se aleja muchísimo de todas las historias locales anteriores pues, si se ve en detalle lo que este autor busca es mostrar con sus descripciones el impacto que tuvieron esos objetos de civilización en la transformación de la sociedad local.

Por ello, Jovino Espínola no descuidó describir costumbres sociales ni dejó de registrar hechos institucionales o fenómenos económicos que, vistos hoy en su conjunto, sirven para tener una idea funcional de la dinámica sociocultural de La Vega de entonces.

Poco a poco, a medida que el lector va recorriendo cada uno de estos capítulos, la imagen que va formándose es la de una aldea agrícola y ganadera que fue haciéndose cada vez más pueblerina a medida que mejoraban sus calles y se ampliaba su comercio, y a medida que la agricultura y el comercio permitían financiar la construcción de nuevos edificios y nuevas viviendas de mejor calidad, hasta llegar a convertirse en una pequeña ciudad bastante completa en sus servicios educativos, sanitarios, comerciales e institucionales.

Una pequeña ciudad con una elite bien educada abierta hacia el exterior, ávida de convertir a su pueblo en un modelo de progreso y desarrollo; una elite organizada (no hay sorpresa, por tanto) en una «Sociedad La Progresista», y en varias instituciones sin fines lucrativos empeñadas en promover la cultura, los deportes, la educación, la salud, las comunicaciones, la agricultura y el comercio.

Espínola le dedica artículos especiales a las bibliotecas de La Vega, las instituciones de servicio, como los hospitales y clínicas, los bomberos, las escuelas públicas y privadas, los hoteles, las orquestas, los bazares de juguetes, el coliseo y los estadios deportivos, las panaderías, las bellas artes, los bares y restaurantes, la cervecería, las iglesias, los circos, los gitanos y los titiriteros.

También aprovecha Espínola para describir procesos sociales importantes como la formación de los barrios pobres y, más tarde, de los primeros «barrios marginados».

Y lo mismo hace para describir costumbres ancestrales como las peregrinaciones al Santo Cerro, los ritos de Semana Santa, la celebración de las navidades y el Año Nuevo, las flores de Mayo dedicadas a la Virgen, el rezo del Rosario, las fiestas a la Virgen de la Antigua, las canciones antiguas, la celebración del carnaval, la organización de comparsas, y los juegos de los días de San Andrés y del Día de los Inocentes.

Falta espacio para hablar en detalle de esta obra excepcional. Vale la pena leerla aunque usted no sea vegano. Le aseguro que aprenderá mucho y podrá saborear un estilo distinto de hacer historia social.

Jovino Espínola probablemente nunca supo que estaba escribiendo una historia social de su pueblo pues su mayor interés estaba  centrado en recoger las singularidades del acontecer cotidiano de su ciudad natal. El libro de Espínola se aleja muchísimo de todas las historias locales anteriores pues, si se ve en detalle lo que este autor busca es mostrar con sus descripciones el impacto que tuvieron esos objetos de civilización en la transformación de la sociedad.

Fuentes :https://www.diariolibre.com/opinion/lecturas/la-vega-histrica-BJDL230155

 

Jarabacoa donde siempre es Primavera

¿De dónde nace el nombre de Jarabacoa y cuántos Generales han nacido en esa tierra?

Superficie Total
665,88 kilómetros² (km²). Altitud Media 529 metros sobre el nivel del mar (msnm).

Población Total
90 mil habitantes aproximadamente.
Densidad 135,16 hab/km². Gentilicio Jarabacoense.

Huso horario UTC-4. Código postal 41000. Fiestas mayores 16 de Julio. Fiestas patronales. Patrona Nuestra Señora del Carmen. Tiempo : 22 °C, viento del E a 13 km/h, humedad del 86 %

Etimología
El nombre del municipio se compone de las palabras Jaraba y Coa, lo cual se supone conlleva el aproximado significado de Tierra de Fuentes de Agua.

Localización
La población se encuentra a 2 horas de Santo Domingo a velocidad promedio, en un recorrido de 130 km por la Autopista Duarte, y 21 km por la carretera Federico Basilis.

Geografía
Ubicado en el mismo centro de la cordillera central, Jarabacoa se levanta en una altiplanicie de 529 msnm.

Clima
Esta localidad presenta un clima tropical lluvioso; aunque está atenuado debido a su altitud, unos 500 metros sobre el nivel del mar. Presenta una temperatura promedio anual de 22 °C (72 °F) y lluvias abundantes durante casi todo el año. Tres son los principales ríos que pasan por Jarabacoa: El Yaque del Norte, el Jimenoa y el Baiguate. El municipio posee también tres impresionantes saltos de agua: el Salto de Jimenoa 1, Salto de Jimenoa 2 y el Salto Baiguate, y constituye la vía de acceso principal hacia el Pico Duarte (el más grande de las Antillas con 3.175 msnm).

Jarabacoa y su historia

Para hablar de su historia de Jarabacoa es necesario navegar un poco en sus antecedentes, ya que, como su nombre lo indica, proviene etimológicamente de los primeros indígenas que habitaron esta zona.

Su nombre está compuesto por los nombres JARABA – COA; según cuentan algunas anécdotas de antiguos habitantes del pueblo, Jarabacoa significa Tierra entre los Ríos Jimenoa y Yaque del Norte. El primer pueblecito que se fundó a orillas del río Jimenoa en lo que hoy es Hato Viejo donde vivía una india a la que llamaban Jaraba.
Jaraba; según datos históricos, es el nombre que lleva un municipio de España, en la provincia de Zaragoza, que tiene unos 332 habitantes que viven de la agricultura.

Coa: es el nombre indígena de un tipo de pala que utilizaban los aborígenes para labrar la tierra. De ahí que, al formar la palabra Jarabacoa, queda reflejada una connotación muy especial que la vincula estrechamente al significado semántico del vocablo. La historia de este singular pueblo que adopta la categoría de turístico por la gran riqueza natural que posee en sus entrañas, comienza hace más de cien años.
Jarabacoa es el fruto de la emigración producida por los frecuentes enfrentamientos por los que atravesó la República Dominicana en el siglo XVIII. Son muchos los personajes que este humilde pueblo ha aportado a la historia dominicana, destacándose entre ellos el Generales José Durán, Norberto Tiburcio, Daniel Batista Rodríguez y el guerrillero Mario Nelson Galán, fieles defensores de la soberanía del país por cuya causa cayeron abatidos.

General Norberto Tirbucio Durán
Fue un militar restaurador, luchó en San Cristóbal, Baní, El Maniel y San Juan. Oficial del Estado Mayor de Luperón, militó en el Partido Azul.

En el 1878 conjuntamente con el general Cándido de Vargas y durante siete meses realizaron hazañas increíbles en la gloriosa «Revolución de los Pinos», que ayudó a sepultar definitivamente el baecismo. Una avenida de Jarabacoa, La Vega, lleva su nombre.
En el periodico Hoy del julio del 2005 «…en el 1878 los generales Cándido de Vargas y Norberto Tiburcio durante siete meses realizaron hazañas increíbles en la gloriosa «Revolución de los Pinos», que ayudó a sepultar definitivamente el baecismo antiduartiano y extranjerizante.»

La Avenida que conduce a la Confluencia de los ríos Yaque del Norte y Jimenoa, en honor su nombre.

General de los Ejércitos de la República y Primer Diputado La Vega, GENERAL DANIEL BATISTA RODRÍGUEZ. La avenida desde La Colonia hasta el cruce de la carretera a Manabao, en honor lleva su nombre.

Mario Nelson Galán Durán

(Nació en La Vega, 21 de septiembre 1946 y murió en Los Mogotes, Villa Altagracia, 22 de marzo de 1973), héroe dominicano conocido por ser combatiente en la Guerrilla de «Playa Caracoles» bajo las órdenes del Comandante Francisco Alberto Caamaño Deñó.

Fue un revolucionario dominicano formado en las filas del Movimiento Revolucionario 14 de Junio (1J4), agrupación formada por el Doctor Manuel Aurelio Tavárez Justo (Manolo) para luchar contra la tiranía de Rafael Leonidas Trujillo Molina. Hay una calle en su honor.

Ha sido bautizada por el poeta con los nombres de Bella Perla del Cibao, Rinconcito Sutil rodeada de montañas, las cuales se elevan imponentes a la vista de quien lo visita para hacer de su estancia una grata compañía con sus encantos.

Desde el principio de la nueva era, se han creado varias interrogantes sobre el nombre dado a este sutil pueblo, sin que hasta ahora hayan podido demostrar científicamente sus hipótesis, quedándose, más bien, en la especulación o en la narración de fábulas y leyendas.

Hay una ya conocida y que atribuye el nombre a una india llamada Jaraba; la otra, poco conocida en nuestro pueblo, escrita por el destacado escritor, Jesús de Galíndez, en la cual se atribuye el nombre a un español llamado Juan de Jaraba.

PRIMEROS POBLADORES

Dice el Presbítero Francisco Pablo de Amézquita, en un informe sobre el incendio de La Vega de 1805, preparado en 1822: “Todos los edificios, que eran de madera, excepto la iglesia y dos casas de pared sólida, fueron reducidos a cenizas. Talados los campos inmediatos, saqueadas las haciendas de crianzas; y de los vecinos, parte prisioneros y conducidos al Guarico, hoy Cabo Haitiano; parte emigrados a las Islas vecinas; y parte retirados a pasar dentro de la espesura de los bosques una vida salvaje”.

“Muchos de los que abandonaron La Vega, buscando refugio en las montañas de Jarabacoa, no volvieron más a vivir a la ciudad y prefirieron construir sus viviendas en Jarabacoa, temerosos de que pudiera repetirse tal desgracia. Todavía, después de diez años de ocurrido aquel hecho, muchos temían volver”. (Guido Despradel y Batista “Historia de la Concepción)”.

PRIMERAS FAMILIAS

En un documento de títulos de propiedad de tierras en Jarabacoa de los años de 1794 y 1795, se habla de las familias Rodríguez y Durán, las cuales poseían propiedades en Jarabacoa. Pero cuando este pueblo empieza a tomar estatura de aldea o colectividad de individuos, es a principios del siglo XIX con la llegada de españoles y franceses que buscaban donde refugiarse de las guerras e invasiones haitianas.

Dicía expresidente de la República Dr Joaquín Balaguer (Fallecido) en su obra La Isla al Revés, que “cuando ocurren las primeras excursiones haitianas sobre la parte española de la isla, la de Toussasint Louverture, en 1801, y la de Dessalines en 1805, las familias de raza española que residían en la isla, buscaron refugio en la emigración hacia países vecinos como: Cuba, Puerto Rico, Venezuela, o en las zonas montañosas del país”.

Y más adelante, dice Balaguer: “…una gran parte de estos blancos fueron los que se refugiaron en las estribaciones de la Cordillera Central (tánico, Sabana Iglesias, El Rubio, San José de las Matas, La Llanada, Manaban, Constanza, etc.)”.

Dr. Joaquín Balaguer: La Isla al Revés. (Tercera edición, 1985.).
“De la destrucción de La Vega, en fue el 2 de diciembre de 1562 (Un fuerte terremoto destruyó casi por completo la villa de La Vega, por lo que los colonizadores decidieron levantar otra villa en el lugar donde hoy se encuentra Concepción La Vega, a 125 kilómetros de Santo Domingo, capital de la República Dominicana) >, resultó, en gran parte, el poblamiento y fundación de Jarabacoa, por lo que conviene ampliar más este hecho.”

“Un año después de los haitianos constituir su Estado independiente, decidieron invadir la parte oriental de la isla, la cual se mantenía como colonia francesa, bajo el gobierno de Ferrand”.
“Al considerar los haitianos que la colonia francesa de Santo Domingo representaba un peligro para la estabilidad del Estado naciente, iniciaron la invasión, a finales del mes de febrero de 1805”.

“El general Henri Christophe, o Enrique Cristóbal de Haití (Isla de San Cristóbal). Entra por el Norte y el general Jean Jacques Dessalines entra por el Sur. Ambos se reúnen en Santo Domingo, pero tienen que huir unos días más tarde, tomando el camino del Cibao.

El general Jean Jacques Dessalines, en su regreso hacia Haití incendió la ciudad de La Vega y otras ciudades del Cibao. Este hecho, es decir, la destrucción de La Vega, lo que marca el inicio del poblamiento masivo del pueblo de Jarabacoa”.

“Gran parte de la población vegana se marchó a las montañas, al ser incendiada la ciudad, y construyen en estos montes sus refugios y chozas.

Fuente: El COMSESO y Pedro Diógenes Espinal

Fuente:https://elpregonerord.com/de-donde-nace-el-nombre-de-jarabacoa-y-cuantos-generales-han-nacido-en-esa-tierra/

La Vega, Cuna de la Evangelización

Concepción de La Vega o La Vega, fue la puerta que dio paso a la evangelización de América. Con el sacramento del bautismo, el 21 de septiembre de 1496, el cacique Guaticagua y su familia se convirtieron en los primeros indígenas en experimentar la naciente experiencia de la fe cristiana católica en la isla, siendo así los fundadores de la primera comunidad cristiana del nuevo mundo, en 1503.

La educación de los aborígenes tuvo lugar por primera vez en La Vega, donde los franciscanos fundaron un convento y enseñaron español, música y los principios cristianos.

Primera misa
Esta provincia, enclavada en el valle que lleva el mismo nombre, sirvió de escenario para que en 1510 el padre Bartolomé de Las Casas celebrara su primera misa.

Cabe resaltar que el cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez es oriundo de La Vega.

A los datos que aporta monseñor Antonio Camilo González, obispo de la Diócesis de La Vega, añade que los primeros evangelizadores fueron fray Ramón Pané, fray Juan De Laulle y fray Juan Tisín.

Monseñor Camilo González cuenta además, que, Pedro Suárez Dessa fue el primer obispo de La Vega.

Fue el primero en llegar a América y ejercer el ministerio episcopal.

Influencia del Padre Suarez Dessa  :

Socialmente se sintió su impacto e influencia; estimuló el cultivo de la caña y la producción de azúcar. Además, solicitó al rey de España apoyo para el impulso de esta actividad económica que por siglos fue parte importante de la economía de la isla.

En La Vega, fray Pedro de Córdoba pronunció el sermón de Adviento de fray Antón de Montesinos  La comunidad católica de La Vega está de júbilo.

El Papa Benedicto XVI ha declarado Jubileo Diocesano y ha concedido Indulgencia Plenaria, es decir, una gracia especial a los peregrinos que visiten el Santuario de Las Mercedes en el Santo Cerro y la Catedral Inmaculada Concepción.

Diócesis de otras provincias han peregrinado para visitar la catedral y recibir la indulgencia, manifiesta el obispo.

Historia y patrimonio tangible  :

La Vega, desde la fe de la Iglesia católica como escudo, jugó un papel preponderante en el enfrentamiento a la tiranía trujillista.

El historiador, escritor e ingeniero vegano, César Arturo Abreu testifica que monseñor Francisco Panal, uno de los que más enfrentó a Trujillo, obligó al tirano con su sermón a hacer una genuflexión, es decir, una reverencia frente al Santísimo en la Catedral.

Abreu recuerda que Panal pronunció un discurso en contra del dictador y a la hora de consagrar la hostia, con el Santísimo en manos, dijo “en estos momentos todo el que se profese cristiano que se arrodille ante el Señor.

No hay nada más grande que el Señor”. Al ver que Trujlillo no se doblegaba, repitió varias veces y entonces el tirano hizo la genuflexión. “En ese momento el padre bajó el Santísimo”, afirma César Arturo, quien presenció la acción histórico-religiosa.

A propósito de la celebración de los 500 años de la evangelización, César Arturo Abreu presentó esta semana en la Feria del Libro la obra “Cuna de la evangelización de América. Primicias de La Vega Real”, de Monseñor Juan Antonio Flores, obispo de La Vega.

Santuario del Santo Cerro
Este lugar es un emblema de la provincia. Cientos de fieles peregrinan hasta llegar allí. La historia cuenta que, donde está ubicado el santuario, Cristóbal Colón mandó a colocar la primera cruz de América. La historia del Santo Cerro nada tiene que ver con las leyendas que se cuentan, asegura el historiador César Arturo Abreu.

En el camino hacia el santuario, se observan pequeños monumentos que recrean los sagrados misterios.

Durante la celebración de los 500 años, quienes visten este lugar, recibirán el privilegio de la indulgencia o la gracia otorgada por el Papa Benedicto.

La Catedral y su simbolismo :

La Catedral constituye el principal ícono de la ciudad.

Muchos desconocen el simbolismo que encierra su diseño arquitectónico. En sus apuntes “Simbología arquitectónica de la Catedral de La Vega”, César Arturo Abreu describe la infraestructura de la edificación religiosa, la cual es “todo un poema alegórico de simbologías bíblicas”.

La simbología está inspirada en el número 12, el cual posee un significado especial: las doce tribus de Israel, doce puertas de Jerusalén celestial, los doce hijos de Jacob, los doce apóstoles.

Por todo esto, la fachada del edificio posee doce columnatas cilíndricas, doce puertas, doce arcadas, doce vitrales y doce metros de altura. Veinticuatro -múltiplo de docees la altura del campanario, que exhibe tres volúmenes que representan la Sagrada Familia: San José, la Virgen María y Jesús.

En el interior, el techo y sus luces, simbolizan parte del capítulo 1 del libro del Génesis que narra cuando Dios creó la luz. Junto a la puerta que conduce a la Capilla del Santísimo, se encuentra una representación de San Pedro y San Pablo, pilares de la iglesia.

La Capilla del Santísimo simboliza la ballena que se tragó a Jonás. Ahí, debajo de la capilla descansan los restos de obispos de la Diócesis de La Vega, y hay disponibles dos tumbas vacías, una de ella espera por los restos de Cristóbal Colon, quien pidió en su testamento que lo enterrasen en La Vega.

 Ruta de la Fe y Museo Sacro de La Vega :

La importancia religiosa que representa La Vega, ha motivado al Ministerio de Cultura. Se empezó a habilitar para ubicar un museo sacro, la vivienda histórica de Zoilo García, donde también vivió Fabio Fiallo y se hacían las populares tertulias culturales.

Este museo será parte de la Ruta de la Fe, que tendrá como otros lugares el Santo Cerro, las ruinas de La Vega Vieja y la Catedral. Como parte del proyecto se pretende entrenar un personal que funja como guía turístico, ya que esta provincia no cuenta con guías y cuando grupos tanto locales como extranjeros visitan esta provincia rica en historia y cultura, reciben los datos históricos de las voces de ciudadanos voluntarios como César Arturo Abreu y Torres Petitón.

En el museo se exhibirán, entre otras piezas, la única evidencia física que se tiene de Colón: el pedazo de madero del que hicieron una cruz.

Connotación religiosa :

A más de un nombre se recurre para referirse a la ciudad culta, olímpica y carnavalesca. La Vega, La Vega Real, La Vega Concepción y La Concepción de La Vega, este último, el original.

Fuentes : Listin Diario

Las Tembladeras de La Vega Real

La nombrada Vega Real es una intensísima llanura con muy poca elevación sobre el nivel del mar. Comprendía esta Vega una gran parte del antiguo cacicazgo de Maguá, que según dice el historiador Antonio del Monte y Tejada, quiere significar la llanura donde hay agua y cuya traducción del lenguaje tahino es la verdadera, pues la palabra Maguá está compuesta de dos palabras tahinas mai, palabra hebrea, en caldeo maya agua, agua del océano y agua, palabra hebrea que significa medio centro, por lo que la etimología es de En medio de las aguas.

El padre Bartolomé de las Casas aseguraba que corrían por el valle más de tres mil ríos, entre los cuales había doce tan ancho como el Ebro y el Guadalquivir. Tal teoría ha sido criticada por historiadores contemporáneos, los cuales han techado de hiperbólica la descripción del padre Las Casas. Considero según el escritor Dr., Alberti Bosch, que unos y otros tienen razón; que los últimos narradores no se han dado cuenta de lo sucedido.

Señalando en su consideraciones el prestigioso galeno y antropólogo. A medida que ha sido emergiendo la isla por ascensiones bruscas e interminables, fue aumentándose el declive del nivel de los ríos, siendo hoy en día mucho mayor su corriente de lo que era anteriormente, lo que ha dado por resultado la disminución de sus cauces, por se sus corrientes más rápidas

Es tan cierto, que muchos veganos me han asegurado, ser el Río Camú, hoy en día menos caudaloso de cuando eran niños y basta fijarse en los antiguos lechos del río y compararlo con los que ahora tiene, para comprender la verdad de lo que dicen mis amigos.

El cambio habido en la topografía, climatología y flora de esta isla durante los más de cuatrocientos años del descubrimiento hasta la fecha (1912), hado como resultado, que los visitadores contemporáneos le haya sorprendidos el contraste entre los visto por ellos y las descripciones de los cronistas del tiempo de la conquista.

Y estas transmutaciones topográficas, climatológicas estriba la explicación de muchos acontecimientos históricos y prehistóricos que en la actualidad parecen sobrenaturales e increíbles.

Si esta comarca estaba surcada por tantos ríos. Si lo que es hoy Península de Samaná era antiguamente una isla. Si esta bahía llego con el tiempo hasta lo que es en la actualidad la población de Moca ¿tendría nada de sobrenatural que a esta región se le llamasen el centro o lugar de las aguas?

Me parece, dice, el antropólogo radicado en La Vega, que la etimología de la palabra Maguá, ya sea por llanura donde hay agua, que le da Antonio María del Monte y Tejada o bien centro de las aguas, que le doy yo. Es la más acertada, que la traducción de la palabra tahina por el idioma hebreo es una de las tantas prueba del origen semítico de los indios quisquíllanos.

Cuatro puntos principales hay en el mapa de esta comarca sobre de los cuales debe de fijarse en la atención y son; SANTIAGO, LA VEGA, MACORÍS Y EL COMEDERO, los cuales según mi opinión y la de mi amigo el ingeniero Don Zoilo Hemógenes García, fueron puerto del antiguo mar, que ocupaba este valle, la actual Vega.

Esta opinión está confirmada por la narración que me hizo el ingeniero de la compañía del ferrocarril de Samaná a Santiago M.W.B. Russlle. Dijote este señor < con el propósito de hacer un puente sobre el Río Camú a cuatro kilómetros de la ciudad de La Vega, y a noventa de la costa, practico varios sondeos a cada lado del Río y a cien pies de profundidad solo encontró légamo habiendo encontrado una capa de ostiones a ochenta pies >.

También me dijo este señor que durante diez años fue empleados del ferrocarril, que sobre la cordillera que corre en la parte sur de la bahía de Samaná, se encontraban ostiones y caracoles de mar, lo que es una de las tantas pruebas de que la isla ha ido emergiendo.

De Matanzas a la desembocadura del Río Yuna hay dos canales, a los cuales se le llama Los Esteros, el Grande y el Pequeño, que aún mantienen a la península separada del resto de Isla.

Estos canales son navegables en gran extensión por embarcaciones de cien toneladas, y se dice que el filibustero Cofresí los utilizaba para pasar, en poco tiempo desde el Mar de las Antillas hasta el centro de la isla.

Aún existe entre los Esteros y la desembocadura del Río Yuna, separando la Península de Samaná del resto de la Isla, una ciénaga que tiene trece kilómetros de extensión , terreno que va emergiendo y secando, en los cuales se van fomentando potreros..

Existe así mismo al final del valle de La Vega y detrás del Santo Cerro, otra ciénaga que ya se ha secado, a la cual llamaban las Tembladeras. (2) < Voy a explicar que son las Tembladeras, lugar situado detrás del Santo Cerro, más allá del Arroyo Colorado y de donde fue fundada la antigua ciudad de La Vega Real..

Parece que al ir emergiendo la Isla y retirándose la bahía de Samaná, quedo una ciénaga en el mismo lugar que hoy se llama la Tembladeras. Esta ciénaga aislada, formó una laguna, que fue secándose y sobre la cual habían extendidos los árboles sus raíces; haciendo una especies de piso falso encima del agua.

Si una persona percutía allí, sobre de aquel falso piso, se movían y se cimbreaban los árboles del alrededor como sucede con los muebles de una habitación cuando se va andando sobre de un piso que no estás bien afirmado.

La vegetación, el légamo, las conchas, los animales acuáticos, los detritus de todo ese mundo pequeño habitado y la elevación del terreno, todo ha sido secando el lugar y las Tembladeras se han convertidos en tierra de labor donde los campesinos (lugareños) hicieron conucos.

Pero le ha sucedido, que al ir a darle fuego a una empalizada o a una tumba, ha ardido todo terreno a consecuencia de haberse formado una turbera (primer periodo del carbón de piedra) en esos terrenos pantanosos y de poco fondo, por el crecimiento y construcción de las plantas y la acumulación de los animales, que viven y mueren en el lugar.


No hay que decir de la fantástica leyenda, que los habitantes de esa comarca han hecho de todos esos fenómenos naturales porque ellos no se los explican. Toda la extensión que hoy ocupa La Vega Real, fue en un tiempo inmensísima bahía que ido desapareciendo a medida que la Isla ha ido emergiendo, trabajo que no ha terminado, y al irse retirando las aguas fueron cambiando de lugar los puertos y secándose la bahía convirtiéndose en sabanas la que ante ocupaba el agua de mar.

La Sabana de Pontón. Angelina, lugar situado sobre la margen del Río Camú, donde hoy existen ruinas de murallas de piedra seca, (paredes en seco como se hacen en Europa), fue unos de los antiguos puntos de embarque y desembarque, que pusieron en comunicación el Cibao con la bahía de Samaná por el intermedio de los Río Yuna y Camú.

En el diagrama de corte longitudinal del ferrocarril que va desde Sánchez a La Vega, y que para mi lo hizo el ingeniero Zoilo Hemógenes García, podrá verse la elevación sucesiva que va teniendo el terreno a medida que va emergiendo; y en otro diagrama, tomado del mapa de la Isla hecho por el Sr. Robert Schom Burgk, podrá darse una idea de la poquísima elevación que tiene el valle sobre el nivel del mar.

Si a la mayor profundidad que en tiempos anteriores tenían los ríos que surcaban este valle, se agrega el pequeñísimo calado de las embarcaciones de los indígenas (canoas), se comprenderá que la vía fluvial debido ser un gran recurso para la comunicación entre a aquel laberinto de islas y canales.

Los distintos terremotos que asolaron la comarca, las rocas madrepóricas que existen al confín del valle y unos volcanes de bodoque hay junto al lugar llamado las Tembladeras, todo asegura que sigue el proceso de emersión y que el perímetro del valle se va agrandando.

La inmensísima Vega Real es efectivamente un terreno ganado al Mar, rodeado de rocas que aún conserva la impresión del oleaje. Llenando con detritus madrepóricos, arenas, y restos de vegetales que arrastraron los ríos cuyo cauce se va agotando con agotaron el oro de sus riberas los implacables conquistadores..

Hace más de tres mil años que marinos de Tiro y Sidón amarraron sus naves juntos a esas rocas que ahora están dentro de la Isla de Santo Domingo Este tema será tratado en otro trabajo.

Fuentes: http://desdelavegardubsolis.blogspot.com

Historia devoción Virgen de las Mercedes

 

Devoción

La devoción a la Virgen de la Merced se difundió muy pronto por Cataluña y por toda España, por Francia y por Italia, a partir del siglo XIII con la labor de redención de estos religiosos y sus cofrades. Con la Evangelización de América, en la que la Orden de la Merced participó desde sus mismos inicios, la devoción se extendió y arraigó profundamente en todo el territorio americano. La llegada de la orden religiosa de los mercedarios a América, un poco relacionada con el antiguo espíritu de los caballeros que fueron a las Cruzadas a Tierra Santa y juntamente con el culto de la Virgen Compasiva, coincide con el poblamiento de las principales ciudades andinas cercanas a la línea ecuatorial como son: Cuzco, Lima, Quito y la Villaviciosa de la Concepción o San Juan de Pasto no obstante que esta última tenía como patrona religiosa a la Pura y Limpia Concepción como su nombre lo indica. El Convento Mercedario primeramente se funda en Santiago de Cali hacia 1536 y en Pasto hacia 1545 y la iglesia anexa desde 1550, volviéndose muy famoso el ornato de este templo con una puerta labrada con leones dorados en su parte superior, imitando a los que fueron concedidos, junto con el título de ciudad y el sobrenombre de San Juan Bautista, a la Villa de Pasto, es conocida popularmente en San Juan de Pasto como la Michita Linda Es en el siglo XVIII, de acuerdo al minucioso relato de José Rafael Sañudo, cuando la Virgen de las Mercedes aparece como protectora del Cabildo y pueblo de San Juan de Pasto respecto de erupciones y terremotos y otros eventos naturales dañinos, de hecho empieza a figurar la graciosa imagen como si fuera la que tiene el mando o el gobierno de Pasto. Son la fuerza de la tradición oral así sustentada y, en parte, el sincretismo o mestizaje religioso que la acompaña, los factores por los cuales se puede considerar a la Virgen de las Mercedes como Gobernadora de la Ciudad y no porque alguna autoridad civil en el siglo XX lo haya establecido por decreto. En 1612 se completó el templo de la Merced en Pasto y el trabajo en madera ocupó a los artesanos y escultores Lázaro de Vergara (las dos puertas talladas, tirantes para los alfarjes de tipo mudéjar en la nave y el presbiterio), Rodrigo de Chaves (cantería de la portada y esculturas), el batihoja y doradores Juan de Echeverri, Francisco Gallardo y Francisco Benítez más el tabernáculo de tres cuerpos realizado por Gómez de Rojas en 1660. Perú es actualmente el país que reúne a la mayor cantidad de fieles de toda América y que cada 24 de septiembre celebran esta fiesta en honor a la Bienaventurada Virgen María. La devoción a la Virgen de la Merced se difundió en Bolivia, en el departamento de La Paz, donde hoy se le rinde veneración, al año se le cambia 3 veces sus vestiduras, la primera vez que se le cambia es la fecha del 3 de agosto recordando la primera vez que derramó lágrimas, la segunda vez el 24 de septiembre recordando su fiesta y la tercera y última vez en Navidad como regalo a su devoción. El 24 de septiembre en la Iglesia de la Merced se celebra una eucaristía de fiesta, nueve días antes se le reza la novena y al finalizar existe una gran procesión en su honor. En Potosí, se celebra una solemne y lucida fiesta organizada por la Archicofradía de Nuestra Señora de La Merced, institución fundada en 1730 y que llegó a cobijar en el siglo XVIII a 10.000 cofrades.

 

Virgen Mercedaria

La iconografía usada para representar a la Virgen de la Merced queda definida a partir del siglo XVI, consistiendo fundamentalmente en el hábito mercedario: túnica, escapulario y capa, todo en color blanco, con en el escudo mercedario en el pecho. Otros elementos recurrentes son las cadenas y el grillete, símbolos también del cautiverio. Normalmente, además del escapulario del hábito, lleva otro pequeño en la mano que ofrece a los fieles. Suele aparecer tocada con corona de reina, y también con el cetro en la mano derecha. En muchas ocasiones sostiene en la izquierda al Niño Jesús, que también puede llevar un escapulario en las manos. Otro modelo iconográfico es el de la Virgen Comendadora, sedente en el coro, sin niño ni cetro, con las constituciones de la Orden en una mano.

 

En República Dominicana (Nuestra Señora De Las Mercedes)

 

Patrona de la República Dominicana

Patrona de la provincia de La Vega

Patrona de Santo Cerro

Patrona de Pimentel

Patrona de Cabrera

Patrona del Cuerpo de Bomberos de Santo Domingo, D.N.

Patrona de Constanza

Patrona de Hato Mayor

Patrona de Imbert

Patrona de Sabana Grande de Palenque.

 

Historia del culto

 

Se dice que el 1 de agosto de 1218, fiesta del santo fundador Pedro Nolasco tuvo una visita de la Santísima Virgen, dándose a conocer como La Merced, que lo exhortaba a fundar una Orden religiosa con el fin principal de redimir a aquellos cristianos cautivos. En ese momento, la península Ibérica estaba dominada por los musulmanes, y los piratas sarracenos asolaban las costas del Mediterráneo, haciendo miles de cautivos a quienes llevaban al norte de África. Pedro Nolasco impulsó la creación de la Real y Militar Orden de la Merced, que fue fundada en la Catedral de Barcelona, con el apoyo del rey Jaime I el conquistador, en 1218. En las primeras Constituciones de la Orden, en 1272, la Orden recibe ya el título de «Orden de la Virgen de la Merced de la Redención de los cristianos cautivos de Santa Eulalia de Barcelona». En el año 1265 aparecieron las primeras monjas (comendadoras) de la Merced. Se calcula que fueron alrededor de trescientos mil los redimidos por los frailes mercedarios del cautiverio de los musulmanes.

Los seguidores de la Orden de la Merced estuvieron entre los primeros misioneros de América, en la isla de La Española o República Dominicana.

 

Fuentes: http://es.wikipedia.org/wiki/Virgen_de_la_Merced

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fray Leopoldo de Ubrique (Monseñor Panal)

Monseñor Francisco Panal, es natural de Ubrique, provincia de Cádiz, España, donde nació el 20 de septiembre de 1893. A los nueve años ingresó en el Colegio de los Padres Ca­puchinos de Antequera. A los 15 años de edad tomó los hábitos de la Orden Capuchina y después del noviciado, donde adoptó el nombre de Fray Leopoldo de Ubrique, pasó al colegio superior de los Padres Capuchinos de Sanlúcar de Barrameda. El 17 de septiembre de 1914, llegó a la Re­pública Dominicana. Fue ordenado Sacerdote el 6 de Enero de 1916. Se radicó en la ciudad capital, y por espacio de 29 años consecutivos prestó servicios en la iglesia de Ntra. Señora de Las Mercedes, unas veces como superior custo­dio, y otras como superior local de la Orden Ca­puchina.

En efecto, por nueve años consecutivos, del 1924 al 1933, fue elegido como Superior Regular de la Misión; después, como asistente primero de la Custodia, que así pasó a denominarse la primitiva Misión, y como Custodio de la misma, totalizando un plazo de veinte años de perma­nencia en la capital dominicana. En este tiempo, el de su plena juventud sacerdotal, prestó eminentes servicios a la Orden y a la Archidiócesis de Santo Domingo. Fundó la Acción Cató1ica Nacional y la Asociación de Hijas de Maria y fomentó el apostolado de los Ejercicios Espirituales. Para difundir el mensaje evan­gélico, por el apostolado de la prensa, fundó la Tipografía franciscana, el boletín mensual de las Hijas de María la «VOZ Concepcionista» y el semanario cató1ico nacional «Dios y Patria». Además de otros muchos trabajos relacio­nados con la difusión de la buena prensa.

En 1943, para probar la vanguardia más dura del apostolado y de la situación social, estuvo diez años en la región sureña de Barahona. Allí se recorrió incansablemente los campos y los rincones de aquel sec­tor tropical, estando semanas enteras sin regresar al cen­tro por el clima parroquial, sumido en agotador servicio a los herma­nos. Y de este lugar, el más indicado para permanecer en el anonimato, fue llamado por la Iglesia en 1953, para regir la recién restaurada diócesis de La Vega Real como Administrador Apostólico. El 8 de diciembre de 1956 seria consagrado obispo de dicha diócesis en la Iglesia Catedral de La Vega.

Oficiaron Sus Excelencias Reverendísimas Monseñor Salvatore Siino, Arzobispo de Perge y Nuncio Apostólico de Su Santidad Pío XII en la República Dominicana, como consagrante; Monseñor Doctor Octavio Antonio Beras, Arzo­bispo titular de Eucaita, Coadjutor de Santo Domingo, y Monseñor Doctor Hugo Eduardo Polanco Brito, Obispo de la Diócesis de Santia­go, como consagrantes asistentes y miembros del clero de la diócesis de La Vega.

EI báculo que le fue entregado a Monseñor Panal, fue un obsequio de la misión capuchina en la República Dominicana y la cruz pectoral que usara era un recuerdo del Arzobispo de San­tiago de Compostela, Monseñor Rafael de Vé­lez-Máaga, de la Orden Capuchina, quien la de­jó en herencia al primer hermano de la Orden de la Provincia de Andalucía que fuera consagrado obispo.

De acuerdo con la bula del Sumo Pontífice, Mons. Leopoldo de Ubrique, quien tomó este nombre al hacerse capuchino, firmará en adelante con su nombre bautismal de Francisco Panal.

En La Vega desplegó una serie de acciones sociales destacándose entre ellas la creación de la radioemisora ¨Santa María¨; fundando la «Casa Social y de Cursillos, en el Santo Cerro, y el Patronato de Asistencia Social Nuestra Señora de las Mercedes», obras todas dirigidas en pro del campesinado. La ciudad de La Vega Real, agradecida a sus desvelos y auténtica encarnación con sus problemas, le nombró Hijo Adoptivo en 1961. En este tiempo fue cuando sufrió los diversos atentados contra su vida, al oponerse a las arbitrariedades del régimen trujillista.

En efecto, una de las hazañas por las que el pueblo dominicano, en especial los veganos, conocen a Mons. Panal trascurrió en 1961, con ocasión de una visita que hizo el dictador Trujillo a la Catedral de la Vega. Mons. Panal, en respuesta a los agravios hecho por el dictador contra Obispos y sacerdotes proclamó: “… Para ello es preciso que todos, puestos de rodillas, repitan a una voz conmigo, con viveza y grande dolor y amor: Viva la Iglesia Católica, Apostólica y Romana… Viva todo lo divino y sagrado de nuestra religión…..”

A las palabras “puestos de rodillas”, Trujillo quiso quedarse de pie, pero Monseñor Panal le insistió hasta que se arrodilló. Acto seguido con la catedral llena de personas y de militares armados, Mons. Panal pronunció un discurso referido en su totalidad al dictador. Esto le acarreó grandes persecuciones y atentados contra su vida, tanto en La Vega como en Santo Domingo donde explotaron una bomba cerca de la Iglesia para tratar de callar su voz profética. Más tarde, el régimen empezó a decaer rápidamente hasta que Trujillo fuera asesinado en el 1961.

Por quebrantos de salud, dimitió de la sede episcopal en 1965. Y los últimos años de su vida los pasó en nuestra Iglesia de las Mercedes, Santuario de la Patrona de Santo Domingo. Allí, casi ciego, en una silla de ruedas, porque quedó privado del andar, a causa de una caída que le lesionó la cabeza del fémur, y de la que no pudo curarse, a pesar de las 32 operaciones que le hicieron, si­guió ejerciendo la labor callada, pero delicada de aconsejar y orientar espiritualmente a sus hermanos en el sacerdocio. Permanecía largas horas diariamente en un rincón del templo patronal.

La hermana muerte le visitó el 13 de agosto 1970. En Santo Domingo se le hicieron las primeras solemnes exequias y luego fue trasladado a La Vega Real para ser inhumado en su catedral de la Inmaculada Concepción el 15 de agosto, fecha de las fiestas patronales de la diócesis, las cuales fueron suspendidas en señal de duelo. Su sucesor en la sede, Mons. Juan A. Flores concelebró la eucaristía con un nutrido grupo de sacerdotes de la promoción de Mons. Panal y le dedicó una sentida oración fúnebre, dando gracias a España y a la Orden Capuchina por haberse desprendido de este formidable apóstol que tanto bien hizo a La Vega y al país en los largos años de su sagrado ministerio.

Nota: Por la bula Romanus Pontifex de S.S. Julio II, creó el 8 Agosto de 1511, las Sedes episcopales de Santo Domingo y de la Concepción de la Vega. Don Pedro Suárez de Deza, primer Obispo de la Concepción erigió su Catedral de la Vega, y fue único prelado que residió en su diócesis. En adelante los prelados de Santo Domingo fueron asimismo Obispos de la Concepción. Esta diócesis fue suprimida por Autoridad apostólica en 1605. El 25 de Septiembre de 1953, el Papa Pío XII restituye la Diócesis de La Vega mediante la Bula “Si Magna et Excelsa”, siendo nombrado Obispo Mons. Panal.

Fuentes: http://frailescapuchinos.com/

Batalla del 30 de Marzo de 1844

La ciudad de Santiago de los Caballeros en varias ocasiones ha sido víctima de horrorosas invasiones, las que han conllevado a saqueos producto de las ambiciones desmedidas de quienes se dedican a tales acciones. Entre las invasiones que ha sufrido Santiago, el enfrentamiento bélico registrado el 30 de marzo de 1844 en Santiago, en donde los miembros del recién formado Ejército Dominicano derrotaron una vez más al haitiano la más cruel y sangrienta.

En el año 1822 mediante la ocupación haitiana, Santiago y todo el país fue invadido por el presidente haitiano, Jean Pierre Boyer. Luego de 22 años de soportar la ignominia haitiana en nuestro suelo patrio, un grupo de dominicanos de ideas liberales, decidieron que debían separarse del yugo haitiano, la nación debía ser libre e independiente de toda potencia extranjera.

La parte dominicana en dicha batalla estaba bajo la dirección del general José María Imbert, Francisco Antonio Salcedo, Fernando Valerio y otros oficiales, por otro lado, quien dirigió el ejército invasor haitiano de Charles Herard fue el general Pierrot.

Según la historia los hechos de la batalla del 30 de marzo ocurrieron de la siguiente manera:

El 29 de marzo de 1844, al atardecer, llega al hato de Yaque el general Pierrot con sus tropas divididas en dos columnas La primera (a la izquierda), bajo su mando personal, cruza el Río Yaque del Norte por el lugar La Emboscada, sube la Cuesta de Rafey, pasa por Hoyo de Lima y acampa y se atrinchera en la margen derecha del Río Gurabo (Arroyo Gurabito, en la actualidad).

La segunda (ala derecha),comandada por el General St.Louis,cruza por La Herradura y acampa en La Otra Banda,en la margen izquierda del Río Yaque del Norte,al sur de la ciudad de Santiago.

Al consumarse la Proclamación de la Independencia el 27 de Febrero de 1844 ,llega la noticia a Haití precisamente cuando un golpe de estado es inminente contra Charles Herard, gobernante catalogado por el historiador Haitiano James G. Leyburn como» un analfabeto carente de todo dote de estadista».Pero a nuestro juicio no lo suficientemente torpe para dejar de aprovechar coyunturalmente esta oportunidad que le ofrecía el destino, y poder solapar el incipiente golpe de estado que se gestaba en su contra, exaltando el Nacionalismo Haitiano, unidad y otras tantas cosas mas,con la finalidad de poder cambiar la óptica de incapacidad hacia su persona y así mantenerse en el poder tras vencer al «débil oponente» que se sublevaba.

Aunque también cual arma de doble filo,sin lugar a dudas Herarld quizás no dejo de apreciar el grave peligro que le esperaría a Haití,en caso de este fracasar,al verse emparedada entre dos colonias (Cuba-Rep.Dominicana).El tiempo para el Gobernante Haitiano era vital ya que la manipulación geopolítica de grandes potencias ya era un hecho,muestra de ello lo era la presencia en ese momento de buques de guerra Franceses en el lado Este de la Isla,con planes de ayuda a la causa» Dominicana » a cambio de la península de Samana,tal cual como lo explica el Cónsul en Pto. Príncipe USSBER en su comunicado a Lord ABBERDEEN enviado el 21 de MARZO 1844.

Es por todas estas crisis y otras tantas mas, que no es de asombrar el alto grado de desorganización y premura con que se preparo el ejercito Haitiano , que para poder ser magnificado en numero, se alimento de muchas tropas irregulares – voluntarios -compuestas por todo hombre que pudiera portar un fusil. Ya para el 4 de Marzo, el presidente Charles Herard Aine, mediante decreto de la Asamblea constituyente de Port-au Prince, tenia la potestad para marchar sobre la parte oriental o «Dominicana» de la isla,con todas las fuerzas disponibles ( cantidad que oscilo entre los 25,000 a 30,000 hombres ). Sobre esto USSBER en un comunicado , fechado el 8 de Marzo de 1844 dice lo siguiente : «si los españoles estaban resueltos a sustentar su independencia, la cuestión de la lucha aprecia ser altamente dudosa, ya que el ejercito republicano (haitiano) se encontraba muy mal disciplinado, mal armado( mejor armado que el ejercito Dominicano ) y sobre todo indispuesto y según se rumoraba estaban desertando al salir de la misma ciudad».

Las tropas de invasión Haitiana comenzaron a movilizarse hacia la frontera a partir del día 10 de Marzo, dividiéndose en tres grandes columnas de asalto. La del propio presidente Herard tomando por las Cahobas; la del general Souffront que avanzo por Neyba con la finalidad de ambas atacar de manera combinada a Azúa y la del norte comandada por el general Pierrot con la mision de apoderarse de Santiago y Puerto Plata. El objetivo de todo esto era controlar los precitados puntos estratégicos en el Norte y el Sur, para posteriormente avanzar en pinza sobre la ciudad amurallada de Santo Domingo, defendida aproximadamente por 12,000 combatientes.

En nuestro caso particular como es de entender, nos concentraremos en el avance del Gran Ejercito Expedicionario del Norte, con un grueso aproximado de unos 15,000 hombres, el cual se enfrentaría contra el recién creado «ejercito Dominicano» , en la gloriosa Batalla de Santiago del 30 de Marzo de 1844″. Donde pese a que los Dominicanos tuvieren la ventaja de defender una posición fortificada no le ayudaba la gran desventaja numérica, la carencia de armamento, y el conocimiento detallado de los haitianos de las disposiciones defensivas y características topográficas del terrenos favorecía por mucho a los Haitianos.

Quiénes se distinguieron en esta hazaña

El Francés:José María Imber, Jefe del movimiento de Moca y héroe principal de esta batalla,al ser mandado a buscar,aprovecha el poco tiempo que tiene para organizar los batallones bajo su mando y poner en práctica las tácticas de guerra, las que fueron certeras.

Su táctica consistió en abandonar la idea de ir al encuentro del enemigo y concentrarse en la defensa de Santiago.Atrincheró la ciudad con tres fuertes: Dios, Patria y Libertad, colocando cañones en cada uno.

Asignó como jefe de artillería al Capitán José María López, captando así la confianza del pueblo y de las tropas.El Gral.Pelletier jefe del recinto.Salcedo y otros generales fueron encargados del fuerte San Luís.A Fernando Valerio con su compañía, los colocó como su avanzada.

Juana de la Merced Trinidad, a quienes apodaron Juana Saltitopa, La Coronela, oriunda de La Vega y residente en Santiago, el 30 de marzo tomó las armas, se vistió de hombre y con su coraje sirvió para dar valor a muchos hombres, además tuvo el valor de ir y venir tantas veces al río Yaque a subir cubos de aguas para enfriar el cañón dispuesto en el fuerte la Libertad. Por su valentía y destreza fue llamada la Coronela.

También formaron parte importante de esta gesta histórica José Desiderio Valverde, Francisco Ant. Salcedo,Pedro Ramón de MENA,Pedro E.Pelletier,Achilles Michel,Pedro Ezequiel Guerrero,Toribio Ramírez,Angel Reyes,Francisco Caba,Bartolo Mejía,Andrés Pichardo,Juan Franco Bidó,José Hungría,Marcos Trinidad López,entre otros.

Importancia histórica de la Batalla del 30 de Marzo

El triunfo de la batalla de Santiago hizo crecer el patriotismo y la fe en los destinos de la Nación recién liberada.

Constituyó una de las batallas decisivas para consolidar la Independencia Nacional y la República, porque si ese gran ejército no hubiera sido detenido,“la ciudad hubiera sido saqueada y quemada por Pierrot, hubiera tenido una trascendencia tan funesta y trágica, que aún hoy fuéramos…posiblemente haitianos”(Priego, ob. Cit., pág.156)

Hay que resaltar también que el ejército haitiano,aunque estaba bien armado no tenía ese fervor, ni estímulo de lucha que demostraban los dominicanos.Sólo obedecían órdenes de sus gobiernos,quienes obsesionados por la unificación de la isla, los hacían salir de su patria en contra de su voluntad.Por eso perdían una y otra vez, no porque les faltara coraje, además la situación política en Haití era muy inestable,el régimen de Charles Hérard estaba al borde de desaparecer,lo que tenía a Pierrot muy exaltado,por sus desmedidas ambiciones de poder.

Una, otra y tantas veces las huestes haitiana se hicieron presente en el territorio dominicano, tratando infructuosamente de unificar nuevamente la isla para imponer sus leyes, su religión, su lengua, su costumbre, en fin su cultura. También para compartir el pago de sus acreencias, entre otros objetivos. Una y otra vez el pueblo le dijo que No. Pero su legión no ha dejado de estar entre nosotros, mediante la neo-invasión, o sea invasión pacífica. Ellos están aquí con nosotros, compartiendo nuestras penas y alegrías, nuestras fiestas,nuestro carnaval,nuestros empleos,nuestro suelo.

Fuentes:http://www.wikidominicana.edu.do /wiki/Batalla_de_30_de_Marzo

Cueva de las Maravillas Republica Dominicana

Cueva de Las Maravillas.- En la provincia de San Pedro de Macorís, cuna de peloteros de Grandes Ligas, como Sammy Sosa, Alfonso Soriano, entre otros, nos encontramos con la llamada Cueva de Las Maravillas, ubicada en el paraje Boca de Soco.

En esta cueva se pueden encontrar infinidad de artes rupestres realizados por los tainos, y se han catalogado como de las mejores muestras de este tipo de arte en la República Dominicana.

La Cueva de las Maravillas exhibe también una gran diversidad de concreciones que permiten darse cuenta de las distintas formaciones que se pueden apreciar en una cueva de este tipo.

El profesor Francisco Richiez fue la primera persona que realizó alguna documentación sobre esta cueva  para el 1949 junto a un grupo de estudiantes miembros del Museo Nacional en la República Dominicana, y para el 1968 el doctor Fernando Morbán Laucer realizó un pequeño estudio sobre el arte rupestre encontrado en esta Cueva de Las Maravillas.

En el 1972 el doctor Marcio Veloz Maggiolo realizó distintas excavaciones en esta cueva, analizando los componentes de las pinturas que adornan las paredes de la cueva y en el 1984 unos expedicionarios de origen italiano realizaron la primera medición de la Cueva de Las Maravillas.

Por mucho tiempo se mantuvo esta cueva sin ningún tipo de cuidado, y la misma se vio profundamente deteriorada hasta que para el 2000 la Secretaria de Estado de Medio Ambiente decidió restaurarla y colocarle protección para tratar de conservar intactas las diferentes muestras de artes rupestres que se encuentran en esta cueva.

En la actualidad la Cueva de Las Maravillas tiene habilitada una estructura para la visita de turistas de unos 240 metros, y en esta estructura se ha habilitado un ascensor para que los discapacitados puedan accesar a este importante monumento histórico de la República Dominicana, así como los niños y todo tipo de personas interesadas en conocer más sobre el arte rupestre creado por los tainos en estas cuevas.

Un total de 472 pinturas en sus paredes interiores y unos 19 grabados en las rocas es lo que contiene la Cueva de las Maravillas en su interior, entre las que destacan figuras como lechuzas, iguanas, culebras y representaciones de ritos fúnebres.

Fuentes: http://www.viajesdominicana.com/la-cueva-de-las-maravillas-en-republica-dominicana.html