Las Hermanas Mirabal

Heroínas de la lucha antitrujillistaNacieron en Ojo de Agua, en Salcedo.  La primera en nacer fue Patria Mercedes, el 27 de febrero de 1924, la segunda fue bautizada con los nombres de María Argentina Minerva, nació el 13 de marzo de 1926, y la tercera, Antonia María Teresa, vino al mundoel 15 de octubre de 1935.Realizaron sus primeros estudios en Ojo de Agua. Más tarde, en 1938, Patria, Minerva y otra hermana suya que aún vive, Bélgica Adela, alias Dedé (2 de marzo de 1925)  fueron enviadas a estudiar al colegio Inmaculada Concepción, en La Vega. María Teresa permaneció en el hogar por cuestiones de edad: apenas tenía tres años.Minerva disfrutaba de la literatura y poesía y se ejercitaba en la pintura. Todas las hijas del matrimonio Mirabal Reyes, eran hermosas,  pero la belleza de Minerva fue legendaria.

En junio de 1949, Minerva y sus padres asistieron a una fiesta ofrecida en Santiago en el Palacio de la Gobernación en honor al dictador Trujillo  Habían sido invitados por las máximas autoridades de su provincia. Este suceso marca el inicio del rumbo trágico de la familia: Trujillo conoció a Minerva Mirabal y se sintió atraído por su belleza.

Ya en ese momento Minerva había conocido al joven dirigente comunista Pericles Franco, uno de los fundadores del Partido Socialista Popular, quien había estado en la cárcel varias veces, y con quien estableció amistad tan íntima, que mucho sospechaban que sostenían relaciones románticas.

A los pocos días después que Trujillo fijó sus ojos en Minerva, de nuevo la familia Mirabal recibió, a mediados de agosto, otra invitación del gobierno, esta vez para que asistieran a la fiesta de inauguración del Hotel Montaña, en Jarabacoa. En esa oportunidad el dictador y su hijo Ramfis bailaron con Minerva. Trujillo aprovechó la ocasión para demostrar con galanterías su atracción hacia ella, conducta que no fue del agrado de la joven y por tal motivo dejó de bailar.

El 12 de octubre de ese mismo año, día del descubrimiento de América, con el supuesto propósito de homenajear a la sociedad de la provincia Espaillat, Trujillo organizó una nueva fiesta a la que invitó a la familia Mirabal, la cual fue efectuada en “Villa Borinquen”, lugar de descanso del tirano situado en las cercanías de San Cristóbal. La invitación la llevaron personalmente a la residencia de la familia de la heroína, el Gobernador de Moca, Antonio De La Maza y el Senador de la provincia, Juan B. Rojas, clara señal del notable interés que tenía Trujillo de encontrarse de nuevo con Minerva.

Cuando esta tercera invitación fue recibida por la familia Mirabal, su madre se opuso a que Minerva asistiera a la fiesta, pero luego de examinar las implicaciones políticas que tendría tal negativa, decidieron enviar a la misma a una representación integrada por el padre, y además Patria, Minerva, y Dede, los respectivos esposos de la primera y la tercera, Pedro González y Jaime Fernández.

En esta oportunidad el tirano dominicano tan pronto llegó al lugar, reinició con mayor brio su intento de atraer a la joven Mirabal. Bailó en varias oportunidades con ella, conversó largamente en medio del salón con la pretendida y de nuevo fue rechazado.

Según su biógrafo William Galván, la inteligente y bella muchacha no sólo desairó a Trujillo, sino que solicitó al dictador que “dejara tranquilo a ese joven tan inteligente y preparado que era Pericles Franco”, solicitud que molestó profundamente al dictador.

Y lo que fue peor: después de enterarse la familia de la conversación entre Trujillo y Minerva, todos llenos de temores, sin avisar previamente, se retiraron de la fiesta, desatando la cólera del dictador que vio en esa actitud una irreverencia hacia su persona.

Apenas pocos días después de la fiesta, Enrique Mirabal, quien incluso por “consejos” del gobernador de Moca había enviado un telegrama al tirano excusándose del retiro de su familia del acto por “motivos de salud”, fue detenido y conducido a la cárcel. Poco más tarde, su hija, Minerva también fue apresada con sus amigas: Enma Rodríguez, Violeta Martínez y Brunilda Soñé.  Todas las prisioneras fueron investigadas sobre las supuestas relaciones de Minerva con miembros del Partido Socialista Popular, y particularmente, con el dirigente comunista Pericles Franco. Estuvieron en prisión varias semanas.

Pero a partir de este momento Trujillo en persona y el gobernador de Moca eran informados permanentemente sobre todas las actividades de la familia Mirabal.  El padre fue sometido a graves humillaciones y a otras varias prisiones que terminaron enfermándole; murió el 14 de diciembre de 1953.

En 1954, encontrándose de vacaciones en Jarabacoa, Minerva conoció allí a Manuel Aurelio Tavares Justo (alias Manolo), también estudiante de derecho, con quien estableció relaciones que la llevarían al matrimonio en noviembre del año siguiente. Al igual que Minerva, Manolo Tavares tenía una elevada sensibilidad por los problemas sociales y políticos y ya para ese momento, aunque secretamente, era un fervoroso opositor al régimen de Trujillo.

El mismo año que conoció a Manolo, su hermana María Teresa, se inscribió en la misma universidad dondealcanzó el grado de técnica en Agrimensura. Durante ese período ambas hermanas vivieron juntas en una pensión de la ciudad capital. Poco después María Teresa conocería a Leandro Guzmán, con quien contrajo matrimonio.

Los últimos años de la década de los cincuenta fueron de inquietud social en toda América Latina.  La caída del dictador colombiano Rojas Pinalla, más tarde, la del venezolano Pérez Jiménez y en 1959 la huida de Cuba del dictador Batista levantaron la esperanza de cambios profundos en todo el continente.

La República Dominicana no escapó a esa realidad.  En enero de 1959 en una reunión familiar efectuada en la residencia de Guido D’Alessandro, sobrino de Manolo, donde se encontraban Minerva, Manolo, María Teresa, Leandro Guzmán y otras personas se pasó revista a la situación política del Caribe, y Minerva examinó por primera vez la posibilidad de organizar un movimiento para derrocar a Trujillo.  Sus ideas tuvieron eco en todos los asistentes y fue acordado ese día iniciar los contactos con amigos y relacionados en todo el país.

El 10 de enero de 1960, un nuevo movimiento político antitrujillista con el nombre 14 de junio -en honor a la expedición armada procedente de Cuba aplastada por Trujillo- tuvo su asamblea constitutiva clandestinamente. A ésta asistieron delegados de todo el país.  Solamente había dos mujeres, Minerva y Dulce María Tejada Gómez.

Pero a los pocos días de la exitosa Asamblea, un delator entregó al gobierno los  nombres de los principales conjurados.  La acción de los agentes represivos fue inmediata. El primero en ser detenido  fue Manolo Tavares, a mediados de enero. Días más tardes, Minerva, luego su hermana María Teresa, y su esposo Leandro Guzmán. Al final de ese mismo mes, más de un centenar de miembros del 14 de junio habían caído presos. Todos pasaron por la cárcel de la cuarenta donde fueron sometidos a increíbles torturas.  Muchos perdieron la vida.

Es importante apuntar que la prisión de tantas personas, en su mayoría muy jóvenes y procedentes de la clase media alta, algunos cuyos padres tenían vínculos muy estrechos con el tirano, creó un clima de tensión nacional sumamente adverso al gobierno. Y a ello se agregó la denuncia hecha por la iglesia católica por medio de una carta pastoral condenando la acción.

Esta situación obligó a Trujillo a poner en libertad a las mujeres detenidas, el 7 de febrero de 1960, y al mes siguiente y subsiguiente, a decenas de jóvenes varones presos por simples sospechas. Sin embargo, el Dr. Tavares Justo, Leandro Guzmán, Pedro González, y los demás dirigentes de importancia del movimiento, quedaron detenidos.

Meses después, la dictadura tuvo una fase represiva general el 18 de mayo.   Minerva y María Teresa fueron apresadas nuevamente y acusadas de “atentar contra la seguridad del Estado”.  Esta vez fueron condenadas a cinco años de prisión.

En agosto de 1960, la Organización de Estados Americanos (OEA) en reunión de Cancilleres efectuada en San José de Costa Rica, condenó al gobierno dominicano con sanciones económicas por encontrar a Trujillo culpable de ordenar un atentado contra la vida del Presidente de Venezuela, Rómulo Betancourt.  También acordó que una comisión de esa entidad internacional visitase la República Dominicana para que rindiera un informe sobre la situación del país.  En el marco de esta circunstancia fueron liberadas “bajo palabra” las hermanas Mirabal y otras mujeres detenidas.

En octubre el Dr. Manolo Tavares,esposo de Minerva,y Leandro Guzmán fueron trasladados a la cárcel de Salcedo, y varias semanas después, en noviembre, fueron enviados a la de Puerto Plata.   Minerva y María Teresa los visitaron allí, a pesar de que habían recibido informaciones de que se preparaba un “accidente” contra las Mirabal.  El 25 de noviembre, Minerva y María Teresa, partieron de nuevo hacia Puerto Plata. Les acompañó también Patria, esposa de Pedro González, quien estaba preso en La Victoria.  Para tal ocasión contrataron un jeep, un vehículo fuerte, pues la carretera elegida, era difícil, y además, se encontraba en mal estado. Le acompañaba como chofer, Rufino de la Cruz Disla.

En la visita que hicieron a Manolo y Leandro, las hermanas Mirabal comentaron a sus maridos los rumores que circulaban en Salcedo sobre la posibilidad que sufrieran un “accidente”, término usado por Trujillo cuando ordenaba la desaparición de un opositor importante, con la supuesta intención de ocultar el crimen.  El informe preocupó enormemente a los dirigentes del 14 de junio, y Manolo sugirió que cesaran los viajes, y que se mudaran a Puerto Plata, para evitar transitar por carretera.

La recomendación llegó tarde. La orden de asesinar a las hermanas Mirabal ya se había dado, y en Puerto Plata se encontraban ya los ejecutores: Ciríaco de la Rosa, Ramón Emilio Rojas Lora, Alfonso Cruz Valerio, y Emilio Estraba Malleta, todos miembros de Servicio de Inteligencia Militar. El último, de origen cubano, había prestado esos mismos servicios a la dictadura de Fulgencio Batista.

Cuando las hermanas Mirabal abandonaban  Puerto Plata rumbo a su hogar, fueron detenidas por un vehículo que interceptó el jeep en que viajaban.  Las llevaron a empujones al carro de los asesinos, luego las llevaron a un lugar en la carretera que bordeaba un precipicio, y allí fueron muertas brutalmente asesinadas a garrotazos y despues de poner los cadáveres en el jeep, lo empujaron hacia el abismo.

He aquí la descripción del asesinato por uno de sus autores:

“Después de apresarlas —narra Ciríaco de la Rosa— las condujimos al sitio cerca del abismo, donde ordené a Rojas Lora que cogiera palos y se llevara a una de las muchachas. Cumplió la orden en el acto y se llevó a una de ellas, la de las trenzas largas (María Teresa). Alfonso Cruz Valerio eligió a la más alta (Minerva), yo elegí a la más bajita y gordita (Patria) y Malleta, al chofer, Rufino de La Cruz.  Ordené a cada uno que se internara en un cañaveral a orillas de la carretera, separadas todas para que las víctimas no presenciaran la ejecución de cada una de ellas. Ordené a Pérez Terrero que permaneciera en la carretera a ver si se acercaba algún vehículo o alguien que pudiera enterarse del caso. Esa es la verdad del caso. Yo no quiero engañar a la justicia ni al pueblo. Traté de evitar el desastre, pero no pude, porque de lo contrario, nos hubieran liquidado a todos”.

Datos gracias a: http://antillania.co

Orlando Martinez

El 23 de septiembre de 1975 Orlando Martínez cumpliría 31 años de edad, pero su asesinato se produjo el 17 de marzo, y el periodista no alcanzó su cumpleaños. Con su muerte el país perdió a un brillante periodista en pleno ejercicio, que pese a su corta edad dirigía una revista semanal de importancia política extraordinaria, y producía una columna diaria en el periódico El Nacional.

Con el atentado contra Orlando Martínez se pretendió callar al conjunto de los periodistas dominicanos que batallaban por restaurar la libertad de expresión, que el país había reconquistado con el ajusticiamiento de Rafael Trujillo y la salida de los trujillistas del poder.

El cineasta René Fortunato ha revelado, a propósito de las investigaciones para su nuevo documental, que existe una marcada diferencia entre los discursos grabados pronunciados por Joaquín Balaguer en el período de sus 12 años de gobierno (1966-1978) y esos mismos discursos publicados en varios libros como recopilación algunos años después. La diferencia es importante: lo eliminado es todo aquello en lo que el entonces presidente Balaguer aparece amenazante, impugnador del trabajo periodístico, y aquello en lo que resulta fácil descubrir que nadie se atrevía entonces, desde el Gobierno, las Fuerzas Armadas o la Policía Nacional, a realizar ninguna acción sin el consentimiento del caudillo.

La imagen transmitida por Balaguer en los últimos 20 años, y la que sus seguidores han querido modelar después de su muerte, como un hombre manso y tierno, contrasta sobremanera con el político y presidente amenazante, que daba golpes en la mesa, y que frente a los militares que le acompañaban le increpaba al periodista Juan Bolívar Díaz, en 1968, que si con una pregunta estaba acusando a las Fuerzas Armadas y a sus jefes militares de actos terroristas.

Claro, después de eso el carro del joven reportero explotaba frente a su residencia, por una bomba colocada para matarlo, y más tarde para salvar su vida se veía obligado a tomar un exilio forzoso a México. Esas mismas fuerzas que operaban amenazando, impugnando, golpeando e intimidando a los periodistas, más tarde denominada por el propio Joaquín Balaguer como «Fuerzas Incontrolables», asesinaban al periodista Gregorio García Castro, jefe de redacción de Ultima Hora, y habían asesinado al periodista y abogado Guido Gil Díaz.

Orlando Martínez comenzó su ejercicio periodístico al inicio de los años 70. Su asesinato cinco años después, puso fin a una labor periodística de opinión, pugnaz, valiente, clara y decidida, en la que una de sus temáticas preferidas era precisamente el doctor Joaquín Balaguer. El trabajo periodístico de Orlando inquietaba, tal vez irritaba, a Balaguer y a los balagueristas. La claridad de sus exposiciones provocaba urticaria en la piel de los gobernantes, lo que habría llevado al doctor Balaguer, delante de algunos de sus acólitos, a decir que ese periodista no lo dejaba gobernar tranquilo.

Tranquilidad nunca hubo en los gobiernos de Balaguer. La lista de muertos por razones políticas es demasiado larga. La lista de presos y deportados por las mismas razones políticas fue también extensa. La lista de personalidades silenciadas, por razones políticas, no dejó tranquilidad a nadie en el país. José Francisco Peña Gómez y Pablo Rafael Casimiro Castro, durante muchos años fueron impedidos de tomar el micrófono de Tribuna Democrática, el programa radial del PRD, a través del cual Juan Bosch contribuyó extraordinariamente a crear una nueva lengua en la República Dominicana.

Orlando se atrevió a hurgar como nadie en la política y la personalidad de Balaguer, y desentrañó muchas de sus incógnitas y enigmas. «¿Puede Balaguer hacer todo lo que quiera sin temor?», se preguntó en una ocasión, para responderse a sí mismo que el poder de Balaguer tenía su explicación «en los bandazos de la oposición, o de las oposiciones».

Orlando Tenía muchas cosas claras sobre Joaquín Balaguer, y llenó cientos de páginas para explicarle al país y a la oposición dónde radicaba el poder del caudillo reformista. El apoyo de las Fuerzas Armadas a Balaguer, según Orlando, se debía «al temor y el respeto que sienten los jerarcas militares por el presidente de la República».

Balaguer escribió muchas páginas, y sus discursos llenaron otras, entre ellas las que exigían el esclarecimiento del crimen de Orlando Martínez. Llegó incluso a ofrecer una recompensa en dinero a quien diera información que indujera a detectar a los asesinos. Y luego no quiso escribir una página, la dejó en blanco, en su memoria temprana de 1988, admitiendo que tenía la información pero que la dejaría a alguien que le sobreviviría, para que muchos años después dijera quiénes mataron a Orlando Martínez.

Las consecuencias que se derivaron del asesinato del periodista dejaron claro al doctor Balaguer que no era posible «hacer todo lo que quiera sin temor», y desde entonces se dejó de matar a balazos y a palos a los periodistas para asesinar moralmente a los que flaquearan frente al poder. Allí quedaron tantos cadáveres que el periodismo comenzó a morir moralmente, a doblegarse como en los tiempos del trujillismo, no tanto por la presión, la represión o la amenaza, sino por una parte –mínima- del pastel que se repartía, y que retomó bríos con el retorno del doctor Balaguer al poder en 1986, cuando ya el PRD había abierto las puertas de las cárceles a los presos y los aeropuertos del país a los exiliados.

Poco comunicativo, nunca dado a la espontaneidad y a la respuesta directa, el doctor Balaguer fue marcado por el ejercicio del periodismo, y probablemente sus momentos más difíciles como gobernante tuvieron que ver con los periodistas. Plinio Díaz, Guido Gil Díaz, José Enrique Piera Puig, Gregorio García Castro, Orlando Martínez, Narciso González enlutaron el ejercicio periodístico, pero el gobernante que toleró esos crímenes sufrió las consecuencias de cargarlos sobre sus hombros.

La secuela judicial que siguió a esos crímenes intranquilizó siempre al doctor Joaquín Balaguer, a quien las sombras de Gregorio García Castro, Orlando Martínez y Narciso González no dejaron nunca en paz. En sus memorias, publicadas en 1988, Balaguer relata que «una de las más grandes frustraciones que me llevaré a la tumba, es la de morir sin haber podido conocer a ciencia cierta el nombre del funcionario, militar o civil, que impartió la orden para que tres desalmados le arrebataran inicuamente la vida» a Gregorio García Castro. Cuenta que en este caso «obró una confabulación de silencio que no me fue dable vencer, ni aún con la oferta de jugosas dádivas a los presuntos autores de esa infamia».

Sin embargo, en el caso del periodista Orlando Martínez sí se enteró Balaguer quiénes lo asesinaron y prefirió guardar silencio, dejando en blanco una página para que fuera llenada «algunos años después de mi muerte» por una persona amiga, «que por razones de edad está supuesta a sobrevivirme y que ha sido encargada por mí de hacerlo público…». La justicia ya identificó a los asesinos y el performance de Balaguer resultó inútil.

La víctima y el jefe de los victimarios se encontraron en una recepción, en el Palacio Nacional el 24 de julio de 1974, y lo que sigue es el relato de la víctima:

«Cuando el doctor Balaguer llegó donde me encontraba me dio la mano como había hecho con todos. Cuando se disponía a seguir, Font Bernard le dijo: «Señor Presidente, éste es Orlando Martínez». Entonces el mandatario se sonrió y expresó: «Una gran pluma; no me imaginaba que usted fuera tan joven».

Orlando Martínez murió asesinado antes de cumplir 31 años.

[Publicación original: 23 febrero 2003]

José Francisco Peña Gómez

El doctor José Francisco Peña Gómez, nacido el 6 de marzo de 1937, en la loma de El Flaco, Cruce de Guayacanes, Mao, trascendió a la historia dominicana desde que marcó sus pasos por la política, primero ingresando al Partido Revolucionario Dominicano (PRD), en 1961, e involucrándose inmediatamente en la lucha contra los remanentes de la tiranía trujillista.

Pero el que vendría a ser el más vibrante político dominicano post Trujillo, se estableció como un recio dirigente político al estallar la revolución civil de 1965, cuando le correspondió llamar al pueblo a movilizarse en defensa de la constitucionalidad perdida en 1963.

La trayectoria del brillante político dominicano desde su niñez en Mao; su excelente carrera de estudiante, aún desde muy corta edad; los éxitos académicos y políticos, tanto en lo nacional como en el plano internacional, son bien conocidos.

Sin embargo, es preciso señalar algunos pasos de su vida de lucha, no sólo en el plano político, sino también en lo social, en vista de su tez oscura.

Graduado de abogado en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, con estudios de ciencias políticas en la Universidad de Harvard y la Michigan State University, y de Derecho Constitucional en la Universidad de París, José Francisco Peña Gómez se destacó entre los primeros de sus compañeros de estudios.

Se asegura que el haber sido locutor contribuyó con la magnífica oratoria que siempre lo distinguió en todas las tribunas, al extremo de que se convirtió rápidamente en uno de los más grandes tribunos dominicanos.

Entre los títulos académicos más sobresalientes se incluyen los siguientes: Educación Política, en San Juan, Puerto Rico; Ciencias Jurídicas en la UASD; Derecho Constitucional, en la Universidad de París; Derecho del Trabajo y Seguridad Social, Universidad de París; y otros.

Como político, el doctor Peña Gómez fue presidente del PRD desde 1986, vicepresidente de la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina (COPPAL), vicepresidente de la Internacional Socialista y vicepresidente de dicha organización para América Latina, vicepresidente de la Asociación Latinoamericana para la Defensa de los Derechos Humanos, miembro del consejo directivo del Instituto Latinoamericano de Estudios Políticos, Económicos y Sociales, miembro del Diálogo Interamericano. Embajador extraordinario y plenipotenciario en Italia, Francia y España, y otros cargos

Se identificó con la lucha para erradicar los remanentes de la dictadura de Trujillo, y se enroló en las filas del Partido Revolucionario Dominicano tan pronto esta organización se estableció en el país, el 5 de julio de 1961. Inclusive, en el primer comité ejecutivo del PRD, Peña Gómez fue designado secretario de prensa y propaganda.

En poco tiempo ascendió a la secretaría general, y compartió con el profesor Juan Bosch el liderazgo del partido.

Luego del golpe de estado que derrocó a Bosch, y que lo deportó al exterior, en 1963, Peña Gómez se convirtió en el líder principal del PRD en el país, lo que se consolidó con el alzamiento constitucionalista de abril de 1965.

Bajo la dirección del doctor Peña Gómez, el Partido Revolucionario Dominicano ganó en dos ocasiones seguidas las elecciones generales, en 1978 y en 1982. Para este último período, 1982-1986, el líder perredeísta resultó electo síndico del Distrito Nacional. Las confrontaciones internas en la organización impidieron que el partido del ´jacho prendío´, mantuviera el poder en las elecciones de 1986.

En lo adelante, el PRD ha sido partido de oposición, aunque con significativas representaciones tanto en el Senado de la República y la Cámara de Diputados, como en los gobiernos municipales del país.

Vida Accidentada

La vida de Peña Gómez se caracterizó por el drama. Desde sus primeros años, sufrió los rigores del dolor. Hijo de una familia campesina muy pobre, se vio abandonado prácticamente de meses, cuando sus padres debieron huir de la persecución trujillista de 1937, cuando la matanza de haitianos.

Sus padres, Oguís Vincent y María Marcelino, vivían en la loma de El Flaco, en Cruce de Guayacanes, y cuando el dictador Rafael Leonidas Trujillo ordenó la persecución de los haitianos, se desató una cacería de las personas de color. El terror se generalizó en los campos dominicanos, especialmente en las zonas cercanas a la frontera con Haití y se produjo una gran huida, en la cual también huyeron los padres de Peña Gómez.

Peña Gómez, de apenas meses de nacido, quedó abandonado en los montes de Gurabo, Mao, cuando sus padres -en huida- fueron atacados por bandoleros al servicio de Trujillo. Quedó en los montes junto con su único hermano, Domingo, y una pariente menor de edad.

Encontrados por una familia de Gurabo, el doctor Peña Gómez salvó la vida casi milagrosamente. Fue posteriormente adoptado por otra familia en Mao, y a poca edad quedó nuevamente huérfano. Su hermano adoptivo, Leonidas Peña Gómez, le mantuvo la protección, pero éste también falleció, y finalmente el joven Peña Gómez quedó prácticamente solo en el mundo.

Fue a pura fuerza personal y a base de sacrificios que empezó una dura carrera por la vida, hasta llegar a la Universidad de Santo Domingo, y al mismo tiempo

a la locución. Hasta que empezó su dramática carrera política, la cual nunca estuvo ausente de los grandes dramas humanos.

El gobierno de Juan Bosch

El 16 de mayo de 1962 se celebraron las elecciones en las que participaron la Unión Cívica Nacional y el Partido Revolucionario Dominicano, cuyo candidato el Prof. Juan Bosch, resulto electo por una abrumadora mayoría de votos.

El Prof. Bosch, en sus discursos de campaña usó como estrategia la no persecución a los trujillistas, lo que le valió el voto de estos, en las elecciones. En sus alocuciones raciales utilizaba un lenguaje sencillo y didáctico, siendo entendido por la mayoría de las personas. También influyo su programa de gobierno el cual era democrático, plural y justo.

El 27 de febrero de 1963 tomó posesión Juan Bosch, dando inicio a un gobierno ampliamente democrático, respetando las libertades públicas y los derechos humanos.

Bosch sorprendió con su triunfo a los cívicos y a la poderosa Iglesia Católica quienes no pensaron que este hombre que pasó 25 años en el exilio y que retorno en octubre de 1962, ósea, a pocos días de la celebración de las elecciones, podría ganar.

Modifica la Constitución

En el mes de marzo, proclama una nueva modificación a la constitución dominicana. Esa constitución establecía principios avanzados en lo económico, político y social.

Esta constitución fue vista como negadora del sistema democrático. Se consagro el derecho de los obreros a los beneficios de la empresa, así como garantías de trabajo.

Asimismo, prohibió el monopolio en manos de particulares, así como otras reivindicaciones de corte popular, que encontraron la oposición de los sectores dominantes de la época, que no comprendieron el carácter reformista de la Constitución.

El atraso de la oligarquía dominicana en 1963 no era de un siglo, sino de dos por lo que no podía admitir ningún tipo de reforma, aunque las mismas fuesen a mediano plazo en su beneficio, como fue el caso del programa de Reforma Agraria que prometió Bosch en la campaña electoral.

Por primera vez, en la historia de la República Dominicana, los demócratas burgueses alcanzaron el poder político, con el apoyo popular. Pero, para consolidar su poder, Bosch debía tomar algunas medidas políticas, a favor del expansionismo norteamericano,

como las siguientes:

Facilitar a los Estados Unidos la penetración económica de sus monopolios en nuestro país.

Aplicar una política de represión contra las fuerzas revolucionarias de la República Dominicana.

Colaborar con Estados Unidos en su lucha contra la Cuba revolucionaria.

Bosch no estuvo de acuerdo en aplicar esta política a favor de Estados Unidos, pues a su gobierno sólo le interesaba velar por el bienestar general de la Nación.

La Constitución de 1963

En febrero de 1963, Bosch convocó a los legisladores electos a integrar el Congreso Constituyente con el objetivo de propulsar su proyecto democrático institucional y dotar al país de una constitución que respaldaría jurídicamente las reformas plasmadas en su proyecto democrático.

En dicha Carta Magna se definían, entre otros aspectos:

  • El derecho a la vida.
  • El derecho al trabajo, a la vivienda, a la educación y a la salud.
  • La prohibición de latifundios privados.
  • La calificación del minifundio como antieconómico y antisocial.
  • La libertad de prensa y la libre expresión.
  • La expropiación por causa de interés social.
  • El derecho de los obreros a agruparse en sindicatos.
  • El derecho a la huelga.
  • La prohibición de la propiedad de los extranjeros en nuestro territorio.
  • Los salarios equitativos.
  • La igualdad de los hijos naturales.
  • La reforma agraria.
  • El derecho del trabajador a gozar de las ganancias de la empresa.
Esta constitución fue aprobada en el mes de abril del 1963, como posible respuesta a la crisis económica, política y social que vivía la sociedad

dominicana.

Medidas económicas de Bosch

En 1963, nuestro país vivió un notable desequilibrio económico, entre las recaudaciones programadas por el gobierno y las recaudaciones reales. Por esta razón, Bosch se vio obligado a tomar las siguientes medidas:

  • Trató de recuperar algunos bienes del Estado que se encontraban en manos de los Trujillo.
  • Dio inicio a la reforma agraria.
  • Solicitó a los empresarios dominicanos anticipar el pago de sus impuestos, para pagar el sueldo de los empleados.
  • Aplicó el plan de austeridad en el gasto público, mediante el cual se rebajaron los sueldos de la alta burocracia incluyendo al Presidente de la República, para restaurar el crédito exterior. Esta medida produjo un ahorro significativo de más de dos millones de pesos.
  • Aplicó la restricción del gasto público a las instituciones autónomas del Estado que gozaban presupuestos muy elevados.
  • Revocó el contrato del Estado dominicano con la compañía norteamericana Esso Standard 0/7, para la construcción de una refinería de petróleo. Dicho contrato fue firmado por Joaquín Balaguer Ricardo, durante su gobierno en octubre de 1961. Esta medida produjo dificultades en las relaciones dominico-norteamericanas.
  • Promulgó la Ley sobre el precio tope del azúcar y la miel. Dicha ley fijó el azúcar en $5.825 (por 100 libras), y la miel $12.85 el galón. Dispuso que toda cantidad por encima de ese precio, pertenecía al Estado para obras sociales y para mejorar las condiciones de vida del pueblo. Esta ley fue promulgada el 11 de mayo del mismo año.
  • Obligó a los exportadores a entregar al Banco Central el 100% de las divisas, obtenidas en sus exportaciones, para regular el flujo de las divisas.
  • Creó el Departamento de Control de Precios.
  • Firmó un contrato de préstamo con la Compañía Suiza The Oversea’s Industrial Construction LTD, para construir las presa de Taveras y Valdesia y el muelle de Puerto Plata. Dicho préstamo era de $150 millones de dólares, con un 6% de interés a 15 años.

Déficit encontrado por Bosch

La suma que figuraba como ingreso a los fondos del Estado, proveniente de los beneficios de las empresas estatales, retirada después por ley promulgada por el Consejo de Estado, según la cual esos fondos no debían ingresas en los del Estado sino ser devueltos a las empresas RD$ 18, 000,000.00

Gastos obligatorios del Plan de Emergencias, que debían pagarse a razón de RD$ 625, 000.00 cada 15 días RD$ 15, 000,000.00

Meses de noviembre y diciembre del Plan de Emergencia, que no fueron pagados por el Consejo de Estado y tuvo que pagarlos el gobierno de Bosch RD$ 2, 500,000.00

La Regalía Pascual, que debe ser pagada y que no figuraba como gasto en el presupuesto RD$ 8, 000,000.00

A ese déficit hay que agregar las diferencias entre los ingresos estimados por el gobierno pasado y los ingresos reales recibidos por Bosch, el cual fue de RD$ 10, 000,000.00.

La suma total fue de unos RD$ 53, 500,000.00

Conspiración golpista contra Bosch

En junio de 1963, los problemas económicos y la agudización de los conflictos sociales, así como el estallido de violentas huelgas dieron paso a los planes conspirativos contra el gobierno. La campaña de
los opositores tenía como único objetivo derrocar al gobierno.

La conspiración utilizó como pretexto principal que Bosch y su gobierno podían conducir al país hacia un régimen comunista. En consecuencia, surge el movimiento Acción Dominicana Independiente (ADI), cuyo propósito era luchar por la libertad y en contra del comunismo. El ADI realizó numerosos mítines y movilizaciones callejeras en la ciudad de Santo Domingo y recibió el apoyo de la cúspide social dominicana.

En el mes de julio de 1963, hubo un conato de golpe de Estado. Los partidos populares pidieron ayuda para el gobierno y denunciaron la injerencia de los norteamericanos, quienes se unieron a la campaña anticomunista en contra del gobierno de Bosch y calificaron su gobierno de incompetente. Ante la posibilidad de la quiebra del gobierno constitucional, Bosch creó una comisión conciliadora para acercar al gobierno y la oposición. Pero esta medida fracasó por el desinterés mostrado por los grupos opositores a conciliarse con el gobierno.

¿El gobierno de Juan Bosch era comunista o propició el desarrollo comunista?

El gobierno de Bosch fue acusado de comunista por sus adversarios. De esta manera, ellos podían derrocarlo porque las Fuerzas Armadas no querían comunismo ya que este destruiría su labor. La prensa de esa época se encargó de regar la voz de que el gobierno era comunista. Los habitantes de nuestro país le temían a esta corriente ya que habían visto los resultados de Cuba donde suprimieron la propiedad pública, los partidos políticos opositores y las prácticas religiosas.

Pero ¿llegó el gobierno a mostrarse como un régimen comunista?

No, pero con sus medidas todos empezaron a decir que lo era. Además de que Bosch fue tolerante con esta ideología e indiferente con la amenaza que esto representaba. Ahora según John Martin sólo existían dos funcionarios comunistas en el gobierno de Bosch. Viéndolo de la manera real, el decir que eran comunistas era solo una táctica de defensa por parte de los que no querían este gobierno que le estaba afectando sus intereses.

¿Era comunista o propició el desarrollo del comunismo?

A Bosch se le acusaba de comunista porque para llegar al comunismo hay que pasar por el socialismo, aunque Bosch no era socialista, en su gobierno trabajaban la clase media y la trabajadora, lo que no convenía a los conservadores, que entonces lo acusaron de comunista para deshacerse de él; porque lo querían lejos del poder; porque Bosch luchaba por el bien del pueblo y no de una clase social.

Era socialista democrático. Esa corriente que propugnaba por el desarrollo social de las masas más desposeídas dentro de un sistema de libertades públicas y derechos humanos, lo que no se puede encasillar ni en un extremo ni en el otro, ya que era el centro democrático.

Medidas políticas de Bosch ante la crisis interna

¿Hasta qué punto fueron rígidas las medidas económicas tomadas por Bosch?

Para conocer si las medidas tomadas por el presidente Bosch fueron rígidas o no, es necesario conoce en qué condiciones encontró Bosch el país al tomar posesión de su cargo, cuáles fueron las medidas tomadas y de qué manera afectaron éstas a nuestro país.

El gobierno de Juan Bosch heredó del Consejo de Estado una situación económica poco favorable. La situación era tan precaria que el primer mes el gobierno se vio obligado a tomar las medidas siguientes:

  • Como medida de emergencia solicitó al empresariado el pago anticipado de impuestos.
  • Dispuso un plan de austeridad en el gasto público.
  • Extendió la restricción del gasto público a las instituciones autónomas del Estado.
  • El Banco Central reguló el flujo irracional de divisas.
  • Se creó el Departamento de Control de Precios para regular la venta de productos de primera necesidad.
  • Promulgó la Ley del Precio tope del azúcar.

La disciplina en el gasto público corrigió rápidamente las distorsiones económicas heredadas por el Consejo de Estado en el presupuesto y en la balanza de pagos. Así podemos ver que aunque las medidas tomadas por Bosch fueron rígidas, esta rigidez fue necesaria para salvar la economía del país. Pero también vemos que la actitud inflexible que tomó Bosch ante los reclamos para que rectificara su política económica, él insistió en sus propósitos aunque esto le costara el poder. Así, que concluimos que las medidas se justificaban, pero que el presidente Bosch pudo haber sido más flexible ante las peticiones de los ciudadanos.

Golpe de Estado al Régimen de Juan Bosch

El gobierno democrático institucional del profesor Juan Bosch trajo consigo la implantación de reformas sociales y económicas en pro de la estabilidad política, económica y social de la República Dominicana. No obstante, la agitación social y las presiones de diversos sectores, tanto nacionales como extranjeros llevaron el gobierno a la derrota. A finales de septiembre de 1963 se produjo el golpe de Estado en contra del gobierno constitucional.

El profesor Bosch fue hecho preso en el Palacio Nacional por miembros de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional, quienes gestionaban su deportación. Esta es una muestra de que, a través de la historia de la República Dominicana, la democracia y el bienestar general de la Nación han sucumbido ante la problemática política y el interés social de algunos sectores. Estos sectores, en su mayoría, antepusieron sus propios intereses de grupo a la instauración de la democracia la institucionalidad de nuestro país.

Causas principales del Golpe de Estado al Régimen de Juan Bosch

Conflictos Sociales

El gobierno democrático institucional del profesor Bosch se vio afectado por numerosos conflictos sociales, como fueron:

  • Antagonismo de los principales grupos políticos con el gobierno.
  • Realización de huelgas sindicales y generales.
  • Precariedades económicas.
  • Presiones de la jerarquía eclesiástica.
  • Exigencias del sector empresarial, los comerciantes y los exportadores.
  • Descontento de los militares.

Mientras Bosch se encontraba en el exterior, diversos grupos políticos y sociales planeaban minuciosamente una conspiración en contra del gobierno. La oposición al presidente Bosch se incrementaba cada
día más. Los altos jefes militares se aliaron con los diversos sectores políticos, empresariales y eclesiásticos.

Esta situación fue aprovechada por los conspiradores para llevar a cabo el golpe de Estado al gobierno democrático.

Caída del Gobierno Democrático

El 24 de septiembre, el presidente Bosch se reunió con los altos jefes militares. Esta reunión se extendió hasta el día siguiente. El presidente ordenó a los militares retirar al coronel Elias Wessin y Wessin de su
cargo diplomático, pues lo consideraba un conspirador. Los militares, tras largas deliberaciones, optaron por ejecutar su plan conspirativo y, en vez de obedecer las órdenes del presidente, lo apresaron en el Palacio Nacional y ordenaron su destierro hacia la vecina isla de Puerto Rico.

Los militares golpistas dirigieron un manifiesto para justificar su acción y expresaron que el golpe de Estado se debía, entre otros factores, a:

  • El incumplimiento de las promesas electorales hechas al pueblo por parte del gobierno. Las diversas reformas económicas y sociales que no pudieron ser aplicadas, como por ejemplo, la reforma agraria.
      • La impunidad del gobierno frente al comunismo. Según los opositores y los golpistas, los grupos comunistas internacionales operaban en el país con el consentimiento del presidente Bosch, quien en vez de reprimir dichas acciones, las ignoraba.
      • La incapacidad del gobierno para resolver los problemas económicos y sociales. El pueblo dominicano vivía en precarias condiciones económicas, por ello, se vieron obligados a levantar su voz de protesta en numerosas huelgas.
      • La carencia pragmática de la Constitución de 1963. Los militares consideraron la no utilidad práctica de la Constitución, pues los derechos plasmados en ella no se respetaban.

Medidas tomadas por los Militares Golpistas

Tras el golpe de Estado, los militares golpistas crearon una junta provisional de gobierno y tomaron algunas medidas, entre ellas:

  • Disolvieron el Congreso Nacional.
      • Declararon inexistente la Constitución de 1963.
      • Declararon fuera de la ley la doctrina comunista, marxista-leninista.
      • Fue puesta en vigencia la Constitución del 16 de septiembre de 1962.
      • Declararon la constitución de un gobierno provisional, encabezado por una persona civil apolítica.
      • Prometieron guardar respeto a los derechos humanos y mejorar las condiciones de vida.
      • Emprendieron diversas persecuciones en contra de los opositores al golpe de Estado.

Tras el golpe de Estado al gobierno de Bosch, y como respuesta a la incapacidad de los militares golpistas de tomar el control del Estado, surgió un gobierno civil, el Triunvirato.

Este gobierno estuvo integrado por tres personas: Emilio de los Santos, Enrique Tavares Espaillat y Ramón Tapia Espinal. La presidencia y el gabinete, así como los altos cargos administrativos del Estado, quedaron en manos de los conservadores, que por su tendencia evidenciaron las principales características del gobierno, basadas en la represión a sus opositores y la violación de los derechos civiles y políticos del pueblo dominicano.

Los Estados Unidos reprobaron el golpe de Estado, y a su vez, intentaron restablecer la constitucionalidad a través de un gobierno que estuviese presidido por el presidente del Senado dominicano. Sin embargo, el gobierno del Triunvirato se resistió a estas presiones diplomáticas y denunció ante la Organización de Estados Americanos (OEA), la intromisión de los Estados Unidos en la política interna del país.

Entrevista

Sergio Sosa: «Fue un buen gobierno el de Juan Bosch porque todo el país se sentía con aire de alivio después de lo ocurrido con Trujillo.

Mercedes Bonilla: «Juan Bosch ha sido de lo mejor que ha pasado por este país ya que puso unas leyes favor de los pobres y todo el mundo comía bien».

Senkfo Francois: <>»Bueno fue un gobierno hay entre dos ya que no pudo terminar su mandato completamente por unos corruptos que no lo dejaron».

Conclusión

Este trabajo trato acerca de la Vida de Peña Gómez y el Gobierno constitucional del Profesor Juan Bosch. Esperando su entera satisfacción y que haya sido de su completa conveniencia.

Bibliografía

Internet:

www.monografias.com

www.google.com

www.altavista.com

www.rincondelvago.com

https://www.puebloviejo.dominikano.com

Libro Santillana: Republica Dominicana Hoy<><> INGRID FRANCO

Joaquin Balaguer Ricardo

Nació en Navarrete el 1 de septiembre de 1906. Poeta, político, abogado y ensayista. Hijo del puertorriqueño Joaquín Balaguer Lespier y la dominicana Carmen Celia Ricardo. Cursó su educación primaria e intermedia en la Escuela Paraguay de Santiago de los Caballeros, bajo la tutoría de Juan Tomás Lithgow y la secundaria en la Escuela Normal Teórica, de la misma ciudad, dirigida por Ricardo Ramírez, donde se recibió de Bachiller en 1922. Se graduó de licenciado en Derecho en 1929 en la Universidad de Santo Domingo en 1934 y se doctoró en esa misma área en La Sorbona de París, donde también estudió Economía Política. Desde muy joven ingresó a la vida pública, iniciándose como maestro de escuela secundaria. Fue abogado del Estado en el Tribunal de Tierra (1930), Secretario de la Legación Dominicana en Madrid (1932-1935), Sub-secretario de la Presidencia (1936), Subsecretario de Relaciones Exteriores (1937), Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario ante los gobiernos de Colombia y Ecuador (1940 y 1943), Embajador en México (1947), Secretario de Estado de Educación, Bellas Artes y Cultos (1949 y 1955), Secretario de Estado de Relaciones Exteriores (1953 y 1957), Secretario de la Presidencia (1956) y Vicepresidente de la República (1957). En 1960, cuando Héctor B. Trujillo renunció a la primera magistratura del país, se convirtió en Presidente de la República y en 1962 presidió el Consejo de Estado. Luego de la muerte de Trujillo fundó el Partido Reformista, de orientación conservadora, que lo llevó a la presidencia de la República en seis ocasiones (1966-1970, 1970-1974, 1974-1978, 1986-1990, 1990-1994 y 1994-1996). Desde adolescente mostró gran interés por la literatura. A ello contribuyó su acercamiento a la poesía de Rubén Darío, su contacto con los ensayos de José Enrique Rodó y Juan Montalvo y, sobretodo, el amor a las letras que le inculcaron la destacada educadora santiaguera Rosa Smester y el profesor italiano, radicado en Santiago, Salvador Cucurullo. Su producción literaria es abundante y abarca los géneros poesía, ensayo, historia, crítica literaria, discursos y biografía. Sin embargo, es el ensayo histórico y biográfico el género donde ha escrito sus mejores textos. Su Historia de la literatura dominicana ha sido texto oficial de literatura para el cuarto año del bachillerato por varias décadas.Murió en Santo Domingo el 14 de julio del 2002.

Bibliografia activa

 Poesia.  Salmos paganos. Santiago: Editora Franco Hermanos, 1922. Claro de Luna. Santia-go: Linotipografía La Información, 1922. Tebaida lírica. Santiago: Editora Franco Bidó, 1924. Cru-ces iluminadas. Santo Domingo: s.n., 1974. La cruz de cristal. Santo Domingo: s.n., 1976. Huerto sellado. Versos de juventud. Barcelona: Industria Gráficas M. Pareja, 1980. Galería heroica. Barcelona: Industrias Gráficas M. Pareja, 1984. Voz silente. Santo Domingo: Amigo del Hogar, 1992. La venda transparente. Santo Domingo: Editora Corripio, 1987. Antología poética bilingüe (español–francés) Santo Domingo: Editora Corripio, 1995. Poemario. Santo Domingo: Editora de Colores, 2001.

Novela : Los carpinteros. Santo Domingo: Editora Corripio, 1984.

Ensayo. Nociones de métrica castellana. Santiago de los Caballeros: Imprenta J. M. Vila Morel, 1930. Heredia, verbo de la libertad. Santiago: Editorial El Diario, 1939. Azul en los charcos. Bo-gotá: Editora Selecta, 1941. El tratado Trujillo-Hull y la liberación financiera de la República Do-minicana. Bogotá: Consorcio Editorial, 1941. Guía emocional de la ciudad romántica. Santiago de los Caballeros, Editorial El Diario, 1944. Letras dominicanas. Santiago: Editorial El Diario, 1944. Palabras con dos acentos rítmicos. Bogotá: Instituto Caro y Cuervo, 1946. Los próceres escritores. Buenos Aires: Gráficas Guadalupe, 1947. Semblanzas literarias. Buenos Aires: Im-prenta Ferrari, 1948. El Cristo de la libertad. Buenos Aires: Editorial Americaleé, 1950. Litera-tura dominicana. Buenos Aires: Editorial Americaleé, 1950. Apuntes para una prosódica de la métrica castellana. Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científi-cas, 1954. F. García Godoy. Ciudad Trujillo: Librería Dominicana, 1951. El pensamiento vivo de Trujillo. Santo Domingo: Impresora Dominicana, 1955. Historia de la literatura dominicana. Ciudad Trujillo: Librería Dominicana, 1956. Cristóbal Colón: precursor literario. Buenos Aires: Artes Gráficas Bartolomé V. Chiesino, 1958. El centinela de la frontera, vida y hazañas de Antonio Duvergé. El Cristo de la libertad. Buenos Aires: Artes Gráficas Bartolomé V. Chiesino, 1962. Reformismo: filosofía política de la revolución sin sangre. Santo Domingo: s. n., 1966. Con Dios, con la patria y con la libertad. Santo Domingo: s. n., 1971. Conjura develada. Santo Domingo: s. n., 1971. Ante la tumba de mi madre. Santo Domingo: s. n., 1972. La marcha hacia el Capotillo. México: Imprenta Fuentes, 1973. Martí, crítica e interpretación. Santo Domingo: s. n., 1975. Juan Antonio Alix, crítica e interpretación. Santiago de los Caballeros: Biblioteca Popular Do-minicana, 1977. La isla al revés. Fundación José Antonio Caro, 1983. Semblanzas literarias. E-ditorial de la Cruz Aybar, 1985. Memorias de un cortesano en la «Era de Trujillo.” Santo Domin-go: Editora Corripio, 1988. Romance del caminante sin destino (Enrique Blanco). Santo Do-mingo: Imprenta R. M., 1990. De vuelta al Capitolio 1986-1992. Santo Domingo: s. n. 1993. Discursos, mensajes y opiniones sobre el Quinto Centenario. Santo Domingo: Banco Nacional de la Vivienda, 1993. De vuelta al Capitolio 1986-1992. Santo Domingo: Editora Corripio, 1993. Antología Poética Bilingüe, Prefacio, traducción y selección por Claude Couffon. Santo Do-mingo: Editora Corripio, 1995. Yo y mis condiscípulos. Santo Domingo: Editora Corripio, 1996. España infinita. Santo Domingo: Editora Corripio, 1997. Grecia eterna. Santo Domingo: Editora Corripio, 1999. La raza inglesa. Santo Domin-go: Editora Corripio, 2000.

Discurso : Discursos : panegíricos, educación y política internacional. Madrid: Editora Acies, 1957. Misión de los intelectuales: discurso de incorporación del Sr. Dr. Joaquín Balaguer a la cátedra de estudios americanistas Víctor Andrés Belaunde. Santo Domingo: s.n., 1967. La Marcha hacia el Capitolio. Santo Domingo: s. n., 1973. Discursos: temas históricos y literarios. Barcelona: Editorial Sirvensae, 1973. Temas educativos y actividades diplomáticas. Barcelona: Editorial Sirvensae, 1973. La Palabra Encadenada, 1975. Discurso pronunciado por el Presiden-te Constitucional de la República en el develamiento de la estatua del poeta Fabio Fiallo. Santo Domingo: Editora Nivar, 1977. Mensajes Presidenciales. Barcelona: Gráficas Manuel Pareja, 1979. Pedestales: discursos históricos. Santo Domingo: Gráficas Manuel Pareja, 1979. Mensa-jes al Pueblo Dominicano. España: Gráficas Manuel Pareja, 1983. Entre la sangre del 30 de mayo y la de 24 de abril. Barcelona: Gráficas M. Pareja, 1983. La Voz del Capitolio. Barcelona: Gráficas Manuel Pareja, 1984. Discursos, mensajes y opiniones sobre el Quinto Centenario. Santo Domingo: Banco Nacional de la Vivienda, 1993.

Juan Emilio Bosch Gaviño

Escritor, historiador y politico, nació en La Vega el 30 de junio de 1909 y murió en Santo Domingo el 1ro. de noviembre de 2001. Era hijo del español José Bosch y de la puertorriqueña Angela Gaviño. Inició su educación formal en la comunidad vegana de Río Verde. A los siete años de edad ingresó al colegio San Sebastián de La Vega, donde cursó la educación primaria e intermedia entre 1916 y 1924. Se inició en el mundo laboral en la adolescencia, trabajando para varias firmas comerciales en Santo Domingo.

Sus inquietudes intelectuales se alimentaron desde muy temprana edad con su migración temporal a varios países, en calidad de trabajador. En 1930 viajó a España y luego a Venezuela, Curazao, Martinica y Trinidad & Tobago. En esos países fue desde cargador de camión hasta presentador de espectáculos en un parque de diversiones. Un año después regresó a Santo Domingo y comenzó los estudios del bachillerato. Solo completó el tercer año, pero ya destacaba como literato. Por ello, para la fecha, el destacado humanista Pedro Henríquez Ureña, quien había retornado al país para desempeñar el cargo de Superintendente General de Enseñanza, lo introdujo en la lectura de Horacio Quiroga, Guy de Maupassant y otros maestros del cuento europeo y latinoamericano. En 1933 publicó su primer volumen de relatos, titulado «Camino real». En 1936, su primera novela, La mañosa.

Como escritor y ciudadano, asumió un rol protagónico en la oposición que generó la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo. En 1937 decidió abandonar el país. Se trasladó primero a Puerto Rico y luego a Costa Rica, Bolivia, Chile y Caracas. Estableció su residencia definitiva en Cuba. En 1939 se unió a un grupo de enemigos de la dictadura trujillista y fundó el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) Luego del asesinato de Trujillo, en 1961, retornó al país y se convirtió junto con su partido en la principal fuerza política organizada. Ganó las elecciones celebradas el 20 de diciembre de 1962. El 27 de febrero de 1963 tomó posesión como Presidente de la República, pero siete meses después fue derrocado por un golpe militar que lo obligó a exiliarse en Puerto Rico. En 1973 se separó del PRD y fundó el Partido de la Liberación Dominicana (PLD). Bajo su liderazgo y orientación, el PLD ganó las elecciones del 16 de agosto de 1996, llevando a la presidencia al Dr. Leonel Fernández Reyna.

Produjo más de 50 títulos, icluyendo los históricos y los políticos, algunos de los cuales han sido traducidas al francés, inglés, portugués, alemán, italiano y holandés. Se destacó sobre todo como cuentista. Está considerado el más importante cuentista dominicano y una de las grandes voces del cuento latinoamericano contemporáneo.

Bibliografía Activa

CUENTO. Camino real. La Vega: Imprenta el Progreso, 1933. Dos pesos de agua. La Habana: Editor A. Ríos, 1941. Ocho cuentos. La Habana: Edición del autor, 1947. La muchacha de la Guaira. Santiago de Chile: Editorial Nacimiento, 1955. Cuentos de navidad. Santiago de Chile: Editorial Nacimiento, 1956. Cuentos escritos en el exilio. Santo Domingo: Colección Pensamiento Dominicano, 1962. Más cuentos escritos en el exilio. Santo Domingo: Colección Pensamiento Dominicano, 1964. Cuentos escritos antes del exilio. Santo Domingo: Colección Pensamiento Dominicano, 1975. Cuentos. La Habana: Casa de las Américas, 1983. Vers le port d’origene. París: Ediciones Alinea, 1988.

NOVELA. La mañosa. Santiago, R.D.: Imprenta El Diario, 1936. El oro y la paz. Santo Domingo: Alfa y Omega, 1975.

ENSAYO. Indios. Santo Domingo: Editorial La Nación, 1935. Mujeres en la vida de Hostos. Puerto Rico: Edición de la Asociación de Mujeres Graduadas de Puerto Rico, 1938. Hostos, el sembrador. La Habana: Editorial Trópico, 1939. Cuba, la isla fascinante. Santiago de Chile: Editorial Universitaria, 1955. Judas Iscariote, el calumniado. Santiago de Chile: Editorial Universitaria, 1955. Apuntes sobre el arte de escribir cuentos. Caracas: Revista Shell, 1958. Trujillo: causas de una tiranía sin ejemplo. Caracas: Edición Librería Las Novedades, 1959. Simón Bolivar: biografía para escolares. Caracas: Editora Escolar, 1960. David, biografía de un Rey. Santo Domingo: Colección Pensamiento Dominicano, 1963. Apuntes para una interpretación de la historia costarricense. San José de Costa Rica, 1963. Crisis de la democracia de América en la República Dominicana. México: Edición del Centro de Estudios y Documentación Social, 1964. Bolivar y la guerra social. Buenos Aires, 1966. Pentagonismo, sustituto del imperialismo. Santo Domingo: Publicaciones Ahora, 1968. Dictadura con respaldo popular. Santo Domingo: Publicaciones Ahora, 1969. De Cristóbal colón a Fidel Castro. Madrid: Ediciones Alfaguara, 1970. Breve historia de la oligarquía. Santo Domingo: Publicaciones Ahora, 1970. Composición social dominicana. Santo Domingo: Colección Pensamiento y Cultura, 1970. Tres conferencia sobre feudalismo. Santo domingo: Publicaciones Ahora, 1971. La revolución haitiana. Santo Domingo: Colección Estudios Sociales, 1971. De México a Capuchea. Santo Domingo: Publicaciones Ahora, 1975. El Napoleón de las guerrillas. Santo Domingo: Editora Alfa y Omega, 1976. Viaje a las antípodas. Santo Domingo: Editora Alfa y Omega, 1978. Conferencias y artículos. Santo Domingo: Editora Alfa y Omega, 1980. La revolución de abril. Santo Domingo: Editora Alfa y Omega, 1980. La guerra de la Restauración. Santo Domingo: Editora Alfa y Omega, 1980. Perfil político de Pedro Santana. Santo Domingo: Colección Estudios Sociales, 1982. Clases sociales en la República Dominicana. Santo Domingo: Editora Corripio, 1983. Capitalismo, democracia y liberación nacional. Santo Domingo: Editora Alfa y Omega, 1983. La fortuna de Trujillo. Santo Domingo: Editora Alfa y Omega, 1985. La pequeña burguesía en la historia de la República Dominicana. Santo Domingo: Editora Alfa y Omega, 1985. Capitalismo tardío en la República Dominicana. Santo domingo: Editora Alfa y Omega, 1986. Máximo Gómez: de Monte Cristi a la gloria. Santo Domingo: Editora Alfa y Omega, 1986. El Estado, sus orígenes y desarrollo. Santo Domingo: Editora Alfa y Omega, 1987. Textos culturales y literarios. Santo Domingo: Editora Alfa y Omega, 1988. Dictaduras dominicanas. Santo domingo: Editora Alfa y Omega, 1988. Póker de espanto en el Caribe. Santo domingo: Editora Alfa y Omega, 1988. 33 artículos políticos. Santo Domingo: Editora Alfa y Omega, 1988. El PLD un nuevo partido en América. Santo domingo: Editora Alfa y Omega, 1989. Temas económicos. Santo Domingo: Editora Alfa y Omega, 1990. Breve historia de los pueblos árabes. Santo Domingo: Editora Alfa y Omega: 1991.