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Las Tembladeras de La Vega Real PDF Imprimir E-mail
Escrito por Administrator   
Martes, 04 de Agosto de 2015 20:52

La nombrada Vega Real es una intensísima llanura con muy poca elevación sobre el nivel del mar. Comprendía esta Vega una gran parte del antiguo cacicazgo de Maguá, que según dice el historiador Antonio del Monte y Tejada, quiere significar la llanura donde hay agua y cuya traducción del lenguaje tahino es la verdadera, pues la palabra Maguá está compuesta de dos palabras tahinas mai, palabra hebrea, en caldeo maya agua, agua del océano y agua, palabra hebrea que significa medio centro, por lo que la etimología es de En medio de las aguas.

El padre Bartolomé de las Casas aseguraba que corrían por el valle más de tres mil ríos, entre los cuales había doce tan ancho como el Ebro y el Guadalquivir. Tal teoría ha sido criticada por historiadores contemporáneos, los cuales han techado de hiperbólica la descripción del padre Las Casas. Considero según el escritor Dr., Alberti Bosch, que unos y otros tienen razón; que los últimos narradores no se han dado cuenta de lo sucedido.

Señalando en su consideraciones el prestigioso galeno y antropólogo. A medida que ha sido emergiendo la isla por ascensiones bruscas e interminables, fue aumentándose el declive del nivel de los ríos, siendo hoy en día mucho mayor su corriente de lo que era anteriormente, lo que ha dado por resultado la disminución de sus cauces, por se sus corrientes más rápidas

Es tan cierto, que muchos veganos me han asegurado, ser el Río Camú, hoy en día menos caudaloso de cuando eran niños y basta fijarse en los antiguos lechos del río y compararlo con los que ahora tiene, para comprender la verdad de lo que dicen mis amigos.

El cambio habido en la topografía, climatología y flora de esta isla durante los más de cuatrocientos años del descubrimiento hasta la fecha (1912), hado como resultado, que los visitadores contemporáneos le haya sorprendidos el contraste entre los visto por ellos y las descripciones de los cronistas del tiempo de la conquista.

Y estas transmutaciones topográficas, climatológicas estriba la explicación de muchos acontecimientos históricos y prehistóricos que en la actualidad parecen sobrenaturales e increíbles.

Si esta comarca estaba surcada por tantos ríos. Si lo que es hoy Península de Samaná era antiguamente una isla. Si esta bahía llego con el tiempo hasta lo que es en la actualidad la población de Moca ¿tendría nada de sobrenatural que a esta región se le llamasen el centro o lugar de las aguas?

Me parece, dice, el antropólogo radicado en La Vega, que la etimología de la palabra Maguá, ya sea por llanura donde hay agua, que le da Antonio María del Monte y Tejada o bien centro de las aguas, que le doy yo. Es la más acertada, que la traducción de la palabra tahina por el idioma hebreo es una de las tantas prueba del origen semítico de los indios quisquíllanos.

Cuatro puntos principales hay en el mapa de esta comarca sobre de los cuales debe de fijarse en la atención y son; SANTIAGO, LA VEGA, MACORÍS Y EL COMEDERO, los cuales según mi opinión y la de mi amigo el ingeniero Don Zoilo Hemógenes García, fueron puerto del antiguo mar, que ocupaba este valle, la actual Vega.

Esta opinión está confirmada por la narración que me hizo el ingeniero de la compañía del ferrocarril de Samaná a Santiago M.W.B. Russlle. Dijote este señor < con el propósito de hacer un puente sobre el Río Camú a cuatro kilómetros de la ciudad de La Vega, y a noventa de la costa, practico varios sondeos a cada lado del Río y a cien pies de profundidad solo encontró légamo habiendo encontrado una capa de ostiones a ochenta pies >.

También me dijo este señor que durante diez años fue empleados del ferrocarril, que sobre la cordillera que corre en la parte sur de la bahía de Samaná, se encontraban ostiones y caracoles de mar, lo que es una de las tantas pruebas de que la isla ha ido emergiendo.

De Matanzas a la desembocadura del Río Yuna hay dos canales, a los cuales se le llama Los Esteros, el Grande y el Pequeño, que aún mantienen a la península separada del resto de Isla.

Estos canales son navegables en gran extensión por embarcaciones de cien toneladas, y se dice que el filibustero Cofresí los utilizaba para pasar, en poco tiempo desde el Mar de las Antillas hasta el centro de la isla.

Aún existe entre los Esteros y la desembocadura del Río Yuna, separando la Península de Samaná del resto de la Isla, una ciénaga que tiene trece kilómetros de extensión , terreno que va emergiendo y secando, en los cuales se van fomentando potreros..

Existe así mismo al final del valle de La Vega y detrás del Santo Cerro, otra ciénaga que ya se ha secado, a la cual llamaban las Tembladeras. (2) < Voy a explicar que son las Tembladeras, lugar situado detrás del Santo Cerro, más allá del Arroyo Colorado y de donde fue fundada la antigua ciudad de La Vega Real..

Parece que al ir emergiendo la Isla y retirándose la bahía de Samaná, quedo una ciénaga en el mismo lugar que hoy se llama la Tembladeras. Esta ciénaga aislada, formó una laguna, que fue secándose y sobre la cual habían extendidos los árboles sus raíces; haciendo una especies de piso falso encima del agua.

Si una persona percutía allí, sobre de aquel falso piso, se movían y se cimbreaban los árboles del alrededor como sucede con los muebles de una habitación cuando se va andando sobre de un piso que no estás bien afirmado.

La vegetación, el légamo, las conchas, los animales acuáticos, los detritus de todo ese mundo pequeño habitado y la elevación del terreno, todo ha sido secando el lugar y las Tembladeras se han convertidos en tierra de labor donde los campesinos (lugareños) hicieron conucos.

Pero le ha sucedido, que al ir a darle fuego a una empalizada o a una tumba, ha ardido todo terreno a consecuencia de haberse formado una turbera (primer periodo del carbón de piedra) en esos terrenos pantanosos y de poco fondo, por el crecimiento y construcción de las plantas y la acumulación de los animales, que viven y mueren en el lugar.


No hay que decir de la fantástica leyenda, que los habitantes de esa comarca han hecho de todos esos fenómenos naturales porque ellos no se los explican. Toda la extensión que hoy ocupa La Vega Real, fue en un tiempo inmensísima bahía que ido desapareciendo a medida que la Isla ha ido emergiendo, trabajo que no ha terminado, y al irse retirando las aguas fueron cambiando de lugar los puertos y secándose la bahía convirtiéndose en sabanas la que ante ocupaba el agua de mar.

La Sabana de Pontón. Angelina, lugar situado sobre la margen del Río Camú, donde hoy existen ruinas de murallas de piedra seca, (paredes en seco como se hacen en Europa), fue unos de los antiguos puntos de embarque y desembarque, que pusieron en comunicación el Cibao con la bahía de Samaná por el intermedio de los Río Yuna y Camú.

En el diagrama de corte longitudinal del ferrocarril que va desde Sánchez a La Vega, y que para mi lo hizo el ingeniero Zoilo Hemógenes García, podrá verse la elevación sucesiva que va teniendo el terreno a medida que va emergiendo; y en otro diagrama, tomado del mapa de la Isla hecho por el Sr. Robert Schom Burgk, podrá darse una idea de la poquísima elevación que tiene el valle sobre el nivel del mar.

Si a la mayor profundidad que en tiempos anteriores tenían los ríos que surcaban este valle, se agrega el pequeñísimo calado de las embarcaciones de los indígenas (canoas), se comprenderá que la vía fluvial debido ser un gran recurso para la comunicación entre a aquel laberinto de islas y canales.

Los distintos terremotos que asolaron la comarca, las rocas madrepóricas que existen al confín del valle y unos volcanes de bodoque hay junto al lugar llamado las Tembladeras, todo asegura que sigue el proceso de emersión y que el perímetro del valle se va agrandando.

La inmensísima Vega Real es efectivamente un terreno ganado al Mar, rodeado de rocas que aún conserva la impresión del oleaje. Llenando con detritus madrepóricos, arenas, y restos de vegetales que arrastraron los ríos cuyo cauce se va agotando con agotaron el oro de sus riberas los implacables conquistadores..

Hace más de tres mil años que marinos de Tiro y Sidón amarraron sus naves juntos a esas rocas que ahora están dentro de la Isla de Santo Domingo Este tema será tratado en otro trabajo.

Fuentes: http://desdelavegardubsolis.blogspot.com